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Faro de Vigo

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Una gallega en el primer vuelo sanitario español

La enfermera militar Elvira López Mourín formó parte del equipo médico que atendió a los soldados en la guerra de Marruecos. Se subió a un avión pese a que, en aquella época, en España las mujeres tenían prohibido viajar en aeronaves bélicas. Este año se cumple el centenario de un hito histórico y de aquella heroica hazaña

Retrato de Elvira López Mourín.

El desastre de Annual en el año 1921 desencadenó una reacción decidida por parte del Gobierno español para acabar con este conflicto armado, que estaba suponiendo una gran pérdida de vidas y recursos para el país. Esta reacción se materializó con un aumento de los efectivos militares, adquisición de nuevo material y, en el ámbito sanitario, una mayor implicación de la Cruz Roja Española en la atención y traslado de los heridos.

Durante la tarde del día 1 de noviembre de 1922 una columna de tropas españolas sufre un ataque inesperado en la posición de Tizzi Azza, en la zona este del Protectorado. Este cruento combate produce 366 heridos que son trasladados al cercano campamento de Dar Drius. Durante aquellos días, en este campamento había una falta de personal sanitario que propició que el Estado Mayor del general Burguete ordenase despegar inmediatamente a dos aviones de este campamento con destino a Melilla para trasladar un equipo quirúrgico. Los aviones llegaron al aeródromo de Nador (Melilla) a las 22:00 horas e inmediatamente se preparó un tercer avión para poder transportar el equipo quirúrgico junto con todo su material. Esta iba a ser la primera vez que se iban a utilizar aviones en España para un transporte sanitario.

Las cinco enfermeras profesionales de la primera promoción del hospital de la Cruz Roja de San José y Santa Adela

El equipo quirúrgico alertado en Melilla fue el del comandante médico Dr. Víctor Manuel Nogueras. Gracias a la presencia de la Duquesa de la Victoria se realizaron los preparativos rápidamente y se cargaron los tres aviones. Los tres eran bombarderos De Havilland DH-4 en los que se habían preparado el puesto del observador-ametrallador para el transporte. En el primer avión se dispuso el Dr. Víctor Manuel Nogueras con el médico anestesista Dr. Manuel Crespo. En el segundo, el auxiliar sanitario Quintanilla Navarro con gran cantidad de material sanitario. Y en la tercera aeronave se decidió que volase la enfermera militar Elvira López Mourin. En ese momento se percataron de que el reglamento militar vigente prohibía a las mujeres montar en aviones de guerra, por lo que se lo impidieron. Pero ella insistió múltiples veces hasta que, subrayando la necesidad urgente de ir a atender a los heridos y prestándose voluntaria, logró convencer a los mandos para que la permitieran volar en esa misión.

El vuelo de los tres aviones transcurrió sin problemas, aterrizando en Dar Drius 30 minutos más tarde sobre un campo señalado con cuatro bidones de gasolina con leña ardiendo en su interior. Operaron durante toda la noche y a la mañana siguiente fueron relevados por el refuerzo sanitario que llegó desde Melilla en camión traído por la Duquesa de la Victoria.

Evacuación de soldados heridos

La mayoría de los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia de la primera utilización de un avión en España para una misión sanitaria. Esta noticia fue mucho más destacada por el gesto de valor y de entrega a los demás protagonizado por la enfermera Elvira López Mourín que, más allá de su obligación, se prestó voluntaria en una misión muy peligrosa. Por estos motivos los medios de comunicación la calificaron de “heroína de guerra”.

La repercusión de la hazaña hizo que el equipo quirúrgico fuera felicitado por todos sus mandos militares y civiles, quienes fueron reclamados para presentarse en Madrid para ser felicitados en persona por el rey Alfonso XIII, la reina Victoria Eugenia, el presidente del Gobierno, el ministro de la Guerra, el Comisario Regio de la Cruz Roja y otras personalidades e instituciones. Siempre se destacó el gesto heroico de la enfermera lucense y ella fue la protagonista del equipo quirúrgico en todos los actos.

Una humilde heroína

Elvira López Mourin nació en el pequeño pueblo de San Martín de Río, provincia de Lugo, el 3 de septiembre de 1893. Era hija natural de Manuela López Mourin. Se sabe que se trasladó a Madrid sin saber leer ni escribir y que más tarde, en año 1918, consiguió ingresar, ya con 27 años de edad, en la primera promoción de enfermeras profesionales del hospital de la Cruz Roja de San José y Santa Adela. Cursó sus estudios y prácticas con cuatro compañeras más, teniendo como profesor y director del hospital al comandante médico Dr. Víctor Manuel Nogueras con el que, al cabo, realizaría el famoso vuelo. Al terminar sus estudios se presentó a la oposición para enfermera militar con destino a Melilla aprobando en el año 1921. A finales de 1922 se incorporó a su destino en el equipo quirúrgico de Víctor Nogueras. A partir de su participación en el vuelo se la destina de nuevo a Madrid, donde aprobó la oposición que se había demorado en convocar para la obtención del título de enfermera profesional de la Cruz Roja Española en su primera promoción.

Sello de Correos en homenaje a Elvira López Mourín

Sello de Correos en homenaje a Elvira López Mourín

En esos años Elvira López Mourin fue protagonista del comienzo de dos campos profesionales sanitarios; por un lado, el de la enfermería profesional española, al pertenecer a la primera promoción formada según el nuevo programa académico de 1915 para las enfermeras profesionales y por otro, del novísimo campo del transporte aéreo sanitario. En los siguientes años residió en Madrid trabajando. A partir de ese momento ya no hay más datos sobre ella aunque, por los testimonios de sus vecinos, sabemos que volvió y visitó su pueblo en múltiples ocasiones. Falleció en Madrid el 21 de julio de 1961, siendo enterrada en el cementerio de la Almudena con el título que más le gustaba: “enfermera militar”.

N. del A. Coincidiendo con la celebración en la ciudad de Vigo del XXXII Congreso Nacional de Medicina de Urgencias y Emergencias los próximos días 8, 9 y 10 de junio es de justicia recordar a Elvira López y Joaquín Loriga, dos gallegos destacados en los primeros años del comienzo del transporte aéreo sanitario.

*Médico adjunto del Hospital Universitario de Toledo

magycm10@yahoo.es

El capitán y piloto Joaquín Loriga Taboada.

Joaquín Loriga en marruecos

El mítico Joaquín Loriga Taboada, nacido en Lalín, también tuvo una participación destacada en la guerra de Marruecos como uno de los primeros aviadores de la naciente Aeronáutica Militar española. También fue el primer piloto del autogiro de la Cierva que realizó un vuelo entre dos poblaciones, con lo que inauguraba una nueva era las aeronaves de ala rotatoria. Y fue también el primer aviador que aterrizo en Galicia, en su querido pueblo natal de Lalín en el monte do Toxo.

Pero una parte olvidada de su biografía es el nombramiento en el año 1925 como el primer jefe de los aviones sanitarios para la operación del desembarco de Alhucemas. Después del Desastre de Annual se planeó realizar una gran operación que culminase con la pacificación de la zona del Rif. Se decidió realizar, junto con Francia, una operación de desembarco en la zona de Alhucemas con la participación de fuerzas terrestres, navales y aéreas. Esta operación sería la primera en la historia en la que intervendrían fuerzas de los tres ejércitos y con un carácter internacional.

Fue el primer jefe de los aviones sanitarios para la operación del desembarco de Alhucemas

Debido a la complejidad y dificultad de la operación, y ante la previsión de múltiples bajas, la Cruz Roja española organizó un servicio de evacuación sanitaria aérea rápida. Para la realización de este servicio unieron sus esfuerzos tres instituciones: la Corona, la Cruz Roja española y la Aeronáutica Militar. Este esfuerzo se concretó en diferentes acciones: la compra de dos aviones Junkers F13 por parte de la Corona y la asunción por parte de la Cruz Roja española delos gastos de operación, en tanto que la Aeronáutica Militar realizaría el mantenimiento y dotaría del personal adecuado. La organización de este servicio aéreo sanitario sería encomendada al capitán Loriga. Era la primera vez que se organizaba un sistema de evacuación aérea sanitaria en una operación de esta envergadura. Joaquín Loriga entregaría el mando prematuramente al capitán Rafael Llorente debido a que tenía que preparase para su célebre viaje a Filipinas.

Es conocida la historia de que el general Eisenhower estudió detenidamente la operación del desembarco de Alhucemas para la realización del famoso desembarco de Normandía unos 20 años más tarde. En ambos desembarcos se utilizaron fuerzas de los tres ejércitos. Todo parece indicar, así pues, que el sistema de evacuación de Alhucemas aérea también pudo ser copiado en este histórico episodio de la Segunda Guerra Mundial.

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