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Los viejos oficios: Isabel Alonso Brandariz, artesana textil, estampadora botánica

Isabel Alonso, la artesana que habla el lenguaje de las plantas

En el concello coruñés de Sada se ubica Bo Peixe, el taller de Isabel Alonso donde traslada los colores y formas de la vegetación gallega a las telas. Bolsas, libretas, cojines o fulares tan irrepetibles como la propia naturaleza que lucen estampada de forma artesanal

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Isabel Alonso trabaja con una materia prima tan antigua como el mundo, la propia naturaleza. Su proyecto Bo Peixe nació en 2017 y fue, como ella misma dice, «una especie de catarsis» que la llevó a experimentar con la estampación botánica, una técnica en la que las hojas, plantas y flores transfieren sus pigmentos a las telas para crear piezas únicas e irrepetibles. Fulares, bolsos, cuadernos o calcetines –entre otros– hechos con la esencia misma de lo natural. No hay dos iguales porque no hay dos hojas idénticas ni dos estaciones que se comporten del mismo modo.

«Bo Peixe nace, en realidad, mucho antes de convertirse en una marca. Nace en mi infancia, en Sada, en la casa de mi abuela. Allí crecí rodeada de naturaleza, entre árboles, flores y el ritmo tranquilo del campo. Ella solía decirme «eres bo peixe» con cariño, sobre todo cuando hacía alguna trastada... Es una expresión muy de mi casa y para mí tiene un valor profundamente emocional», refiere Isabel Alonso sobre la memoria familiar que guarda su proyecto.

Ese recuerdo siempre lo llevó consigo, aunque su camino profesional se decantó por el diseño gráfico. Estuvo más de veinte años trabajando en el sector textil, dentro del sistema industrial convencional. «Pero llegó un momento en el que sentí la necesidad de parar y replantearme las cosas. Necesitaba volver a conectar con la materia, con el proceso y con una forma de crear más consciente y más cercana a lo que yo soy», dice esta artesana comprometida con la sostenibilidad.

Empezó a trabajar con hojas, flores y tintes naturales, y «entendí que quería construir algo diferente. Me fascinó esa idea de diseñar y crear moda en colaboración con la naturaleza, de aceptar que cada pieza es única, que hay una parte que no depende de ti. Es un proceso lento, pero muy honesto, donde el tiempo y el entorno dejan su huella», explica la artífice de Bo Peixe. Y todo encajó: la naturaleza de su infancia, los conocimientos adquiridos durante años y esa necesidad de hacer las cosas de otra manera, lenta, consciente y sostenible. La marca sigue vinculada a su origen porque Isabel Alonso trabaja en un taller rodeado de naturaleza, en el mismo entorno donde creció.

Alonso recoge ella misma la materia vegetal –en función de la estación, nogal, carballo, corteza de eucalipto, piel de cebolla, huesos de aguacate, moras, flores diversas…–, prepara los tejidos con sales naturales y somete las piezas a largas cocciones. Incluso utiliza agua de lluvia en sus tintes para que el proceso sea totalmente respetuoso con el medio ambiente.

Los materiales sobre los que trabaja también son orgánicos. Seda, algodón, lino y lana principalmente. Las bolsas son de algodón cien por cien o de algodón con yute que ella misma elabora, desde el forro hasta las asas. También hace tapas de libretas con papel de acuarela y el interior reciclado, encuadernadas de forma manual.

Aunque vende online (www.bopeixe.gal), una parte importante del proyecto de Isa Alonso se desarrolla en mercados y ferias, «que para mi son espacios fundamentales. Me permiten explicar el proceso, compartir lo que hay detrás de cada prenda y crear una conexión directa con las personas. Es una forma de venta más humana y más coherente con lo que es Bo Peixe», explica. Además de seguir desarrollando nuevas propuestas y experimentando con patrones y tejidos, Isa Alonso también realiza artículos al gusto de quien vaya a adquirirlos.

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