El suministro de agua en la comunidad gallega está garantizado para los próximos cuatro meses a pesar de que las precipitaciones registradas este año, desde el pasado mes de septiembre hasta agosto, se redujeron en un 17,5 por ciento con respecto al mismo periodo de 2004.

El director de Augas de Galicia, Emilio García Gallego, confirmó estos datos y aseguró que los embalses gallegos se sitúan al 80 por ciento de su capacidad total. Comunicó además que Augas de Galicia realizó una "política preventiva" en la que tomó medidas desde el pasado mes de enero para evitar la falta de agua durante este verano. Entre las decisiones de prevención destacó algunas como "cerrar la puerta de los embalses para racionalizar el agua" y llevar a cabo "varias obras de emergencia".

También quiso llamar a la "calma" y subrayó que la falta de lluvias en Galicia no se puede comparar con la registrada en el resto de España, por lo que consideró que la comunidad gallega "no necesita ayudas" del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) e insistió en que los embalses están "en muy buena situación".

Pérdidas agrícolas

El Sindicato Labrego Galego (SLG) discrepa con García Gallego en relación a las ayudas por la sequía y expresó su malestar al comprobar que la Consellería de Política Agroalimentaria no demandó esas compensaciones. El sindicato cree que se "debían solicitar" al MAPA ayudas para los agricultores gallegos, pues "sufrieron este año adversidades climáticas como la sequía".

Según el SLG, la "Galicia agricultora" sufrió "importantes pérdidas en pastos, forrajes, huerta de invierno y planta para los cultivos de primavera" como consecuencia de las condiciones meteorológicas que se dieron en 2005. También aludió a "la pérdida de la primera siega de hierba" por la sequía y a "daños en la huerta de invierno por culpa de las fuertes heladas".

El incremento de costes de producción en la actividad agropecuaria por comprar alimentos para el ganado fuera de la explotación fue otro motivo de queja por parte del sindicato, que concluyó señalando que, "en caso de que persista la sequía, Galicia podría tener serios problemas en sus pastos".