La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Mariscadoras en la playa de O Señal, a pocos metros de los barcos de pasaje, ayer a mediodía.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Cangas.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Cangas.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Cangas.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Cangas.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Cangas.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en Moaña.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
En Moaña, la arena es visible más allá de A Xunqueira y A Seara.
G.M.P.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Bouzas, Vigo.
José Lores
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en O Adro, en Bouzas, Vigo.
José Lores
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Marea alta en Bouzas, Vigo.
José Lores
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Bajamar en la playa nigranesa de Patos.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en Cambados.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en A Illa de Arousa.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en A Illa de Arousa.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en A Illa de Arousa.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en A Illa de Arousa.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
Pleamar en A Illa de Arousa.
Iñaki Abella
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.
La "superluna de la cosecha", unida al eclipse lunar parcial, han azuzado las mareas vivas, que estos días oscilan hasta cuatro metros entre la pleamar y la bajamar. Este hecho deja unas estampas efímeras y muy difíciles de ver, y también genera problemas para la navegación.