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Marta G. Brea
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Comedores sociales vigueses, como el de La Esperanza en San Francisco y Misioneras del Silencio en Urzáiz, ofrecen diariamente cientos de raciones de comida a personas en riesgo de exclusión social, sin hogar o con dificultades, como extranjeros que no convalidaron sus títulos o pensionistas que no llegan a fin de mes.
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Comedores sociales vigueses, como el de La Esperanza en San Francisco y Misioneras del Silencio en Urzáiz, ofrecen diariamente cientos de raciones de comida a personas en riesgo de exclusión social, sin hogar o con dificultades, como extranjeros que no convalidaron sus títulos o pensionistas que no llegan a fin de mes.
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Comedores sociales vigueses, como el de La Esperanza en San Francisco y Misioneras del Silencio en Urzáiz, ofrecen diariamente cientos de raciones de comida a personas en riesgo de exclusión social, sin hogar o con dificultades, como extranjeros que no convalidaron sus títulos o pensionistas que no llegan a fin de mes.
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