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Pablo Hernández Gamarra
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Alba Villar y Pablo Hernández Gamarra
La Superluna, el eclipse parcial y el cambio de estación han dejado su huella en el mar. En el litorial de la ría de Vigo, las mareas vivas han marcado hasta cuatro metros de diferencia. La retirada del mar de la costa ha permitido contemplar e incluso visitar parajes que habitualmente se encuentran bajo agua, como la de los buzos a los pies de la escultura del capitán Nemo, en Cesantes, frente a la isla de San Simón. El nivel ha caído por la mañana en el Puerto olívico y se ha desbordado por la tarde, con la pleamar.
La Superluna, el eclipse parcial y el cambio de estación han dejado su huella en el mar. En el litorial de la ría de Vigo, las mareas vivas han marcado hasta cuatro metros de diferencia. La retirada del mar de la costa ha permitido contemplar e incluso visitar parajes que habitualmente se encuentran bajo agua, como la de los buzos a los pies de la escultura del capitán Nemo, en Cesantes, frente a la isla de San Simón. El nivel ha caído por la mañana en el Puerto olívico y se ha desbordado por la tarde, con la pleamar.
La Superluna, el eclipse parcial y el cambio de estación han dejado su huella en el mar. En el litorial de la ría de Vigo, las mareas vivas han marcado hasta cuatro metros de diferencia. La retirada del mar de la costa ha permitido contemplar e incluso visitar parajes que habitualmente se encuentran bajo agua, como la de los buzos a los pies de la escultura del capitán Nemo, en Cesantes, frente a la isla de San Simón. El nivel ha caído por la mañana en el Puerto olívico y se ha desbordado por la tarde, con la pleamar.
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Alba Villar y Pablo Hernández Gamarra
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Alba Villar y Pablo Hernández Gamarra
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La Superluna, el eclipse parcial y el cambio de estación han dejado su huella en el mar. En el litorial de la ría de Vigo, las mareas vivas han marcado hasta cuatro metros de diferencia. La retirada del mar de la costa ha permitido contemplar e incluso visitar parajes que habitualmente se encuentran bajo agua, como la de los buzos a los pies de la escultura del capitán Nemo, en Cesantes, frente a la isla de San Simón. El nivel ha caído por la mañana en el Puerto olívico y se ha desbordado por la tarde, con la pleamar.
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