Cuando recibes la noticia de que tu hijo es autista te asaltan las dudas. Y el desánimo, la preocupación. Es inevitable pensar: ¿qué implica?, ¿cómo será tu vida?, ¿qué hay que hacer a partir de ahora? De repente la vida ya no es como se esperaba que fuera, nadie te ha preparado para ello. De todo esto habla Gemma Vilanova en su libro: "El hijo inesperado. Comprender el autismo, abrazar la diferencia".

Hablando sobre su libro desglosa diez pautas que pueden ayudar a familias de niños o niñas con autismo. Algunas de las propuestas.

Cuando te enteras del diagnóstico:

  • Tómate tu tiempo para procesar toda la información, pregunta si tienes dudas y evalúa las opciones que te dan los profesionales.
  • Sobrepasado/a. Si crees que la situación te sobrepasa, no dudes en acudir a un profesional.
  • Identifica tus emociones, dales espacio y acéptalas.
  • Especie de proceso de duelo. Se trata de un proceso de duelo por perder aquellas expectativas que habías creado.
  • Quiérete. Dedica un tiempo a tus hobbies, a lo que te gusta. En definitiva, el autocuidado. Esto no debería desaparecer nunca, independientemente de los hijos que tengas.
  • Céntrate en lo positivo, en lo optimista del día. Seguro que hay cosas malas, ¡siempre las hay! Pero encontrar lo positivo, como puede ser algún progreso de tu hijo, la información que recibes de los profesionales te ayudará a encararlo.

En el día a día:

  • Asociaciones. Es realmente útil estar en contacto y participar en asociaciones dedicadas al autismo. Te ofrecerán ayuda y, sobre todo, una red de apoyos.
  • Unidos. El matrimonio o la pareja, si esa es la unidad familiar, debe ser un frente unido. Es normal que un diagnóstico como este no se encaje de la misma forma por las dos partes. Hablar, ayudarse mutuamente, pasar tiempo en pareja, buscar información sobre el autismo... pueden ser ingredientes importantes para alimentar la relación.
  • Amistades. Tener amistades o conocer gente que esté pasando por tu misma situación, también ayuda a sentirte comprendido, a compartir experiencias o estrategias que te pueden ayudar.
  • Crisis. Las crisis siempre van a estar ahí. Conoce a tu hijo, infórmate sobre cómo puedes ayudarle. No es distinto a conocer a un niño sin trastorno del espectro autista.

"Un niño con autismo es parte de la familia y de la comunidad. Como madres y padres tendremos la responsabilidad de dar la cara por ellos, de hacer ver al mundo que hay otras realidades igual de aptas. Los juicios mejor a un lado, la comprensión siempre cerca", según explica Vilanova.

Gemma Vilanova, autora del libro.