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Los viejos oficios: Xosé Antón Baqueiro, soplador de vidrio

Materia de fusión

Domina este antiquísimo arte a la perfección. Xosé Antón Baqueiro es uno de los pocos sopladores de vidrio de Galicia. Sus esculturas de cristal gozan de reconocimiento en todo el país e incluso combina este material con piedra para crear simbiosis únicas

Xosé Antón Baqueiro en el Museo del Vidrio Gordiola

Calentar el horno requiere madrugar, ya que para que adquiera la temperatura adecuada que permita moldear las piezas tiene que estar encendido entre nueve y doce horas antes. Eso lo sabe a la perfección Xosé Antón Baqueiro, uno de los últimos artesanos de Galicia que trabaja el vidrio mediante la técnica del soplado y uno de los pocos de España. Lleva unos quince años dedicando su vida a este oficio, con la ilusión de mantenerlo vivo a través de talleres y cursos. Este vigués es un auténtico autodidacta que comenzó cuando era muy joven, primero a pintar, a trabajar la piedra, a esculpir, a soplar. Siempre le atrajeron los trabajos manuales y las posibilidades que encierran las materias naturales.

Cedida por Xosé Antón Baqueiro

Cedida por Xosé Antón Baqueiro

Una vez que vio el potencial de combinar vidrio y piedra comprobó que se abría un mundo de formas y colores. Además de aunar estos materiales trabaja obras de cerámica, madera y forja. Utiliza el vidrio reciclado para las piezas grandes y cristal de Murano para las más pequeñas, de más calidad, que pueden tener tanto un uso funcional como decorativo.

Aunque se desconoce su origen exacto, se sabe que el vidrio soplado es una antiquísima técnica empleada ya en territorios de Siria y Mesopotamia, entre otros lugares. Los romanos mejoraron la práctica para crear diseños tanto ornamentales como para la vida diaria.

Durante la Edad Media, Italia se convirtió en una auténtica meca del vidrio soplado, especialmente en Murano, conocido por su larga tradición vidriera. En esta pequeña isla de apenas cinco mil habitantes se encuentra el Museo del Vetro, que cuenta la historia de esta artesanía a través de los siglos.

Piezas que combinan cristal y piedra, técnica mixta con la que nadie ha hecho algo parecido y con la que se distingue como artista único

Durante el Renacimiento, el vidrio soplado se popularizó en toda Europa y más tarde el Art Nouveau no hizo sino consolidar el desarrollo de la técnica. En España puede conocerse el pasado del cristal y sus usos en el Museo del Vidrio situado en el Real Sitio de San Ildefonso (Segovia), donde hay lámparas, moldes y numeroso instrumental y maquinaria empleados en la industria vidriera.

Reconocido y premiado, Xosé Antón espera seguir dando a conocer su pasión, la que siente cuando saca del fuego una bola incandescente y empieza a darle forma. Cuando el material adquiere ese punto de fusión que semeja la textura de miel, tan maleable que incluso se puede soplar en el interior de una piedra con resultados únicos. Espera también dar cursos, tanto de soplado con caña como de otras técnicas como el lampwork, utilizando un pequeño soplete.

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