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Los viejos oficios: Alberto Geada, zoqueiro

Zocas para el mundo

Salvaguarda uno de los oficios centenarios, de los que ya no quedan. Alberto Geada es un joven zoqueiro que desde la Mariña lucense consigue que su calzado llegue a las mejores pasarelas de la moda o a museos. Él tiene el suyo en Mondoñedo

Alberto Geada se viste de Zoqueiro Peregrino y muestra su trabajo en vivo en el museo das Zocas de Mondoñedo y en ferias y exposiciones. TERE GRADÍN

Dice que estaba predestinado a ser zoqueiro porque su padre también lo era. Aunque él ha ido mucho más allá. Alberto Geada Val (Alfoz, Lugo, 1980), además de tener una colección única de calzado primitivo, ha centrado su actividad en recuperar la técnica tradicional de elaboración de las zocas y sus creaciones se pasean por pasarelas de renombre. La 080 Fashion de Barcelona o Cibeles han mostrado sus artesanías, que han llegado a Dubái y muchos otros países, además de exhibirse en importantes centros museísticos. Aparte de estar presente en ferias y exposiciones, también se viste de Zoqueiro Peregrino para recibir a los numerosos visitantes que pasan por el Museo das Zocas de Mondoñedo, en el pazo de San Tomé.

Alberto se inició de la mano de su padre siendo adolescente. Quiso saber más y completó su formación con otros zoqueiros de Galicia, Asturias y otras zonas, dice que sigue investigando y lamenta la poca repercusión que se da a quienes mantienen vivos oficios centenarios. En su caso, a base de tesón y mucho trabajo ha conseguido que Mondoñedo enseñe su colección, que engloba tanto zocas tradicionales como conmemorativas o de eventos.

Varios modelos de zocas diseñadas por Alberto: para ir de boda, dedicadas a los reyes eméritos y conmemorativas de la visita de un programa de televisión. | Alberto Geada

Dice que la zoca original, la que estaba destinada a andar alrededor de la leira y por los campos, es difícil que recupere su uso tradicional, pero sí es posible que se renueve y que muestre otras caras coloristas, fashion y a la moda, que él es lo que hace también. Su uso para suelos duros, es decir, asfalto, aceras y caminos, lo ha diseñado igualmente, mezclando funcionalidad y estética sin perder su génesis. Firme defensor del patrimonio tradicional, Alberto cree que los viejos oficios deberían ser considerados bienes del valioso acervo material e inmaterial de la cultura galega. “Igual que se conserva una catedral o una iglesia, lo mismo habría que conservar las viejas artesanías y sus técnicas”, dice. Y apoyar a quienes las hacen posible.

Varios modelos de zocas diseñadas por Alberto: para ir de boda, dedicadas a los reyes eméritos y conmemorativas de la visita de un programa de televisión. // Alberto Geada

Divulgar este viejo calzado y la función que tuvo a través de los tiempos es una de las labores que realiza con ahínco el joven artesano, y para ello se viste de zoqueiro peregrino en las ferias a las que acude y en el Museo das Zocas, lugares en los que muestra su trabajo en vivo. Alberto lo sabe todo de las zocas. Si eran de montaña, le ponían tacos altos, si eran para ir a faenar cerca del mar o a los regadíos, les añadían cuero o goma para impermeabilizarlas. Él suele usar la madera de abedul o de aliso para sus creaciones.

Su padre recorría las ferias mostrando sus zocas, lo mismo que él. El proceso de elaboración de este calzado es laborioso, porque primero hay que desbastar la madera y definir el interior con unas trades, taladros antiguos y manuales más grandes que los utilizados por los carpinteros. Tiene claro que las zocas merecen un futuro y para expandir el conocimiento de las mismas al mayor número posible de personas se vistió de peregrino e hizo a pie y en bicicleta parte del Camino Francés e Inglés. Una de las ideas que tiene en mente es crear unas zocas que piensa entregar al mismo Papa y cree que será a finales de este mismo 2022, coincidiendo con la Navidad. Y en 2023 espera llegar a ser alcalde de Alfoz.

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