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Recreos a cubierto: cuando la lluvia no da tregua a los colegios

Los centros de Vigo se ven obligados a reinventarse para que sus alumnos puedan disfrutar de la hora del patio a pesar del tiempo

Los colegios de Vigo se organizan para encontrar alternativas al recreo durante las semanas de lluvias.

Los colegios de Vigo se organizan para encontrar alternativas al recreo durante las semanas de lluvias. / CEIP Paraixal

Vigo viene de cerrar el enero más lluvioso de la década y febrero no presenta mejoría por el momento. Ante el diluvio que no parece cesar, los colegios de la ciudad han tenido que diseñar planes especiales para garantizar el ocio y la actividad física de sus alumnos durante esta borrachera de borrascas.

El recreo es mucho más que el tiempo sin clases, se trata de una parte fundamental de su aprendizaje y socialización; así como una forma perfecta de descargar su energía después de pasar horas sentados en las aulas. Con tantos días de lluvia y viento, los centros educativos deben afinar su creatividad para que las niñas y niños no desesperen durante tantas semanas de encierro.

Noelia, profesora del CEIP San Salvador de Teis, señala que «a nivel organizativo non supón un inconvinte a maiores» porque cuentan una planificación anual en previsión de estas condiciones meteorológicas. Al igual que otros colegios de la provincia, este centro separa a su alumnado por grupos de edad para poder adaptar la alternativa a cada uno. Por un lado, llevan a los alumnos de infantil al gimnasio, donde los tienen a cubierto del frío y la lluvia mientras juegan entre las colchonetas. Por otra parte, los alumnos de primaria pueden seguir disfrutando del recreo en el patio cubierto, el cual dinamizan con juegos y material deportivo para compensar la falta de espacio respecto a lo habitual.

Los colegios recurren al gimnasio como alternativa al patio durante las lluvias.

Los colegios recurren al gimnasio como alternativa al patio durante las lluvias. / CEIP San Salvador de Teis

Pero el gimnasio no es la única solución. Dolores Danoz, directora del CEIP Paraixal, comenta que el centro ha apostado por «crear espacios que transmiten más calma, que llevan a un juego menos activo, pero que también les gusta». Según explica Danoz, utilizan el aula de juegos y otros espacios cubiertos para que los alumnos puedan aprovechar el tiempo de ocio «desde otra perspectiva». Con este planteamiento, se les enseña a las niñas y niños que «no hace falta solo jugar al fútbol» a través de juegos de mesa o de construcción en un espacio que invita a la calma.

Esto no quiere decir que se descuide la actividad física. Como apunta la directora del Paraixal, cuando ven que los menores necesitan movimiento, los llevan al gimnasio por grupos tras pasar por estos espacios, «entonces tienen los dos tipos de actividades. Tranquilidad y después movimiento», afirma. También incide en que esto no está exento de problemas a la hora de coordinar los tiempos de descanso porque «es imposible ubicarlos a todos a veces en el mismo espacio».

En el CEIP Paraixal apuestan por la creación de espacios tranquilos con los que fomentar un ocio distinto entre sus alumnos.

En el CEIP Paraixal apuestan por la creación de espacios tranquilos con los que fomentar un ocio distinto entre sus alumnos. / CEIP Paraixal

Bibliotecas y Cultura como alternativa

En el San Salvador de Teis también dejan la biblioteca a disposición de los alumnos durante este periodo para que puedan leer, pintar o disfrutar de los juegos de mesa. Es una de las opciones más habituales, pero en el caso del Colegio Monterrey Vigo adquiere otra dimensión con su «modelo de recreos bajo techo».

El centro vigués apuesta por la creación de clubs. Por un lado, el Club de Juegos de la Biblioteca en el que se apuesta por los juegos de mesa; y, por otro, el Club de Pandereta, encargado de ponerle banda sonora al encierro. Aunque estos clubes parecen no diferenciarse mucho de lo que hacen otros centros, la clave de esta medida es la colaboración entre los alumnos. Los mayores enseñan a jugar a los pequeños y quienes tienen experiencia con los juegos o la música ejercen de mentores para los novatos.

El Club de Pandereta y el Club de de Juegos de la Biblioteca del Colexio Monterrey Vigo amenizan los recreos durante los días de lluvia.

El Club de Pandereta y el Club de de Juegos de la Biblioteca del Colexio Monterrey Vigo amenizan los recreos durante los días de lluvia. / Colexio Monterrey Vigo

Además, la inclusión de turnos para bajar al recreo permite que todos disfruten de un poco de tiempo al aire libre con la excepción de las jornadas en las que ha habido alerta naranja. En estos casos, el alumnado que no asiste al Club de Juegos o al Club de Pandereta, «permanece en el aula, pintando, escuchando música, haciendo algún juego o simplemente hablando con sus compañeros».

Combatir el agua con agua

Entre las propuestas más originales para pasar el temporal encontramos la del CEIP Laredo. Abraham, docente en este centro, nos cuenta su secretro: «Os días de choiva… Mergullámonos!».

En este colegio son conscientes de que la lluvia es «unha compañeira habitual» que termina repercutiendo en la energía y el ánimo de los alumnos. Como solución al clima, en este colegio se añade una hora más de Educación Física y se utilizan los recreos para programar actividades acuáticas para todos los niños desde 4º de primaria.

Alumnos del CEIP Laredo aprovechando los días de lluvia para organizar actividades en la piscina.

Alumnos del CEIP Laredo aprovechando los días de lluvia para organizar actividades en la piscina. / CEIP Laredo

«Cando o ceo ameaza mollámonos noutro sitio», comenta Abraham, explicando que acuden a la piscina en el Centro de Deportes Acuáticos Chapela, a unos cien metros de su centro. De esta forma, convierten un momento de descanso pasivo en una oportunidad para el juego libre y el deporte en el agua.

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