En la VII Edición de Faro da Escola se ha trabajado de primera mano en el periodismo, pero también dentro de grandes eventos de la ciencia profesional. Desde excursiones en barco hasta conexiones en directo para las aulas: el alumnado ha recibido clases magistrales que provocaría la envidia de los amantes de la investigación.

Ya preparándonos para la gala de premios del 14 de junio, hoy hacemos un repaso por el lado más aventurero del proyecto de FARO, y recordamos algunos de los momentos en los que el alumnado se vistió con bata blanca. Y es que casi 200 aulas de la provincia de Pontevedra celebraron en febrero el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. La cita, “Ciencia en Femenino”, consistió en una reunión vía Zoom con científicas del CSIC, como Cristina Álvarez, de la Unidad de Tecnología Marina UTM – CSIC y Lara García, del Instituto de Investigaciones Marinas IIM-CSIC. Un evento para enseñar a los más pequeños las maravillas de la investigación oceanográfica, pero también para fomentar la inclusión de las niñas en el mundo de los estudios científicos.

Las encargadas de inspirar al alumnado de estos más de 180 centros, en cursos desde Primaria hasta Secundaria, relataron sus experiencias en inmensos buques oceanográficos que dejaron a buena parte del alumnado con la boca abierta ante la pantalla.

“Si podemos ser una referencia para otras chicas que quieran hacer ciencia, investigar o trabajar en cualquier campo tecnológico o digital, ¡genial para nosotras!”, apuntaba en su intervención Lara García. También vía Zoom transcurrió la conexión en directo con el buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa, más de 70 metros de eslora en la inmensidad del océano, del que conocieron todos los secretos: instalaciones, tripulación, funcionamiento, objetivos...

Así, las aulas viguesas recibieron todo tipo de explicaciones sobre el procedimiento de la campaña marina SAGA-34.5S del CSIC, de 40 días de duración.

Pantalla mediante, esta hora de clase se convirtió en una visita guiada a uno de los grandes barcos de investigación del Consejo. Capitaneada in situ por Alberto Serrano, técnico informático de la UTM-CSIC y en la que también intervino Jesús, el capitán del barco, además de buena parte de los investigadores a bordo. Un proceso parecido al que siguieron en la conexión con la Base Antártica Española (BAE) Juan Carlos I, también gestionada por el CSIC, donde las aulas viguesas conocieron el verano austral de la Antártida. Y si hablamos de barcos, no podemos olvidar que hace poco fueron los propios centros los que se subieron a navegar e investigar el mar.

Así, después de una semanas escuchando el funcionamiento de las rosetas oceánicas, también se familiarizaron con el robot Nemo - un aparato de inmersión submarina con el que detectaron objetos extraños en el fondo del mar, “¡hasta barcos hundidos!”-, el sónar de barrido lateral - de la mano del cual, desde las pantallas situadas en el interior de la nave, los estudiantes pudieron ver el fondo del mar a tiempo real -, y los análisis al microscopio, de los que se valieron los monitores para explicar el funcionamiento, la formación y la gran productividad de la ría de Vigo y los fenómenos naturales que tienen lugar en sus aguas, de gran riqueza animal y motor de la economía de la comarca.

De este modo, los guías informaron con detalle al alumnado del proceso de cultivo del mejillón, enseñándoles también a identificar todo tipo de especies de fauna y flora de la bahía. “Recogimos plancton en una red didáctica y después echamos las muestras en un botecito. Luego lo vimos en el microscopio, y había micro plancton, larvas de centollas y caballitos de mar”, explican.

Una serie de actividades divertidas, pero sobre todo educativas, con las que Faro da Escola quiere despertar vocaciones, porque como comentan los científicos colaboradores de las visitas: “Con esfuerzo, estudio y talento podemos cumplir nuestros sueños”.