Todas las plantas, silvestres o cultivadas, tienen nombres comunes, por las que se las conoce en sus lugares de origen, crecimiento o cultivo, y en distintos idiomas.

 

Por ejemplo, la lenteja:

Español: lenteja

Gallego: lentella

Inglés: lentil

Francés: lentille

 

Y el cacahuete:

Español: cacahuete, maní

Gallego: cacahuete

Inglés: peanut, groundnut

Francés: arachide

 

Durante años esto siguió así, pero con la expansión de las civilizaciones y la exploración de nuevos territorios, el nombre de las plantas (y también de los animales), en muchos casos importantes en la alimentación humana y animal, planteaba problemas de comprensión entre diferentes culturas, por lo cual surgió la necesidad de tener algún sistema de unificación de los nombres de las plantas y los animales.

Este sistema surgió con Carlos Linneo, un científico sueco, que ideó un sistema de clasificación natural mediante el que cada especie se nombraría mediante dos nombres: género y especie. Publicó su obra Species Plantarum por primera vez en 1753 (después hubo otras ediciones).

Según su sistema, las dos plantas que hemos mencionado se llamarían:

Lenteja: Lens culinaris

Cacahuete: Arachis hypogaea

Además, Linneo organizó la agrupación de las plantas, de manera que aquellas que tenían características en común, formarían parte de la misma “Familia” (como sucede en la sociedad humana).

La lenteja y el cacahuete, que en principio no tienen mucho parecido, comparten características botánicas muy importantes, empezando por el tipo de fruto, que se denomina “legumbre”, por lo cual ambas plantas se incluyen dentro de la Familia de las “Legumbres” o “Leguminosas”, a pesar de sus aparentes diferencias.

Además de ello comparten otras características de mucha importancia (y también con otras Legumbres como la judía, el garbanzo, el guisante o la soja), entre las que pueden destacarse las siguientes.

COMPOSICIÓN

Composición del grano, parte comestible de la lenteja y el cacahuete. Tiene alto contenido en proteína (alrededor del 25 %), por lo cual estos granos son importantes para la alimentación humana, y también animal. Sin embargo, en este aspecto sí que hay una diferencia: el cacahuete tiene alrededor de un 50 % de grasa (se utiliza para hacer aceite de cacahuete y crema o mantequilla, muy apreciada en países como Estados Unidos). Por esta razón el grano de la lenteja tiene una ventaja para la alimentación sobre el cacahuete, proporciona proteína, pero es bajo en grasa. Las leguminosas, como la lenteja y el cacahuete (y otras) tuvieron, históricamente, un papel importante en la alimentación humana, por su aporte de proteína a la dieta, aunque en unos años se vio reducido su consumo, en beneficio de otras fuentes de proteína animal, como la carne o el pescado. Actualmente se está reconociendo, de nuevo, la importancia de las Legumbres en una dieta sana y equilibrada con proteínas de origen vegetal.

EFECTO INVERNADERO

Beneficios para el medio ambiente. Las Leguminosas o Legumbres tienen capacidad para asociarse con bacterias, microbios del suelo, denominados rizobios. Los rizobios se instalan en las raíces de las Legumbres (como la lenteja o el cacahuete) y se alimentan de ellas, sin causar perjuicios, y por el contrario, producen beneficio.

Este beneficio consiste en la capacidad de los rizobios en captar Nitrógeno del aire (hay que recordar que el aire atmosférico tiene un 78 % de Nitrógeno) y la planta aprovecha este Nitrógeno para su nutrición. Este proceso de beneficio mutuo se denomina simbiosis. Además, este beneficio no es sólo para la planta y el rizobio, sino para el medio ambiente, en particular para el suelo y la atmósfera.

En los cultivos se utilizan abonos o fertilizantes, la mayor parte de los cuales contienen Nitrógeno, pues favorece el crecimiento vegetal y contribuye a una mejor cosecha. Sin embargo, el Nitrógeno de los abonos queda en el suelo y puede contaminar las aguas superficiales. Pero, además, en el ciclo químico del Nitrógeno hay un momento en que se emiten a la atmósfera óxidos que contienen Nitrógeno. Estos óxidos de Nitrógeno son gases que afectan de una manera importante a la atmósfera, siendo causantes de lo que se denomina “efecto invernadero”, junto con otros gases contaminantes. Este proceso está causando un calentamiento de la atmósfera y cambios climáticos de gran importancia para la vida en la Tierra. El hecho de que los rizobios ayuden a las plantas a tener Nitrógeno para su nutrición reduciría, o evitaría, el uso de abonos de nitrógeno y la emisión de gases con efecto invernadero, evitando por tanto un daño importante a la atmósfera por efecto de la agricultura. Este es el beneficio medioambiental de las Leguminosas o Legumbres, por lo cual se está promoviendo actualmente su cultivo, y esto se refiere a la lenteja, al cacahuete y a otras muchas.

Antonio M. De Ron Pedreira

Antonio M. De Ron Pedreira es profesor de investigación y jefe del Grupo de Biología de Agrosistemas, Misión Biológica de Galicia (Pontevedra) y Delegado institucional del CSIC en Galicia (Santiago)