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Opinión | Alfabetización en la nueva longevidad

Carmen Basso

Carmen Basso

Experta en liderazgo, en longevidad y escritora

La nueva longevidad: el Arca de Noé Generacional

Las diferentes generaciones.

Las diferentes generaciones. / FDV

En estos días de lluvia, en los que hemos superado los cuarenta días y las cuarenta noches del «diluvio universal», podemos hacer un repaso al «Arca de Noé» generacional en el que estamos inmersos, casi sin darnos cuenta. En España, hoy, en cualquier cena familiar o comida de los domingos, en muchas familias, se pueden llegar a sentar hasta cinco generaciones. Cinco experiencias de vida diferentes, cinco etapas vitales distintas. De eso vamos a hablar hoy: de qué son y cuál es la importancia de las generaciones en esta era de la nueva longevidad. 

El concepto clásico de generación lo estableció Karl Mannheim en su libro «El problema de las generaciones», en el que especifica que son: un grupo social expuesto a los mismos eventos históricos y a un entorno social determinado, específicamente, durante sus años de formación (adolescencia y juventud).  Lo que vivimos durante nuestra juventud, en un momento histórico y cultural determinado, nos hace impulsar los cambios sociales, culturales y normativos, que marcan la diferencia con la generación anterior. Somos las crisis (y las guerras) que sufrimos a los quince, la música que bailamos a los dieciocho y la tecnología que tuvimos que aprender, a veces a la fuerza, a los cincuenta.

Estas cinco generaciones son (varían los años, según las fuentes):

1. La Generación Silenciosa (1926 – 1945): la conforman quienes vivieron su juventud en la España de antes de la guerra civil y la posguerra. Esta generación también se conoce como la Generación Perdida, porque comenzaron su vida productiva y reproductiva tarde (para la época), debido a las penurias de la postguerra. Es decir, desarrollaron una mentalidad de supervivencia, de resiliencia y esfuerzo.

2. Los Baby Boomers (1946 – 1964): su nombre surge por el boom de nacimientos que se dio después de las guerras (II Guerra Mundial y, en España, la guerra civil). Se distinguen por vivir su juventud sin las limitaciones de sus padres, crean el culto a la juventud y viven cuando las costumbres familiares y sociales se relajan. Son la primera generación con acceso masivo a la universidad, cuando el consumo se dispara, se masifican la música y los coches. Es la generación más grande de la historia, con un carácter optimista y disruptivo. Y, también, la que llega a la madurez con mayor preparación, más recursos y activos que las generaciones anteriores (en particular las mujeres) y con una conciencia clara de su relevancia en los cambios sociales.

3. La Generación X (1965 – 1980): su juventud la viven durante la transición hacia la democracia, con la explosión cultural y la libertad sexual de los 80, en «la Movida». Son la siguiente, y última, generación más grande que veremos (después de los Boomers). Vivieron, de primera mano, el inicio de la «digitalización». Son conocidos por ser la generación «sándwich» ya que están cuidando a sus hijos, al mismo tiempo que cuidan a sus padres. Por lo general, se sienten una generación «invisible», porque la sociedad pasó de hablar de los Boomers a hablar de los Millennials, sin fijarse tanto en ellos.

4. La Generación Y o los Millennials (1981 – 1996): es la generación que creció en la abundancia de los 90, con la globalización y los que chocaron, al dejar la juventud, con la crisis del 2008. Por tanto, su carácter se forja entre el idealismo y el modo supervivencia. Sienten un compromiso fuerte con la ecología y la diversidad. Se les suele tildar como la «generación de cristal», a pesar de que viven en una época de incertidumbre en todos los ámbitos.

5. Generación Z o los Centennials (1997 – 2012): son jóvenes realistas que priorizan su salud mental y que no han conocido un mundo sin crisis ni sin Internet. Son nativos digitales y pasaron su infancia disfrutando de tener todo al instante y con un clic. Su manera de interactuar en la sociedad es rápida e irónica.

Según los sociólogos, todas estas generaciones y sus diferencias son lo que hacen que la sociedad avance. En el contexto de una sociedad envejecida y donde se reduce la natalidad a niveles por debajo de la tasa de reemplazo de la población, la colaboración entre estas generaciones es clave para nuestra sociedad. Varios estudios han comprobado que la interacción entre generaciones mejora la salud mental y reduce la ansiedad social, que son temas que afectan tanto a los mayores como a los jóvenes. Varios programas sociales demuestran como las relaciones de calidad son el predictor número uno de salud y longevidad, que blinda el cerebro del adulto mayor contra el olvido y dota a los jóvenes de conocimientos y experiencias reales (además de reducir el edadismo).

Hay dos generaciones posteriores a estas, la generación ALFA qué nacieron entre el 2013 al 2025 y, la generación BETA que empezó a nacer el año pasado. Son generaciones que serán: más longevas (si saben cuidarse), enteramente nativos digitales, que estarán hiperconectados en la era de la Inteligencia Artificial (IA) y con toda la realidad digital que surja a partir de ahora. Ya veremos qué cambios nos traen.

Entender esto no es solo sociología, es la salida a muchos de los retos que está planteando esta nueva realidad demográfica que estamos viviendo en el siglo XXI.

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