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Faro de Vigo

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Los viejos oficios: montse betanzos, collareira

Conchas con estilo

En O Grove Montse Betanzos tiene su taller, volcada en que un oficio tan ancestral como el de collareira no se extinga. Reconocida dentro y fuera de Galicia, su objetivo es mantener y revitalizar la profesión conservando su esencia sin renunciar a lo contemporáneo

La materia prima del oficio secular de collareira es la concha marina recogida a pie de playa, como hace Montse. Además de collares las piezas complementan sombreros, sandalias, bolsos y otras creaciones. Fotos: Iñaki Abella

Las collareiras – o también “colareiras"– son parte esencial de la historia del concello de O Grove. Son muchos quienes las habrán visto vender sus artículos en la zona portuaria de O Corgo y, sobre todo, en la isla de A Toxa. Hoy es una actividad reconocida con el distintivo de Artesanía de Galicia, aunque lo cierto es que hace falta relevo generacional para que el oficio se mantenga. Y en ello está Montse Betanzos, tercera generación de esta singular profesión con alma atlántica.

Montse Betanzos da nombre a su marca de bisutería y complementos elaborados con conchas marinas. El taller artesanal inició su actividad en 1961 con las predecesoras de la familia y hoy mantiene vivo el tradicional oficio de las collareiras, tan vistoso como histórico.

Montserrat representa la tercera generación de una saga dedicada a esta artesanía, porque ya su abuela vendía este tipo de complementos en las primeras décadas del siglo XX, como también lo hizo su madre desde los años sesenta. Pero con ella el oficio dio el salto a la combinación con lo contemporáneo, pasando de collares a complementos armoniosos como sandalias, sombreros o bolsos. Con la peculiaridad de que cada pieza es única, porque nunca hay dos conchas iguales.

Su madre, Socorro Cacabelos, le enseñó a elaborar collares cuando era niña, lo mismo que otras generaciones grovenses. Solo que Montse ha hecho de esta actividad, antaño considerada complementaria, su profesión, y sus piezas son apreciadas dentro y fuera de Galicia. “Porque cada vez –explica esta artesana– se hace más diseño, es decir, se adaptan los collares a las nuevas tendencias de moda. Convertida desde hace años en collareira a tiempo completo, y con la colaboración de otros artesanos y diseñadores, ha conseguido que sus conchas lleguen a varias capitales europeas e incluso a Estados Unidos.

Desde su página web, Montse enseña al mundo sus creaciones, cuenta la historia de las collareiras y anuncia cuándo volverá a repetir la experiencia de los talleres de elaboración de conchas, que en junio cumplen su tercera edición. Además está presente en ferias y exposiciones, dispuesta a divulgar su oficio allá donde pueda. Las redes sociales son también buenas aliadas para mantener viva la llama de esta artesanía tan típica grovense.

El elemento fundamental del oficio, es, por supuesto, la concha marina, materia prima fundamental y base de todo el trabajo, siempre engarzada con diversos hilos según la dureza de la misma y que puede ser sedal, hilo de nylon, de seda u otros. Los complementos van desde collares a pendientes, pulseras, anillos, diademas, broches, sandalias o sombreros…, y están dirigidos a todo tipo de público y aptos para cualquier situación, con colecciones sofisticadas y elegantes, pero también alegres, divertidas y casuales. Con las técnicas de siempre y recogiendo la materia prima a pie de playa, igual que antaño. Tan volcada está en perpetuar el oficio, que Montse está dispuesta a impartir talleres fuera de O Grove si hubiese demanda y condiciones para ello.

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