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Faro de Vigo

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Santiago Isla Escritor

“El pijerío cultural puede cansar”

“Hay desencanto cuando no se es artista, sino que se juega a serlo”, dice el hijo del presidente de Inditex, que acaba de editar su segunda novela y le gustaría dedicarse en exclusiva a la música y la literatura

Santiago Isla acaba de publicar “juegos florales”, su segunda novela.

A sus 26 años, acaba de editar su segunda novela, “Juegos florales” (Espasa) en la que trata sobre la frustración y la precariedad de su generación de coetáneos en un ambiente de pijerío cultural madrileño. Santiago Isla, hijo de Pablo Isla, presidente de Inditex, confiesa que le gustaría vivir exclusivamente de la música y la literatura en un futuro. Mientras tanto, tiene “un trabajo de verdad” y, como Tarzán, no suelta una liana hasta que tenga otra bien sujeta.

– “Juegos florales” es su segunda novela publicada en poco más de un año, ¿le ha cogido gusto a esto de escribir?

– A escribir le he tenido gusto siempre, últimamente más viendo la producción publicada. Al poco tiempo de publicar mi primer libro, la semana antes del confinamiento, lo leyó Rosa Pérez Alcalde, mi editora de Espasa, le gustó y me contactó preguntándome si tenía pensado escribir otro. El interés que puso me espoleó y me puse rápidamente a la segunda novela, para la que tenía alguna idea suelta. Empecé en julio y acabé en diciembre.

– Dice que además de cantar y escribir, tiene un “trabajo de verdad”, ¿no aspira a vivir de la literatura y la música o las ve como aficiones?

– Obviamente es una broma, siempre que haces algo artístico y dices que eres músico o escritor te preguntan “y ¿de qué trabajas?”. Tengo un trabajo de oficina y no es que sean hobbies, me encantaría poder dedicarme a ellas exclusivamente en un futuro. Otra cosa es la realidad y que son dos profesiones muy sacrificadas y difíciles. Hay poca gente en este país que viva de ellas.

– Presenta su nuevo libro como una novela generacional que aborda la precariedad de sus coetáneos, ¿qué hay de autobiográfico?

– No hay nada de autobiográfico, ni siquiera el Santiago Isla que sale soy yo. Es inevitable que los lugares, las reflexiones de los personajes o su forma de actuar tengan una raíz en algo que me ha sucedido, que he visto o escuchado, pero me da la sensación de que en los últimos tiempos la imaginación está un poco denostada en la literatura, parece que lo autobiográfico tiene más valor que lo puramente imaginado, cuando el arte es lo contrario: creatividad pura y dura. Creo que eso obedece a que somos morbosos y buscamos siempre saber sobre la vida de los demás. 

– Al describir a su generación alude a la decepción y frustración por la precariedad y describe al protagonista como uno de los niños perdidos de Peter Pan que no quiere abandonar la infancia, ¿así ve a sus coetáneos?

– Cuando se habla de retrato generacional a mí se me hace un poco bola. Mi generación, como todas, es amplísima, caben personas con formas de ser completamente diferentes. Ignacio Benavides, mi protagonista, tiene una serie de males y dentro de ellos algunos son muy generacionales, como por ejemplo ese desencanto, la intolerancia a la frustración, el abandono de algo cuando las cosas vienen mal dadas…, pero eso no significa que mi generación sea así.

– ¿Qué visión ha intentado ofrecer del pijerío cultural madrileño?

– Lo reflejo a través de los ojos del protagonista, que procede de otro origen. Destaco cierta frivolidad y superficialidad, inevitable en cualquier ambiente de este tipo . Lo perjudicial es que al personaje -y a mí también- le puede desencantar cuando se queda ahí, cuando no sé es artista sino que se juega a serlo.

– ¿Le molesta que le presenten como Santiago Isla, hijo de Pablo Isla, -presidente de Inditex- o que esa definición pueda poner en cuestión su valía profesional?

– Es algo que yo no puedo controlar, no tiene sentido que dedique tiempo a pensar en ello. Ser hijo de mi padre -aunque sea fruto de la casualidad, no un mérito mío- es un motivo de orgullo por cómo es mi padre a nivel personal, una faceta que no todo el mundo conoce. Yo lo que tengo que hacer, en el caso de la literatura, es escribir los libros lo mejor que pueda, esforzarme, conseguir llegar a gente y que lo disfruten.

Santiago Isla acaba de publicar “juegos florales”, su segunda novela.

–  Galicia está presente en su novela – aparece Sanxenxo y hay un personaje femenino gallego, ¿le ha marcado vivir aquí?

– Viví siete años en A Coruña. Galicia para mí, junto con Madrid, es el sitio donde me siento en casa. Tengo una relación muy estrecha. Que aparezca Galicia es inevitable, es una parte de mí, tengo muchos amigos y sigo yendo.

– El padre del protagonista de su novela, le dice que al intentar progresar en la vida actúe como Tarzán, no soltando una liana hasta que sujete la otra, ¿le han dado ese consejo?

 – Esa cita la he escuchado alguna vez, no sé de dónde viene. Creo que es de sentido común. Al final los padres y madres en general quieren lo mejor para sus hijos, protegerles y que la vida les vaya bien. A título personal actuaría como Tarzán, no soltaría la liana hasta que la siguiente estuviera fuerte.

– Otra cita de su libro es: “El acostumbrado a elogios no sabe encajar el fracaso y se frustra, el acostumbrado al fracaso no sabe encajar el éxito y fracasa” . ¿Cuál sería la situación favorable?

 – La mejor situación, que es muy difícil, es ser realista, no dejarte llevar por la euforia cuando recibes elogios ni por el pesimismo cuando te vienen mal dadas. Hay que intentar tener la cabeza un poco fría cuando te planteas cosas tan bestias como el éxito o el fracaso.  

– ¿Cuáles son su referentes literarios?

 – Como lector, los clásicos de la literatura hispanoamericana. Como escritor, cuando me atasco, recurro a Pío Baroja por lo vivos que están sus lugares, personales e historias, por cómo retrata a la gente.

– Alude a la estrecha relación actual entre literatura y series de televisión, ¿ ve su historia en la pequeña pantalla?

 – Honestamente, no, aunque me encantaría que pasara y alguna vez soñando despierto lo puedo pensar.

– ¿Cuánto de músico se puede ver en su labor de escritor?

 – El sentido del ritmo está presente, lo veo cuando releo para corregir. Las frases tienen sonoridad sin parecer un puro sonajero alejado de la historia

 – ¿Aparcará la música -es vocal y guitarrista de Chelsea Boots- por la literatura?

 – No tengo que elegir entre las dos. En mi casa siempre ha habido muchos libros y mucha música. Son dos cosas que conviven en mí y que disfruto haciendo. La pandemia para el grupo ha sido dura, pero nos pondremos en marcha de nuevo.

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