El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, admitió ayer que son necesarios más medios para combatir los incendios y anunció "mano dura" contra los pirómanos. "Nadie debe morir por apagar un incendio que otro ha prendido", dijo el ministro en Láncara (Lugo), localidad a la que acudió para asistir al funeral de Antonio Díaz, el piloto que falleció el pasado sábado al sufrir un accidente con su avioneta mientras participaba en las labores de extinción de un incendio en Monterrei (Ourense).

"Hay que tener mucha mano dura con este tipo de gente que prende fuego al monte", comentó Jordi Sevilla. A su juicio, para mejorar la lucha contra los incendios es necesario poner más medios e intensificar la coordinación, sin olvidar la colaboración ciudadana. "Sobre todo, lo importante es concienciar a la gente de que es un delito y que, a veces, se cobra víctimas humanas, como en este caso", dijo el ministro.

Al funeral del piloto acudieron unas 400 personas, muchas de las cuales se tuvieron que permanecer fuera de la iglesia parroquial, que se quedó pequeña para tantos asistentes. También estuvo una nutrida representación institucional con el ministro Jordi Sevilla a la cabeza, además de los conselleiros de Industria, Fernando Blanco; Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, y Traballo, Ricardo Varela.

Al sepelio asistió, además, el portavoz adjunto del PP de Galicia y ex conselleiro de Medio Ambiente, José Manuel Barreiro, el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, y el subdelegado en Lugo, Jesús Otero. Asimismo, acudió el teniente fiscal de la Audiencia de Lugo, Jesús García y otros funcionarios de la administración de justicia, donde trabajaba la mujer del fallecido.

Colaboración ciudadana

El nuevo conselleiro del Medio Rural, Suárez Canal, se comprometió a ser "totalmente transparente" en la información sobre el número de incendios y hectáreas afectadas por los últimos fuegos registrados en Galicia. "En este momento, nuestra preocupación es llamar a la ciudadanía a la colaboración, para que todos pongamos interés en que el monte no arda", comentó.

A raíz del siniestro, los sindicatos CIG, CC OO y UGT hicieron un llamamiento para que todos los operarios forestales participen en un paro de cinco minutos en protesta por el accidente mortal sufrido por Antonio Díaz. La concentración silenciosa está convocada para hoy a mediodía ante las sedes del servicio de Defensa Contra Incendios Forestales y ante el edificio administrativo de la Xunta en Ourense.

Además, CC OO lamentó, en un comunicado, la "escasa voluntad de la consellería para atajar con rigor los accidentes mortales" sufridos por el colectivo de pilotos, de los que ya se contabilizan tres en el último año.

El pasado sábado se registró otro incidente laboral en Ourense, aunque sin consecuencias trágicas. Una trabajadora forestal de una torreta de vigilancia de incendios fue rescatada después de que se rompiese la escalera de madera que le permitía el acceso a su puesto de trabajo, en el municipio de A Peroxa. La operaria dio aviso a través de la emisora para que le ayudaran a bajar.