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Entrevista | Defreds Escritor

«Soy un poco Peter Pan, la verdad»

«Me gusta intentar ver las cosas con ojos de niño, aunque hay que madurar», manifiesta el autor vigués, que acaba de publicar su decimocuarto libro, «Mientras duela», el más reflexivo de su trayectoria

Defreds, en la Alameda de Vigo

Defreds, en la Alameda de Vigo / Alba Villar

Un libro para abrazar y dejarse abrazar. «Mientras duela» es el nuevo libro del vigués Defreds, quien lleva once años siendo un fenómeno literario de ventas inédito dentro del género de la poesía. A sus 41 años, el autor se muestra más maduro, compartiendo sus reflexiones, esta vez sobre el duelo, con su comunidad de lectores, que en Instagram rozan el millón.

– Su decimocuarto libro, «Mientras duela», trata sobre aprender a seguir cuando algo se rompe, ¿qué ideas esenciales ha querido transmitir?

– Es quizás mi libro menos poético, pero sí el más reflexivo. Trata del duelo, no solo tras una muerte, también cuando una amistad se rompe, cuando una pareja se va y tu vida cambia. Cada persona lleva los duelos de la manera que puede y le sale, y eso hay respetarlo. No todo el mundo sana su dolor igual, se trata de respetar las mochilas de cada uno, todo el mundo tiene derecho a estar triste o feliz.

– Incluye en la categoría de cosas a superar las pérdidas, las heridas, las rupturas, los silencios, pero también los comienzos y los domingos ¿qué tienen los domingos?

– Tienen algo especial siempre, para bien o para mal. Mucha gente le llama el día del descanso, yo creo que también es el día de pensar, de hacer cambios. Te levantes tarde o temprano, alguna cosa sucede el domingo, y es casi el comienzo de una nueva semana y el final de otra. Siempre han estado de una forma u otra presentes en mis libros, desde el primero, pero mis domingos de hace 10 años eran diferentes a los de ahora. El Defreds de entonces hablaba más de amor, de desamor, se ponía más triste porque le dejaban o porque le pasaba alguna tontería; el de ahora tiene una hija, le preocupan sus padres, que se hacen más mayores, ha vivido por el camino tristezas y otras alegrías.

– Aborda aspectos tales como conversar con el miedo, la tristeza o el agotamiento mental, ¿es un giro en sus temáticas?

– Son temas que no me sentía preparado para tocar o que no los tocaba porque no los había vivido tan de cerca. Se trata de darte cuenta de errores que has cometido, de situaciones que has vivido que pensabas que no ibas a vivir, de intentar hacer las cosas lo mejor posible.

– ¿A qué edad tiene uno la sensación de crecer demasiado deprisa y cómo se afronta?

– Esa sensación ya la tengo desde hace 15 años. Soy un poco Peter Pan, la verdad, a mí me gusta tener ese toque juvenil de intentar ver las cosas con ojos de niño, independientemente de que hay que madurar. Cuando eres más pequeño ves a tu madre o a tu padre siempre igual, pero cuando te haces mayor y ellos también empiezas a notar que el tiempo pasa y te empieza a preocupar.

Vigo, Alameda. Defreds, que acaba de sacar nuevo libro

Defreds, en la Alameda de Vigo. / Alba Villar

– Habla de lo fugaz, de las prisas con que vivimos en esta sociedad digital, y a la vez es un fenómeno en las redes sociales. ¿Considera que esa inmediatez y velocidad es el escenario ideal para que triunfen sus frases cortas, reflexiones y poesías?

– No voy a renegar nunca de las redes sociales porque sin ellas posiblemente no tendría ningún libro publicado. Son un medio de comunicación brutal si lo utilizas bien, que yo ahora mismo pueda enviar una frase desde Vigo y la lea alguien en Perú es espectacular. Otra cosa es que las redes cambien, como ha cambiado Twitter, por ejemplo. Por otra parte, es cierto que la vida ahora nos hace ir un poco más al límite, la gente siempre necesita estímulos, estar todo el día con el móvil y las redes; los cantantes tienen que sacar una canción cada mes porque si no pasan de moda. Yo nunca me he presionado mucho a la hora de publicar, me gusta que la gente comparta lo que escribo, pero intento también dejar tiempo para salir de esa vorágine.

– Ha tenido problemas con que le clasifiquen como poeta. ¿No etiquetarse le ofrece más libertad a la hora de escribir?

– Cuando yo empecé de repente hubo un éxito brutal, con unas cifras de ventas altísimas, sobre todo para libros de poesía, e incluso mayores que los bestsellers en novela. Mucha gente no entiende tu éxito, empiezas a tener críticas, haters, y también me empezaron a meter como el líder de la nueva generación de poetas. Yo no consideraba que tuviera nivel como para ser considerado el mejor en nada ni yo escribía poesía directamente, de ahí mis quejas.

– La salud mental también está presente en sus textos. ¿Cómo escribir sobre ella sin caer en la autoayuda ni el consejo de una frase fácil?

– En mis primeros libros no había tenido la necesidad que hablar de salud mental porque no había tenido vivencias cerca, pero en algún momento de bajón, de tristeza, de problemas serios de los que he aprendido he querido compartir con mis lectores que es algo importante, que a todo el mundo le puede pasar casi sin darse cuenta. Creo que lo más importante es que te apoyes en lo que puedas y no tragarse los problemas solo para uno.

– ¿Cómo es su proceso creativo hasta llegar a saber que su frase o reflexión es publicable y no la retocaría?

– Creo que lo que me permite ser yo mismo y me ha dado éxito es no pensarme mucho las cosas: si me apetece, me sale, y si lo quiero publicar, lo publico. Procuro retocar lo menos posible y sobre todo no pensar si le va a gustar a la gente o no: me tiene que gustar a mí. Al final mi éxito se debe a que me muestro como soy y mis lectores prefieren textos de andar por casa.

– ¿Teme más al folio en blanco o a repetirse y caer en la redundancia?

– No temo nada a estas alturas porque creo que ya he conseguido más de lo que podía haber imaginado. Ahora estoy escribiendo mi primera novela negra, sin presión ni prisa, porque es un proceso más complicado que un poemario, me gusta meterme en jardines que me apetece.

– Siempre se ha mostrado satisfecho de la relación de cercanía con sus lectores, ¿ siente que han ido evolucionando con usted?

– Hay gente que me ha conocido más tarde o me está conociendo ahora, y hay muchos que vienen a mis firmas y los reconozco, los he visto crecer. Creo que lo mejor que tiene mi profesión es tratar con la gente, tanto por redes como en persona. Ellos hicieron el boca a boca de mi primer libro y de los siguientes, cuando yo no tenía tantos seguidores como ahora. Siempre tendré un minuto para mi comunidad de lectores.

– ¿Qué es lo más bonito que le te dicen o lo que más le llega den ese feedback?

– Me gusta cuando me dicen que mis libros les han ayudado a pasar un mal momento Hay miles de historias detrás de cada lector y de cada libro de las que sí me he enterado, en general buscan consuelo, compañía, respuestas, yo no soy psicólogo ni tengo soluciones, solo comparto mis pensamientos, y si eso le puede alegrar el día a una persona, mejor.

– Hay quien mira con recelo a los autores que comienzan en redes. ¿Siente que ese debate está cerrado?

–Después de tantos años nadie puede negar que he trabajado mucho, que nadie me regala nada. Me siento más que satisfecho de poder decir que tengo una carrera literaria consolidada, que puedo hacer lo que quiera y que me lo he ganado.

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