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El lado social de Richard Avedon

Se exponen las fotografías de la serie «American West», que cambiaron la forma de ver el Oeste americano

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La faceta menos conocida de fotógrafo Richard Avedon es la de su compromiso con la fotografía social, un género opacado por sus glamurosas fotografías de moda y publicidad. Avedon fue un artista comprometido con el Movimiento por los Derechos Civiles y contra la Guerra de Vietnam (su fotografía de la Mission Council es de las mejores de aquella guerra), y fue detenido varias veces por haber participado en manifestaciones que aprovechaba para tomar también fotografías.     

En el género de la fotografía social reunió en la serie In the American West, publicado como libro en 1985, 752 retratos tomados entre 1979 y 1984 en 200 poblaciones de 17 estados de la Unión, por encargo del Museo Amon Carter de Fort Worth (Texas), un trabajo que culminó en una exposición en 1985 de retratos en blanco y negro de personas socialmente desfavorecidas: mineros, parados, vagabundos, trabajadores de los ranchos, camareras, ladrones, reclusos, enfermos mentales, empleados de atracciones de feria… habitantes de aquel Oeste que había dejado de ser una tierra de promisión. Los rostros de estas personas reflejan la lucha por la supervivencia de los miserables de la Tierra. Son retratos turbadores que se acompañan del nombre, el oficio del retratado, la edad, el lugar y la fecha en que fue tomada cada fotografía. Recuerdan a las que Avedon hizo durante la Segunda Guerra Mundial en Sheeps Bay, Brooklyn, cuando, movilizado por la Armada americana, gracias a sus conocimientos de fotografía se le destinó al estudio en el que se hacían los retratos de identificación para las fichas de los marines. Esta serie y el libro cambiaron en el mundo la idea que se tenía del Oeste americano lejos tanto del western clásico como de «Dallas» y «Dinastía» y son la respuesta del fotógrafo a los efectos de las políticas neoliberales de Reagan. Ahora se pueden ver en una gran exposición en la sede madrileña de la Fundación Mapfre.

El origen de esta serie estuvo en un retrato que Avedon hizo al capataz Wilbur Powell en su rancho de Montana, «un hombre normal excepcional», que se convirtió en un símbolo de la identidad nacional cuando se publicó en Newsweek, donde la vio el director del Amon Carter Museum. Avedon se propuso entonces realizar desde la fotografía, una reflexión crítica sobre la sociedad americana, para lo que se centró en su clase trabajadora del oeste. Surgieron así retratos asombrosos e inquietantes como los del apicultor Ronald Fischer, cubierto su cuerpo de abejas.

En 1989 volvería al género con un reportaje sobre la reunificación de Alemania, en el que reflejó un panorama de miedo y confusión que contrastaba con el de alegría que mostraban otros fotoperiodistas.

Para construir su mundo de imágenes, Avedon ha confesado las influencias del existencialismo de Camus, la dramaturgia de Beckett, el cine de Antonioni.

Fotógrafo de la moda y el glamur

Richard Avedon nació en Nueva York en 1923, hijo de una familia de inmigrantes judíos rusos. Se aficionó a hacer fotos cuando su padre le regaló una Rolleiflex con la que hizo un retrato al músico ruso exiliado Serguéi Rajmaninov, vecino y amigo de sus abuelos, que consiguió publicar. Después de la guerra ya tuvo claro que su futuro estaba en la fotografía y el retrato fue uno de los géneros a los que dedicó su actividad. En ellos trataba de potenciar la expresividad y la energía de los rostros, así como de captar la psicología de sus modelos. A finales de los sesenta hizo retratos en murales de hasta de 10 metros de largo con personajes de la cultura norteamericana que donó en 2002 al Metropolitan de Nueva York. La revista Rolling Stone le encargó la serie The Family, con retratos de personajes de la élite social como Bertrand Russell, Beckett, Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Brigitte Bardot, Francis Bacon, Borges, Charles Chaplin, Sofía Loren, Dustin Hoffman en una cama con Anne Bancroft durante el rodaje de El graduado… Uno de los más polémicos fue el de Dick Hickock, uno de los asesinos de A sangre fría de Truman Capote, en compañía de su padre antes de ser ejecutado. Capote había escrito los textos para Observaciones, un fotolibro de Avedon. También retrató a los Beatles para la revista Look y portadas de discos de Johnny Winter y Simon & Garfunkel.

Uno de los géneros en los también triunfó fue la fotografía de moda para revistas como Harper’s Bazaar y Vogue, que lo contrató por un millón de dólares al año, una cifra insólita en los 60. Situaba a las modelos fuera del estudio, en contextos exóticos y sensuales, en calles de grandes ciudades y en lugares como circos y aeropuertos. Además hizo que las modelos actuaran de forma natural, lejos de poses encorsetadas. Las convirtió en las nuevas estrellas, y los nombres de Twiggy, Jean Shrimpton, Lauren Hutton, Veruschka o Nastassja Kinski se hicieron tan populares como las actrices de cine y las cantantes pop. En Gianni Versace by Richard Avedon, de 1988, rindió homenaje al diseñador que más confió en su trabajo. El 6 de noviembre de 1995 The New Yorker publicó el que sería su último reportaje dedicado al mundo de la moda, In Memory of the Late Mr. and Mrs. Comfort, en forma de fábula interpretada por la modelo alemana Nadja Auermann en compañía de un esqueleto que hacía las veces de maniquí. Secundado por la fotógrafa Doon Arbus (hija de Diane Arbus), el ambiente de terror y muerte que imprimió a esta serie pretendía reafirmar su crítica a la sociedad de consumo.

Murió en 2004 en un hospital de San Antonio (Tejas) a los 81 años, víctima de un derrame cerebral, mientras trabajaba en la serie On Democracy para la revista The New Yorker.

  • Título: Richard Avedon. In The American West
  • Lugar: Fundación Mapfre. Madrid
  • Fecha: hasta el 30 de agosto

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