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¿Regalo navideño? El «librojuego», un formato que fomenta la capacidad de decisión y la implicación del lector

No son un invento nuevo, pero sí un universo con mucho por explorar, como demuestra la reciente publicación del primer «librojuego» con sello gallego, Bruxas e dragóns: Baba Yaga, de Ledicia Costas y Luismi Pérez

El "librojuego" es una herramienta de ocio y aprendizaje activo.

El "librojuego" es una herramienta de ocio y aprendizaje activo. / Envato

Muchos lectores, tal vez de unas cuantas generaciones atrás, recordarán aquellas novelas juveniles en las que podían ir eligiendo la dirección que tomaba la trama, sumergiéndose en ella un paso más que con una obra lineal. La colección más famosa se titulaba Elige tu propia aventura y fue publicada por la editorial Timun Mas en los años 80.

Los libros de Timun Mas no fueron los primeros en plantear historias en las que el lector tenía un protagonismo especial en la obra; décadas antes, autores como Jorge Luis Borges o Julio Cortázar exploraron estas formas alternativas de narrar. Además, se apunta al método de enseñanza programada, propuesto en los años 50 por el psicólogo estadounidense B.F. Skinner, como otro de los orígenes de estos libros. 

Esta teoría está basada en la psicología conductista, que sostiene que el ser humano actúa condicionado por las consecuencias de sus actos y decisiones. Aplicado a la enseñanza, Skinner defendía dividir las lecciones en unidades más pequeñas para que el alumno pudiera ir avanzando paso a paso.

En cualquier caso, el librojuego no es un formato que se haya estudiado en profundidad, como advierte el experto en materia y autor Jacobo Feijóo en su página oficial. De hecho, tampoco prolifera su publicación. El pasado 6 de noviembre, la escritora viguesa Ledicia Costas y el guionista Luismi Pérez estrenaron lo que supone el primer librojuego gallego, Bruxas y dragóns: Baba Yaga.

Facilitador de la lectura

«Una cosa que he experimentado en mis propias carnes, y también en alumnos que he tenido, es que muchas veces el librojuego es una entrada bastante amable a la lectura», afirma Xabier Rey, profesor del Centro de Estudios Povisa e impulsor del proyecto Game Based Mentoring, «hay niños y niñas que no tienen demasiado gusto por la lectura, no acaban de engancharse a nada, y en estos libros sí encuentran esa motivación extra».

Ledicia Costas y Luismi Pérez posan con su nuevo librojuego.

Ledicia Costas y Luismi Pérez posan con su nuevo librojuego. / EFE

Precisamente ese es uno de los objetivos del nuevo libro de Ledicia Costas, que como ella misma explica, es una apuesta «por un modelo híbrido perfecto, a caballo entre la literatura y el juego», que tampoco deja de lado a los adultos (porque, al contrario de lo que muchos puedan pensar, también hay librojuegos para ellos). 

Sin embargo, es necesario un acompañamiento inicial a esos pequeños lectores que se adentren en historias como la de Baba Yaga, ya que no se leen de principio a fin como cualquier libro. «Si es un niño o una niña con cierta dificultad de aprendizaje, puede resultar confuso. O si el lector o la lectora no tiene claro ese mecanismo, puede dificultar la lectura, pero creo que es relativamente sencillo. Si se le dice cómo funciona el libro, creo que es un ejercicio interesante, sobre todo porque, entre otras cosas, genera un sentido de personalidad».

«Si se le dice a los niños cómo funciona el libro, creo que es un ejercicio interesante, sobre todo porque, entre otras cosas, genera un sentido de personalidad»

Xabier Rey

— Docente y creador de Game Based Mentoring

El libro de Costas y Pérez plantea hasta 52 finales posibles. Para llegar a ellos, el lector es esencial. «Por ejemplo, tienes que elegir entre el camino de la espada o el camino de la magia. Creo que tiene ahí una conexión de la historia con tu propia personalidad; estás generando una especie de avatar sobre el que tienes agencia o sobre el que puedes tomar decisiones», comenta Rey sobre Brujas y dragones: Baba Yaga.

Y aunque ayude a iniciarse en el hábito lector, el docente recuerda que «si lo único que vas a leer en tu vida son librosjuegos, puede ser que te esté faltando cierto ejercicio de entrenar la atención». Con todo, defiende que su lectura es enriquecedora y no supone una actividad pasiva como, por ejemplo, ver la televisión.

Valores educativos de una historia fascinante

El experto Jacobo Feijóo publicó hace unos años una guía para educadores sobre los valores que un librojuego puede aportar, más allá del fomento de la lectura. Por ejemplo, la decisión: «La persona que esté leyendo un librojuego no termina su responsabilidad con la mera decisión, sino que se verá sometido también a las consecuencias de la misma, sean buenas, neutras o malas. Para poder continuar la historia que está viviendo mediante la lectura, tendrá que desarrollar una capacidad de implicación, de actuación. Con esta técnica, el librojuego enseña al niño cómo resolver situaciones en la vida».

También señala la capacidad de gestión (en algunos librojuegos, como el de Ledicia Costas, la frontera con el juego de rol es difusa y hace falta manejar elementos como una ficha de personaje, un inventario de objetos o una mochila), la previsión, el desarrollo intelectual, la capacidad de resolución, la resiliencia, la imaginación o la paciencia.

«Si estás jugando contra otra gente competitivamente en un juego de mesa, es el otro que te va a decir, "no, la tirada que sacaste fue esa". Pero en el librojuego juegas contigo mismo, eres tú el que tiene que hacer ese ejercicio de honestidad para asumir esa tirada terrible que te salió», valora Xabier Rey. 

Para Rey, este tipo de libros es mejor disfrutarlos en casa que en clase. Así que, para aquellas familias que estén pensando qué regalar estas navidades, apunten en las cartas a los Reyes Magos títulos como el de Ledicia Costas (a partir de 8 años) o My Little Pony Aventuras en Equestria: un juego de contar cuentos en el mundo de mi pequeño pony, una introducción perfecta al mundillo de los juegos de rol.

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