Los viejos oficios
Pablo Rodríguez Díaz, el ceramista gallego que encuentra en la raíz, la reflexión y la innovación la clave de su éxito
Pablo Rodríguez trabaja el barro con las mismas técnicas centenarias de los oleiros de Buño. Heredero de la tradición, desde su taller coruñés Risco Estudio crea piezas que dialogan con el pasado a través de un diseño contemporáneo

Los viejos oficios: Pablo Rodríguez Díaz, ceramista / Risco Estudio
Que su familia fuese de la comarca de Bergantiños iba a influir mucho en su historia. Nació en Carballo pero también vivió en Malpica (en Buño) y desde niño siempre estuvo alrededor del barro. Su abuela tenía la tienda en casa, donde se vendían las piezas de su tío O Rulo, nombre icónico de la alfarería gallega y heredero de varias generaciones dedicadas al trabajo con el torno. Así que Pablo Rodríguez Díaz a los siete años ya participaba durante los veranos en los eventos relacionados con el oficio. En 2022 abrió en A Coruña Risco Estudio, un espacio donde tienen cabida las inquietudes de este treintañero: el arte, la artesanía y el diseño. Hoy es uno de los nombres que más suenan en la nueva alfarería gallega.
La vida llevó a Pablo a estudiar Ingeniería en Diseño Industrial y a vivir en Malta, Polonia y Australia. Fue allí, en las antípodas, donde resurgió su pasión por la cerámica. «Entendí todas las similitudes entre un diseñador y un artesano, y también las virtudes de un proceso frente al otro». Volvió y continuó formándose en el obradoiro de su tío hasta que decidió emprender.
Esa conexión con el origen se transformó en un proyecto sólido con nombre propio: en 2022 abrió sus puertas Risco Estudio, en la Avenida Barrié de la Maza coruñesa. La marca en sí ya era toda una declaración de intenciones: «risco» es una técnica tradicional de la olería de Buño, una decoración hecha con una caña que se usa como herramienta para hendir la pieza. Era el primer homenaje a las raíces, lo mismo que el proceso de fabricación, artesanal y respetuoso con las técnicas centenarias: el mismo barro, los mismos útiles del oficio, el torno… aunque la conceptualización responda a métodos propios del diseño contemporáneo.
Pablo trabaja tres líneas principales –vajilla y piezas decorativas, interiorismo y cerámica de autor– todas ellas reconocibles por una síntesis muy personal de la tradición de Buño. A eso suma divulgación y formación en torno para profesionales y aficionados, además de colaboraciones con diseñadores y particulares que buscan convertir una idea en objeto. Y eventos recientes como «Orixes» en el que, junto a Verónica Moar –con la colaboración de la Fundación Artesanía de Galicia– otros profesionales pueden hablar de su trayectoria.
Dice este joven ceramista que la artesanía está de plena actualidad. «No solo por el producto final, sino por lo que implica como contraposición a una sociedad de consumo que parece ser cada vez más rápida, digital e individual». Si tuviese que resumir la forma de entender su proyecto en tres palabras serían «raíz, reflexión e innovación». Y de la misma manera tendría tres referentes: «el propio Rulo, Richard Sennett e Isaac Díaz Pardo». Tres brújulas para un antiquísimo oficio que, en manos de Pablo Rodríguez –ganador en 2024 del premio especial Unicaja de Artesanía– sigue recordando que el barro siempre acaba encontrando su forma. Su trabajo puede verse en sus redes sociales: @risco_estudio.
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