Luis Enrique Martínez, seleccionador español, aseguró ayer en rueda de prenesa antes de jugarse frente a Eslovaquia la clasificación para los octavos de final de la Eurocopa 2020 que “nació optimista” y morirá igual, y, a la pregunta de si dimitirá en caso de eliminación, dijo que está “pensando en renovar”.

Rescató el seleccionador nacional su faceta más irónica en la víspera del duelo ante Eslovaquia. Por su cabeza no pasa una derrota que provoque una eliminación de España en la fase de grupos y mucho menos una dimisión de su cargo. Tiene contrato hasta que acabe el Mundial 2022 y dijo que está pensando renovar.

“Luis Enrique nació optimista y morirá optimista”, dijo en declaraciones a Cuatro. “¿Dimitir?, ¿Estas de broma? Estoy pensando en renovar”, manifestó.

Aunque el seleccionador admitió que “con pasar de ronda ya me conformaría”, resaltó la confianza que ve en su grupo de jugadores para la cita de esta noche ante Eslovaquia. “Estamos muy bien, preparados. Podemos fallar, es una de las posibilidades pero espero que no”, apuntó.

El seleccionador sustenta su optimismo en lo que él considera un buen desempeño de la selección en los dos compromisos iniciales ante Suecia y Polonia, saldados con sendos empates. “Sin ninguna duda hemos sido muchos mejores que el rival en los dos partidos y nos ha faltado la guinda del gol que es lo más importante”, declaró Luis Enrique.

Sobre el estado de ánimo del seguidor español, que no parece demasaido ilusionado con la actual selección, Luis Enrique defendió que son los jugadores los que deben enganchar a los aficionados desde el terreno de juego.

“La afición necesita que le demos los estímulos necesarios para que nos sigan apoyando. A la afición no hay que pedirle, hay que darle”, sentenció.