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Todo Robert Capa

Una exposición en Madrid cubre toda la trayectoria del fotoperiodista más famoso de la historia

El Círculo de Bellas Artes de Madrid recoge la mayor retrospectiva del fotoperiodista Robert Capa, desde sus inicios hasta la guerra de Indochina, donde murió en 1954 víctima de una mina antipersona cuando hacía un reportaje para la revista Life. Bajo el título ICONS y comisariada por Michel Lefebvre, fotógrafo y periodista de Le Monde, se han reunido 250 piezas entre fotografías, libros, periódicos y revistas de época, además de objetos como el pasaporte, la máquina de escribir y una de las cámaras Leica de Capa.

Aquí se pueden ver las fotografías que André Friedmann firmaba con este nombre antes de convertirse en Robert Capa y las que tomó en los conflictos que documentó en imágenes para la posteridad: la guerra civil española (su fotografía «Muerte de un miliciano» tomada el 5 de septiembre de 1936 se convirtió en un símbolo), la guerra chino-japonesa, la Segunda Guerra Mundial, con sus imágenes sobre el desembarco en Normandía, la primera guerra árabe-israelí y la de Indochina. Además están aquí las fotografías que tomó al margen de conflictos y acontecimientos históricos, las de sus reportajes en los viajes con los escritores Irwin Shaw en Oriente Medio, Alan Moorehead en Roma, John Steinbeck en la URSS y las de los desfiles de moda, los rodajes cinematográficos y los retratos de personajes como Picasso, Hemingway o Ingrid Berman. También una selección de las fotografías en color que hizo en su última etapa después de que en 1938 un fotógrafo suizo le mostrara las primeras que vio en su vida. Capa continuó haciendo sus fotos en blanco y negro porque pensaba que el color podría no valer para las imágenes de acción, pero quedó seducido por aquella nueva mirada y decidió experimentar también con el color. Con este fin escribió a su agencia de Nueva York para que le enviasen 12 rollos de kodachrome acompañados de sus instrucciones de uso. A partir de entonces una de las cámaras que Capa llevaba siempre consigo estaba cargada con un carrete en color. Ese comienzo significó un punto de inflexión en la historia del fotoperiodismo de guerra, en el que a veces Capa utilizaba el color para dar más fuerza a aspectos que quería resaltar.

La exposición es la más amplia que se ha expuesto en España de Robert Capa y sólo hay que lamentar que no se aprovechase esta oportunidad para publicar un catálogo que sin duda sería un hito en la historia de las exposiciones de fotoperiodismo en España. Sólo había que traducir el que hizo Lefebvre para la exposición de París.

Indochina, 1954.

Indochina, 1954. / Robert Capa

El fotoperiodista todoterreno

Dice el periodista Jean Lacouture en el prólogo a su libro «Robert Capa» (Lunwerg), que André Friedmann, nacido en Hungría y nacionalizado americano, tenía la audacia del actor Errol Flynn, la jovialidad de Ernest Hemingway y la fantasía de Ives Montand. Además, habría que añadir, un sentido del humor marxista (de Groucho Marx) y un desapego a la vida cuando menos desconcertante a juzgar por su pasión por las mujeres, el juego y el alcohol. En su autobiografía, «Ligeramente desenfocado» (La Fábrica), cubre su actividad en varios frentes de la Segunda Guerra Mundial, desde 1942 hasta la liberación de Berlín en 1945.

Dicen quienes le conocieron que su vida cambió cuando su compañera, la también fotoperiodista Gerda Taro, murió aplastada accidentalmente por un tanque republicano durante la guerra civil española. Nunca superó el trauma de esta pérdida, que le empujó al juego, el alcohol y las mujeres, en las que siempre buscó a Gerda. Se incluye un romance con la actriz Ingrid Bergman (episodio que inspiró a Hitchcock el guión de su película «La ventana indiscreta») y otro más duradero con Elaine, la esposa del actor John Justin. Elaine, Pinky en estas memorias, estuvo a punto de casarse con el fotógrafo pero al final se fue con Chuck Romine, un amigo de Capa. El hombre de acción, que no se acostumbró a vivir en tiempos de paz, había eclipsado al amante.

Niños jugando en una calle de Vallecas.

Niños jugando en una calle de Vallecas. / Robert Capa

Su participación en la Segunda Guerra Mundial se inició con la propuesta de la revista Collier’s cuando estaba a punto de ser expulsado de los Estados Unidos. Desde entonces cubrió en varias etapas y para otras revistas (Life, Weekly Illustrated, etc.) algunos de los frentes más destacados de la contienda: el norte de África (fue el único fotógrafo que consiguió una imagen de la captura de Rommel), Sicilia (se lanzó en paracaídas con lossoldados que tomaron la isla), Nápoles y sobre todo el desembarco en Omaha, una de las playas de Normandía el 6 de junio de 1944, acompañando en la primera oleada a los soldados de la compañía E. Ocho de estas fotografías para la revista Life, que se convirtieron en iconos de la victoria de los aliados sobre las tropas de Hitler, fueron de las más difundidas en todo el mundo, fruto de la oportunidad de aquel momento histórico a pesar de la tragedia que supuso que de las más de cien tomadas por Capa solo pudieran salvarse once, casi todas en mal estado porque un fallo en el proceso de secado de la película, a una temperatura muy superior a la que debieran haberse sometido, estropeó los negativos. Nunca se ha explicado por qué se encargó el revelado de estas importantes fotografías a un inexperto aprendiz de 15 años llamado Denis Banks, aunque otras fuentes atribuyen la responsabilidad a Larry Burrows, que también trabajaba en los laboratorios de Life y que después sería un gran fotoperiodista, ganador del Premio Capa en tres ocasiones y que murió en la guerra de Vietnam.

El capítulo IX de las memorias de Capa dedicado a este episodio resume el estilo, la personalidad y la manera de trabajar de este fotógrafo. Incluso su sentido del humor, que tiende a manifestarse en los momentos más dramáticos (veo a mi madre en el porche de mi casa, saludándome y agitando mi póliza de seguros. P.171; tropas anfibias quería decir una sola cosa: pasarlo mal en el agua o pasarlo mal en tierra firme. P.166). Entró en el París liberado a bordo de un tanque estadounidense pilotado por republicanos españoles.

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