La selección francesa inicia su fase eliminatoria de la Eurocopa hoy ante la irregular Suiza, contra la que buscará conseguir una victoria que le permita estar un paso más cerca del título que se le escapó ante Portugal en 2016.

La campeona del mundo y principal favorita para llevarse la Eurocopa llega a Bucarest tras liderar el llamado Grupo de la Muerte, en el que disputó dos grandes encuentros ante Alemania y Portugal que se saldaron con una victoria (1-0) y un empate (2-2), respectivamente.

Con un fútbol muy vertical y un tridente ofensivo que asusta a media Europa, los de Didier Deschamps afrontarán el partido con dudas en el lateral izquierdo y tres días de descanso menos que sus rivales, un factor que el defensa Jules Koundé cataloga de “desventaja”.

La gran duda en el once titular está en la defensa, con la lesión de Lucas Digne en el partido anterior y su recambio, Lucas Hernández, que llega con molestias. En el caso de estar ambos indispuestos, Rabiot se vería obligado a retrasar su posición para jugar como lateral, una posición inusual para él.

Con Benzema, Mbappé y Griezmann inamovibles en el frente ofensivo, los posibles cambios estarán en el centro del campo, donde Deschamps tendrá que decidir quién acompañará a Kanté y Pogba: el creativo Rabiot o un Tolisso que puede aportar más profundidad en la banda.

Frente a ellos se encontrarán a una Suiza que ha sido cuestionada y criticada por su afición durante la fase de grupos, en la que practicaron un fútbol muy errático que se reflejó en una derrota frente a Italia (3-0) y un empate ante Gales (1-1).