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En el colegio Alba, el recreo se disfruta mejor en la biblioteca

La iniciativa «bibliojuegos» ha logrado que decenas de alumnos pasen su tiempo de descanso en este espacio, demostrando que no es solo un lugar de lectura, sino también de convivencia, prevención y aprendizaje compartido

¡Ambientazo en la biblioteca del CPR Plurilingüe Alba durante el recreo!

¡Ambientazo en la biblioteca del CPR Plurilingüe Alba durante el recreo! / Cedida

En el CPR Plurilingüe Alba de Vigo ha dado comienzo una auténtica revolución. Cuando toca el timbre para ir al recreo, la biblioteca escolar se convierte en el epicentro de la diversión. Los niños y las niñas del segundo y tercer ciclo de Primaria llenan el espacio de vida, ocupan las mesas con juegos de mesa, incluso se sientan en el suelo a jugar si hace falta . Este curso, la biblioteca ya no es solo un lugar de lectura.

Tal y como explica a FARO la profesora Norma Molares, la iniciativa, llamada «bibliojuegos», nació por diferentes motivos. Uno de ellos, «la voluntad del centro de dinamizar la biblioteca durante los recreos, manteniendo su esencia pero abriéndola a nuevos usos educativos»; otro, «la demanda de parte del alumnado que manifestaba su interés por quedar en las aulas o llevar juegos al patio durante ese tiempo».

Por último, y tal vez más importante, «la observación de que en los recreos no todo el alumnado encuentra siempre su espacio, lo que hacía necesario ofrecer alternativas que favoreciesen la participación de todos».

Aquí jugamos todos juntos

De este modo, el profesorado puso en marcha el proyecto con el alumnado de segundo y tercer ciclo de Educación Primaria. La acogida, declara Molares, ha sido «excelente».

Un grupo de niños y niñas jugando en la biblioteca.

Un grupo de niños y niñas jugando en la biblioteca. / Cedida

«Más allá del componente lúdico, el proyecto se concibe como una herramienta preventiva, ya que durante el juego se crean vínculos entre alumnado de distintos cursos que de otra manera no surgirían, favoreciendo la convivencia, el respeto y el sentimiento de pertenencia al grupo», apunta la maestra.

Solo hay que echar un vistazo a las imágenes que nos hacen llegar desde el colegio Alba para comprobar el éxito de la iniciativa: los y las estudiantes mantienen a rebosar la biblioteca, distribuidos en grupos variados y compartiendo partidas de ajedrez, parchís y muchos otros juegos de mesa. Una gran forma de pasar el ratito de descanso entre clases, sobre todo en estos días de lluvia y mal tiempo.

Durante el juego se crean vínculos entre alumnado de distintos cursos que de otra manera no surgirían

Norma Molares

— Profesora en el CPR Plurilingüe Alba

Además, el plan no es solo un ejercicio de diversión, también es prevención contra el acoso escolar y la exclusión, siguiendo la estela de dos programas de convivencia activos en la escuela: «Fada Madriña» y «Ao teu carón». El primero promueve el acompañamiento entre alumnado de diferentes edades, «generando relaciones de apoyo, referentes positivos y seguridad emocional»; mientras que «Ao teu carón» se centra en la detección temprana de «situaciones de soledad, aislamiento o malestar», presentando especial atención a las necesidades emocionales de los niños.

«Los bibliojuegos encajan de forma natural en esta línea de trabajo, ofreciendo espacios en los que todos tienen cabida y en los que el juego actúa como elemento cohesionador», afirma Norma Molares.

Aprender y pasarlo bien

Por otro lado, esta iniciativa se respalda en otro pilar «fundamental» en el CPR Alba, el aprendizaje a través del juego.

Partida de ajedrez en el recreo del CPR Plurinlingüe Alba.

Partida de ajedrez en el recreo del CPR Plurinlingüe Alba. / Cedida

Según detalla la profesora, en la biblioteca se pueden encontrar juegos de mesa actuales y otros tradicionales como el dominó, el ajedrez, el parchís o la baraja española. A través de ellos, «el alumnado desarrolla competencias clave como la lógica matemática, el cálculo, la visión espacial, la planificación, la toma de decisiones, el respeto de normas o la gestión de la frustración, todo ello en un entorno cooperativo y distendido».

Sin duda, este proyecto demuestra que la prevención del acoso y el aprendizaje competencial «pueden empezar con una mesa, un juego y la voluntad de mirar al alumnado con atención».

Está claro que los niños y las niñas del Alba recordarán siempre con cariño estos recreos tan especiales y entretenidos. Esperamos que también dejen constancia de ello en su periódico escolar y que, en unos meses, podamos leer sus mejores anécdotas y reflexiones. Mientras tanto, ¡a seguir disfrutando al máximo de la biblioteca!

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