De los 100 años de historia del Celta, 95 pasan por una misma casa, que a base de compartir en ellas penas y alegrías, se ha convertido en el hogar del sentimiento celtista. Aquí un repaso gráfico por los antecedentes y la ejecución de las obras del estadio de fútbol de la ciudad.
Construcción de Balaídos
El Real Club Celta de Vigo fundado en 1923 disputó sus primeros partidos en el campo de Coia. El crecimiento del tranvía, con la ampliación de nuevas líneas, obligó al equipo celeste a buscar un nuevo emplazamiento. En imagen, un derbi entre el Celta y el Deportivo disputado en el campo de Coia.
Construcción de Balaídos
A finales de 1924 se compraron más de 30.000 metros cuadrados en el valle del Fragoso. Los terrenos eran bastante húmedos y con inundaciones constantes durante el invierno por la presencia del río Lagares. El metro cuadrado se valoró por aquella época entre peseta y peseta y media. Primer gol de Celta en el campo de Coia, obra de Polo.
Construcción de Balaídos
Para hacer frente a la construcción del nuevo estadio, en julio de 1926 se creó “Stadium de Balaídos, S.A.”. La sociedad puso a la venta acciones para afrontar el precio de la obra. La cantidad recaudada no superó las 400.000 pesetas. En imagen, inicio de las obras.
Construcción de Balaídos
El proyecto fue realizado por el arquitecto Jenaro de la Fuente. Según recogía FARO en sus páginas, “el estadio tiene una capacidad para 22.000 personas, perfectamente acomodadas en asientos, con las localidades numeradas y en completa independencia. Alrededor del terreno de juego (110x70) habrá pistas de atletismo. Bajo la grada de Preferencia, baños, duchas, vestuarios…”.
Construcción de Balaídos
Los primeros trabajos consistieron en recrecer el terreno unos 50 cm por encima del nivel existente. La zona pantanosa del valle de Fragoso era famosa por su facilidad para inundarse, las crecidas del río Lagares eran habituales.
Construcción de Balaídos
El campo, listo para su estreno. Las gradas permitirán ver cualquier punto del campo, gracias a su trazado. Se instalarán dos cantinas populares, y dos pabellones. Uno para los espectadores de Preferencia y otro al local del club que explote el estadio, ambos con esplendidas terrazas sobre el campo de juego.
Construcción de Balaídos
Detalles del proyecto inicial se fueron suprimiendo según avanzaban las obras por su alto coste. El cierre exterior reflejado en la maqueta fue eliminado por un muro de cemento. Las gradas pasaron a ser de tierra y el campo fue vallado con madera.
Construcción de Balaídos
Otro de los cambios más llamativos fue la instalación en la tribuna principal de una sencilla visera de teja. Años después fue trasladada al campo de Barreiro.
Construcción de Balaídos
El 30 de diciembre de 1928 se inauguraba el estadio. El partido entre Celta y Real Unión de Irún fue una exhibición a cargo del equipo vigués, que ganó por 7-0. El precio de las entradas osciló entre las cinco pesetas de Palco y Preferencia y dos del graderío general. En imagen, el palco presidencial.
Construcción de Balaídos
Los árboles del entorno de Balaídos fueron utilizados por los aficionados como improvisadas gradas para presenciar los partidos. La única grada cubierta era la de Tribuna, donde estaban el palco presidencial y los vestuarios.
Construcción de Balaídos
En 1945 Stadium Balaídos S.A. vendió Balaídos al Real Club Celta. La operación se hizo gracias a un crédito de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo, que se amortizó con una subvención anual de 70.000 pesetas del Ayuntamiento. El club cedía la nuda propiedad al Concello, garantizando su usufructo durante veinte años.
Construcción de Balaídos
Las primeras obras de reforma del estadio llegaron de la mano del arquitecto Fernando Molins y el ingeniero Eligio Prieto. El proyecto afectaba a las gradas de Marcador y Río. La inversión, de un millón de pesetas, crearía una localidad cubierta, con una visera de 16 metros y con capacidad para 4.000 espectadores, todos ellos sentados. En imagen, el estadio inundado tras la crecida del río.
Construcción de Balaídos
La grada de Marcador se modernizó para acoger a 6.000 espectadores. Veintisiete escalones nuevos con una dimensión de 3.000 metros lineales. En total, 250.000 ladrillos y 150 toneladas de cemento fueron empleados por los obreros que trabajaron diariamente para finalizar la obra en plazo.
Construcción de Balaídos
El 9 de abril de 1969 Balaídos viviría una jornada histórica al inaugurarse la iluminación eléctrica. Con tal motivo, se disputó un partido de carácter amistoso, en el que el Celta tuvo como adversario al Anderlecht belga. El resultado fue de empate a uno, marcando Mulder para los visitantes y Pocholo para los célticos.
Construcción de Balaídos
Durante los años posteriores, Balaídos vivirá una de sus grandes reformas. Se construyeron las gradas con cubierta de Gol, Marcador y se remodeló la de Tribuna. Su visera se aprovecharía para instalarla en el campo de Barreiro.
Construcción de Balaídos
El primer partido que se disputó tras la remodelación fue en marzo de 1971. Los aficionados que llenaron los graderíos de estadio disfrutaron de la victoria celeste por 2-0 ante el Real Madrid. Días después se descubrieron las placas y se produjo la bendición del campo.
Construcción de Balaídos
Todas estas reformas modernizaron el estadio, dejando atrás un recinto anticuado, incomodo, frío y triste. Sin embargo, el eterno problema de las inundaciones continuaba pendiente, decenas de partidos fueron suspendidos por este motivo.
Construcción de Balaídos
La elección del estadio de Balaídos como sede del Mundial de Fútbol 82 obligó a nuevas reformas. Para solucionar los graves problemas de inundación en el interior del estadio se creo una nueva grada de Río. El Lagares fue canalizado por debajo de la estructura.
Construcción de Balaídos
El 5 de diciembre de 1980 se derriba la grada de Río. Cuarenta kilos de goma-2 fueron colocados en setenta pilares para su demolición. Un espectáculo que fue presenciado por cientos de personas. En dichas obras se invirtieron 474 millones de pesetas.
Construcción de Balaídos
El estadio debía tener una capacidad superior a los 25.000 espectadores para ser una de las sedes del mundial. La nueva grada pasó de acoger 7.000 aficionados a 15.000, un tercio del aforo total del estadio. En la imagen, Balaídos, con la grada de Río demolida, en 1981.
Construcción de Balaídos
Miles de aficionados pudieron disfrutar de tres partidos del grupo I en la primera fase de clasificación del Mundial de 1982. En Balaídos empezó el campeonato l la selección que unas semanas más tarde se proclamaría vencedeora: Italia. Junto a la selección italiana también jugaron Polonia (tercera en el torneo), Perú y Camerún. En la imagen, Italia y Polonia escuchan los himnos.
Construcción de Balaídos
Tras la cita mundialista el estadio fue languideciendo. La falta de reformas de calado durante más de 30 años dejó al recinto en un estado pésimo. En enero de 2015 se decide cambiar de forma radical el aspecto de Balaídos. Atrás queda una estructura irregular con gradas partidas y escalonadas.
Construcción de Balaídos
El arquitecto vigués Pedro de la Puente fue el encargado de diseñar una reforma integral para el estadio. Su idea: una cubierta de aluminio a modo de piel ondulada para dar continuidad y uniformidad al estadio. La fachada, de color celeste, evoca el movimiento de las olas de mar.
Construcción de Balaídos
Los operarios comenzaron desmotando la grada de Preferencia para acercar el nuevo graderío al terreno de juego. Luego fue el turno de Tribuna. Sus 22 bañeras de hormigón, con un peso de 85 toneladas, fueron retiradas ante una gran expectación.
Construcción de Balaídos
Debajo de la nueva Tribuna se crearon los vestuarios, la zona mixta, la zona de prensa y el nuevo acceso al campo. Los jugadores cambiaban la salida del foso lateral de Gol por la grada de Tribuna. Y los aficionados de la primera fila pasaron de estar a 13 metros del césped a poco más de cuatro metros.
Construcción de Balaídos
Y llegó el momento de Río. Los graves fallos estructurales de los pilares de hormigón obligaron a modificar el proyecto. Se añadieron nuevos refuerzos a las columnas que sujetarían la cubierta para garantizar la seguridad.
Construcción de Balaídos
La estructura de 180 metros de longitud está formada por 3.000 barras y cerca de 1.000 bolas de acero. Una inmensa grúa fue la encargada de elevar las 30 toneladas de cada uno de los módulos que sujetan las planchas celestes. La reforma incluyó el cambio de asientos, mejora de la accesibilidad y la ampliación de las zonas de paso y espacios comunes.
Construcción de Balaídos
Actualmente, para terminar el “nuevo Balaídos”, faltan las reformas de Gol y Marcador. Ambas gradas serán derribadas para acercarlas más al campo. El proyecto de esta parte final incluye la construcción de un aparcamiento subterráneo en las inmediaciones para solucionar los problemas de espacio que se encuentran habitualmente los aficionados.
Construcción de Balaídos
Actualmente, para terminar el “nuevo Balaídos”, faltan las reformas de Gol y Marcador. Ambas gradas serán derribadas para acercarlas más al campo. El proyecto de esta parte final incluye la construcción de un aparcamiento subterráneo en las inmediaciones para solucionar los problemas de espacio que se encuentran habitualmente los aficionados.
Construcción de Balaídos
Una vez terminada toda la cubierta, el estadio completará su transformación. La cubierta celeste, uniforme en todo el perímetro, hará de Balaídos un estadio más atractivo. Seguirá cumpliendo años, pero con mejor aspecto.
El Real Club Celta de Vigo fundado en 1923 disputó sus primeros partidos en el campo de Coia. El crecimiento del tranvía, con la ampliación de nuevas líneas, obligó al equipo celeste a buscar un nuevo emplazamiento. En imagen, un derbi entre el Celta y el Deportivo disputado en el campo de Coia.