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Salud&placer

Las parafilias (y 2)

@a2c ilustracions

En pasadas ediciones os hablábamos de las parafilias, su compleja definición y a su vez describimos su perfil más patológico, es decir, cuando la parafilia es un trastorno grave y en muchos casos tan dramático que cambia por completo la vida de la persona y de los y las que le rodean. En el día de hoy, indagaremos en las parafilias más curiosas, aquellas extrañas para la mayoría de las personas, divertidas, extravagantes, que llevadas con consentimiento y sin atentar a la integridad física y psicológica de otras/os, pueden resultar estimulantes y no suponer ningún riesgo para quien las disfruta a su manera.

Hace no muchos años el director de cine y actor Paco León, sorprendió a propios y extraños con su película “Kiki, el amor se hace”, donde representaba parafilias de forma cómica pero también con cierta sensibilidad emocional además de algunas excelentes interpretaciones a la hora de presentar los personajes, en realidad mostraba formas de vivir la sexualidad curiosas y diversas, en las que las críticas del momento, etiquetaron como los “raritos del sexo”, “formas raras de excitarse” etc. Nos guste más o menos la peli, generó un debate muy necesario a nivel psico-social sobre donde está lo “apropiado” o lo “inapropiado”. Cómo explicamos el otro día, no deberían existir “mejores formas” de estimularse sexualmente, la fantasía sexual es tan propia de las persona, como la sensación de dolor, o de percepción de la belleza en el arte, o el gusto por una u otra comida, ni más ni menos.

Os describo las parafilias de “Kiki” y alguna más que puede traspasar lo que socialmente hemos establecido como “normal”, ay!! la palabra normal, cuánto daño nos puede hacer a la hora de dejar volar nuestro aprendizaje sexual…

En “Kiki”, presentan el Poliamor como una opción en la que se tienen relaciones afectivo/emocionales/sexuales con varias personas, yo no lo describiría como parafilia, pero es interesante valorar otras opciones diferentes a la monogamia, otro día os hablaré de las relaciones poliamorosas (que da para largo).

Dendrofilia:

Excitación sexual orientada hacia elementos de la naturaleza como árboles, o plantas. Qué te guste la naturaleza, como me gusta a mi, provocando su observación o imaginándola sensaciones de bienestar relajación, felicidad o incluso euforia, no significa que seas dendrofílica, para que se considere parafilia tienes que sentir deseo sexual e incluso usar un árbol o similar para rozarte, masturbarte etc.

Dacrifilia:

Excitación sexual proveniente de las observaciones de personas que están llorando, las lágrimas desatan sensaciones estimulantes en esta opción.

Somnofilia:

Excitación sexual con la interacción y/o observación de personas que están dormidas.

Elifilia:

Excitación sexual provocada por el contacto y/o observación de algunos tejidos, como la seda.

Misofilia:

Excitación sexual que viene provocada por prendas de ropa usada, casi siempre de lencería, el fetiche viene provocado por el olor de las mismas, en la película “Kiki”, describen como un personaje vende sus bragas sucias a través de internet a precios desorbitados.

Harpaxofilia:

En este caso el deseo sexual y la excitación surge cuando te roban o te asaltan de forma violenta.

Amomaxia:

No confundir con la Amaxofobia, que es el miedo/fobia a conducir, en este caso es casi todo lo contrario, sentir excitación sexual por tener intimidad en un coche aparcado, o sea lo que hacíamos/hacemos cuando no existe un lugar adecuado pero en este caso por puro placer.

Tecnosexualismo:

Se trata del mundo de los Robots, las personas con esta parafilia se excitan con todo lo que tiene que ver con la robótica, y si pensamos en los avances en juguetería erótica avanzada, esta filia cada vez está más cerca de ser una realidad habitual.

Parcialismo:

Aunque no lo hayas escuchado nunca, es uno de la de las parafilias más clásicos, se trata de obtener excitación sexual por una zona del cuerpo determinada, se puede confundir con “fetichismo” pero este también puede incluir objetos inanimados, en el caso del parcialismo, se trata de zonas del cuerpo que no son genitales o habituales en la excitación sexual (pecho, nalgas…), normalmente los y las “parcialistas” se concentran en los pies, alguna parte del cuello, el codo, las axilas…

Como podéis ver, la lista de parafilias puede ser tan extensa como el número de personas que existimos en este mundo de diversidad, así que, descubre, experimenta, comparte y libérate.

Como siempre puedes plantearnos tus dudas, inquietudes y críticas en www.saludplacer.com.

¡Hasta pronto placeres!

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