Los jóvenes gallegos tienen cada vez más posibilidades de matricularse en las carreras universitarias que han elegido como preferentes. El porcentaje de titulaciones que cuentan con un acceso limitado a las plazas ha pasado, en cinco años, del 91 por ciento de la oferta académica al 57 por ciento. En cifras se traduce en pasar de 126 licenciaturas con limitación de plazas en 1999 a sólo 94 en el año 2005.

Esta situación se produce como consecuencia de la evolución a la baja de la población estudiantil en la comunidad gallega, a lo que se suma una oferta cada año más amplia de carreras, y del incremento de matrículas en los ciclos de Formación Profesional, un modalidad que cada curso alcanza un mayor reconocimiento y por la que los alumnos tiene cada vez mayor consideración.

Las titulaciones con "números clausus" descienden porque cuando pasan varios años sin cubrir su cupo de plazas, se integran en las de acceso libre, titulaciones para las que no hace falta disponer de una nota mínima en el expediente. A esto contribuyen las nuevas carreras que comienzan a impartirse en la universidad gallega, pues hacen que otras pierdan demanda y, al no cubrir su cupo, se queden fuera del grupo con límite de plazas. Hace cinco años las matrículas de alumnos se repartían entre 138 titulaciones y ahora entre 165.

Otra causa de que haya menos licenciaturas con límite de plazas es que el número de estudiantes universitarios descendió en este período 1999-2005 un 19 por ciento, pasando de 98.528 alumnos en 1999 a 79.425 en 2005.

De hecho cada año las universidades gallegas pierden en torno a un 5 por ciento de matrículas. En el curso 2004-2005, la Universidad de Vigo tuvo el descenso más acentuado, llegando a un 6,5 por ciento.

Tendencia en descenso

La Comisión Interuniversitaria de Galicia cree que esta tendencia a la baja seguirá su curso en los próximos años, pues los indicadores demográficos apuntan a que en 2011, por ejemplo, habrá un 25 por ciento menos de personas en edad de estudiar, que son aquellas que tienen entre 18 y 24 años.

La situación de la Formación Profesional también es determinante: en los últimos años ha experimentado un importante incremento en el número de alumnos, llegando a los 35.000 matriculados. Es una cifra muy pareja a la de estudiantes de la Universidad de Santiago, la que más tiene de Galicia.

En estos ciclos formativos, la mayor oferta de titulaciones y la proyección poblacional hacen que la espera por un puesto involucre a menos alumnos y que las posibilidades de obtenerlo sean mayores.

Aún así, hay opciones universitarias que mantienen su elevada demanda y que requieren altas calificaciones para acceder a las plazas ofertadas. Claros ejemplos son la Licenciatura en Comunicación Audiovisual de Santiago, que exige un 7,90 de nota, y la Licenciatura en Traducción e Interpretación (Español-Inglés) de Vigo, que requiere un 7,78 para obtener plaza.