La política de incendios que tanta polémica generaba entre el Gobierno del PP y la oposición está ahora en manos del nacionalista Alfredo Suárez Canal, que desde la Consellería de Medio Rural asumirá las competencias en materia de fuegos forestales. Su punto de partida no será, sin embargo, tirar abajo los planes de lucha contra los incendios heredados del Ejecutivo de Manuel Fraga.

El operativo de extinción funciona y así lo constató ayer en su primera comparecencia pública para hablar de los incendios forestales.

"Los resultados de extinción son razonablemente satisfactorios", comentó. Además, no cree conveniente introducir cambios en el "momento álgido de la campaña de fuegos tras una sequía acentuada".

El giro en la política forestal del nuevo Gobierno se producirá en la prevención. Tras el verano se reunirá con sindicatos, asociaciones, fuerzas políticas y comunidades de montes para consensuar medidas que ayuden a "revitalizar el monte".

La persecución de los incendiarios será otra de sus prioridades. "Se tiene que acabar la complicidad con este tipo de actividades delictivas", abogó.

El cambio se notará también en la "transparencia" en cuanto a los datos sobre incendios. Si sus predecesores dosificaban las cifras sobre fuegos a balances mensuales o anuales, Suárez Canal ofreció ayer un exhaustivo análisis detallando días, horas y hasta las hectáreas quemadas en cada conato.