Gallegas a la vanguardia
De cantar en un coro con dos años a dirigir en EE UU: la trayectoria musical de la gallega María Domínguez
La directora y compositora ponteareana María Domínguez González desarrolla su doctorado en la Universidad de Kansas con una prestigiosa beca Fulbright

La directora y compositora ponteareana María Domínguez.
Nació en una familia muy vinculada a la música, asistió a sus primeros conciertos siendo un bebé y con solo dos años, cuando «casi ni hablaba», ya cantaba en un coro. Poco después, cumplió su «sueño» de iniciar los estudios de piano, tenía uno de cola en el salón de casa, y aquella niña siempre tuvo claro, aunque todavía no supiese cómo, a qué se dedicaría en el futuro. «Estoy donde estoy por lo que viví desde pequeña. Mi padre dirigía un concierto cuando yo nací porque le dijeron que el parto tardaría. Y mi madre, que formaba parte del mismo coro, iba a cantar con los puntos de la cesárea todavía», revela divertida María Domínguez (Ponteareas, 1996).
Estudió Composición en el Conservatorio Superior de Vigo y Dirección y Canto en el de A Coruña, además de un máster en Dirección Sinfónica y Vocal en el Centro Katarina Gurska de Madrid. También completó un posgrado en Dirección Coral en la Academia Lituana de Música y Teatro y, desde 2024, desarrolla su tesis en la Universidad de Kansas (KU) con una prestigiosa beca Fulbright del Ministerio de Cultura, la única que se concede cada año en artes escénicas para todo el país.
Su actual tutor, el catedrático Eduardo García-Novelli, la animó a dar el salto a EE UU cuando la conoció como profesor invitado en el curso Tamara Brooks que se celebra desde 1990 en Tui. «Vio algo en mí y me pareció muy amable, pero en aquel momento dejar toda mi vida e irme al otro lado del mundo me parecía una locura. Mientras tanto, hice mi primera salida al extranjero con una beca Erasmus+ para estudiar en Lituania y, al volver a Galicia, él me llamó de nuevo para proponerme que solicitase hacer el doctorado en Kansas. Esa misma semana cerraba el plazo de las Fulbright y envié toda la documentación corriendo pensando que no me la iban a dar ni a admitir en el programa. Pero, al final, todo se fue alineando», celebra.
Como profesora asistente, María trabaja «codo con codo» junto a García-Novelli, quien, en su día, dejó su Argentina natal para estudiar en EE UU. Es su ayudante de dirección en el coro principal de la KU, habitual en certámenes internacionales y con el que ella viajará en verano para competir en Polonia y Eslovaquia. Y además también lidera otra de las formaciones corales de la universidad y dos más fuera de ella, el Lawrence Children’s Choir y el de Good Sheperd Lutheran Church.

En el centro, con el coro principal de la Universidad de Kansas. / FDV
La ponteareana ya fue la directora principal del Coro Liceo de Vilagarcía durante varios años, además de trabajar en varias ocasiones con Amigos de la Ópera en Santiago. Pero valora en gran medida las oportunidades que ha encontrado en EE UU. «En España es más difícil, no se ve como una actividad profesional, pero aquí me he sentido valorada desde el primer día», subraya.
En EE UU también ha compuesto y estrenado varias piezas propias en las que está presente su amor por la poesía y su tierra. «Todavía estoy encontrando mi lenguaje, mi estilo. Pero en todo lo que compongo, ya sea instrumental o coral, siempre hay un poema como referencia o inspiración. Llevo mi cultura por bandera y me encanta leer poesía en gallego. Cada vez que voy a casa me traigo algún libro y cuando vuelva llenaré con ellos dos o tres maletas», bromea María, que en 2023 ganó el Concurso de Jóvenes Compositores Juan José Olives con su obra «No vértice da escuma», basada en un poema de la viguesa Marta Dacosta.
Los coros que dirige en Lawrence han cantado frases e incluso obras completas en gallego, entre ellas, la versión del poema de Curros Enríquez dedicado a Rosalía y varias de su padre, el reconocido compositor y director de coro Julio Domínguez.

Junto a su director de tesis, Eduardo García Novelli, y un compañero de clase. / FDV
El programa de doctorado tiene una duración de tres años y, a partir de enero, comenzará a escribir su tesis, donde abordará la música coral del norte de España durante los últimos 50 años y en la actualidad. «Se centrará en Galicia, Asturias, País Vasco y Cataluña, que son las regiones con más actividad. Quería hacer algo relacionado con España porque también me parece interesante que haya un intercambio cultural y que los coros de EE UU conozcan e interpreten piezas de compositores españoles», explica.
María comparte este segundo año en Lawrence junto a su pareja Artur, un compositor de bandas sonoras de Vilagarcía con el que se casó el verano pasado y que siempre la ha animado a perseguir sus sueños: «He hecho amigos que son mi familia y nunca me imaginé que encontraría mi sitio en un lugar tan remoto. Sé que aquí nos saldrán oportunidades cuando acabe el doctorado. Pero nuestro plan es volver a casa. Es difícil encontrar proyectos musicales de los que puedas vivir en Galicia, pero buscaré la forma».
Sin duda, la experiencia en Kansas supondrá un «antes y un después» en su carrera, en la que siempre ha contado con el apoyo de su familia. «Mis padres siempre creyeron más en mí que yo misma y me dieron luz verde a todo lo relacionado con la música. Cuando dudaba si venir a EE UU me decían ‘Tú, lánzate’. Mi madre ha sido mi mayor fan y ha estado en todos mis conciertos desde niña. Y ahora se conectan por internet para ver los conciertos aunque sea de madrugada», reconoce agradecida.
María pasará las fiestas en Ponteareas junto a ellos y su hermana Emma: «Las navidades son muy musicales, a todos nos gusta cantar». Pero también acudirá fiel a su cita con los escenarios gallegos. El día 21 cantará junto a la banda de O Rosal y el 25 con la de Vilatuxe en Lalín: «La música me hace feliz y soy de las que me lanzo con todo».
Le resulta difícil decantarse por alguna de sus facetas musicales, pero, sin duda, le gusta encontrarse ante el público: «Me encanta el escenario. Componer está bien y es emocionante que interpreten algo tuyo, pero es un trabajo un poco más en la sombra. Creo que nací para los focos y eso que soy una persona más bien introvertida y seria, pero en el escenario es otra cosa. Y cada vez me siento más cómoda». Si pudiese escoger, su actuación soñada sería dirigiendo un coro y una orquesta con un repertorio conjunto «en un gran escenario, un Carnegie Hall».
Suscríbete para seguir leyendo
- El caso de los asesinatos de cuatro hermanas gallegas
- Luca, el “terremoto” de los circuitos gallegos
- Los famosos gallegos de la lucecita
- Tesoros forestales para (no) perderse en otoño
- «Ramsay llega tarde, la carne gallega lleva tiempo siendo la mejor del mundo»
- De un vestido de lentejuelas de su abuela a millones de reproducciones: así se labra el éxito en redes esta influencer viguesa
- Los Quesada Legido, una saga de artistas
- Figueroa, de Redondela a la élite mundial del adiestramiento canino
