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Estela

Historias y leyendas de castillos de Galicia

Un recorrido por las historias y leyendas vinculadas a diez de los más emblemáticos castillos que se pueden visitar en Galicia, fortalezas que todavía se yerguen, altivas y majestuosas, a lo largo y ancho de nuestra geografía

De izquierda a derecha: castillo de Vimianzo, castillo de Soutomaior y castillo de Os Andrade

De izquierda a derecha: castillo de Vimianzo, castillo de Soutomaior y castillo de Os Andrade FdV

En torno a 50 castillos de las Edades Media y Moderna se yerguen, y son visitables, a lo largo y ancho de nuestra geografía, en la que sobreviven también ruinas de más de un centenar de estas edificaciones

Castillo de Sobroso (Mondariz)

Sus orígenes se remontan a la época de la expansión cristiana hacia el sur de la península ibérica, aunque la primera referencia sobre el castillo no se encuentra hasta el siglo X, cuando el rey Bermudo II se refugia en la fortaleza durante la batalla de Portela Arenaria el año 983. En tiempos de Alfonso V fue conquistado y saqueado por Almanzor. En el siglo XV, Álvaro Pérez de Sotomayor se apodera de las propiedades de un descendiente de los Sarmiento, Don Diego, pero poco le duraría esta posesión porque, doce años después, durante la revuelta Irmandiña (1467-1468) el castillo fue destruido en gran parte. Pasa entonces a manos del hermano bastardo de Diego, Pedro Álvarez de Sotomayor, conocido como Pedro Madruga, quien lo reconstruyó. 

Castillo de Sobroso, Mondariz salvador rodríguez

La leyenda

Según la “Historia Compostelana”, Doña Urraca fue cercada en esta fortaleza por las tropas de su hermana Doña Teresa, infanta de Portugal, y por los partidarios de su hijo, encabezados por el Conde de Traba. Recluida Urraca en sus calabozos, se cuenta que logró huir por unos pasadizos secretos que conducían a orillas del mismo río Tea. Hoy en día parecen existir restos de estos túneles. En su huida, Doña Urraca fue a Compostela en busca de la ayuda del arzobispo Xelmírez, para retornar y volver a conquistar la fortaleza. 

Castillo de Soutomaior

Construido en primera instancia en el siglo XII, durante el reinado de Alfonso VII, el castillo evolucionó de torre de defensa a fortaleza con doble recinto amurallado en el siglo XV. En esa etapa, su figura central fue el citado Pedro Álvarez de Sotomayor, quien convirtió la fortaleza en su centro de operaciones en las luchas de poder en la Galicia de la época. El castillo había sido destruido durante la revuelta campesina de los Irmandiños, y el noble intervino para su reconstrucción, adaptándolo además al empleo de las armas de fuego, que acababa de introducir en Galicia. El recinto vivió entonces su época de mayor esplendor. 

Castillo de Soutomaior

La leyenda

Durante la etapa en la que María Vinyals, la “marquesa roja”, fue su propietaria, se hizo circular que un antiguo huésped alemán había instalado en los sótanos un laboratorio y descubierto la fórmula para fabricar el arma definitiva que decantaría la Primera Guerra Mundial a favor de Alemania.

El alemán fallecería a consecuencia de una caída de un caballo antes de ponerla en práctica y.desde entonces, es decir, desde su paso al “otro mundo”, durante unos años vagó por el castillo atemorizado por la angustia de que alguien localizara su fórmula.

Castillo de Doiras (Cervantes, Lugo)

Su construcción primigenia se realizó sobre un antiguo emplazamiento castrexo. La fortaleza actual es obra del siglo XV, momento en el cual muchos castillos fueron reconstruidos después de la revuelta Irmandiña. 

Castillo de Doiras

A Doiras está vinculada la LEYENDA DE LA MUJER CIERVA, llamada Aldara. Esta joven, que habitaba en el castillo con su familia, iba a contraer matrimonio cuando desapareció en el bosque. Después de una búsqueda infructuosa se le dio por muerta, especulándose con que un lobo o un oso hubiesen acabado con ella. Pasado un tiempo, durante una cacería, un  hermano suyo mató de un disparo a un bello ciervo, al que le cortó una pierna ante la imposibilidad en ese momento de trasladarlo entero para mostrar su trofeo en el castillo.

  • “Las de Comuneros e Irmandños fueron rebeliones muy análogas"

Así pues, envolvió la pierna amputada en un saco y la llevó junto a su familia. Para sorpresa de todos, una vez sacó la “pieza”, ésta no era tal, sino un brazo de una joven que portaba el anillo familiar, perteneciente a Aldara. Volvieron al lugar de la cacería y en lugar de un ciervo yacía el cuerpo sin vida y sin brazo de la joven. 

Castillo de Ribadavia

Levantado sobre una roca, su carácter no era meramente defensivo, pues sus características hacían relativamente fácil su asedio. El pavimento y las divisiones interiores desapareciieron dejando a descubierto la necrópolis medieval de la parroquia de San Xés, donde las excavaciones han permitido sacar a la luz una docena de sepulcros antropoides labrados en la roca. En el siglo XIV se comenzó a construir el castillo, siendo interrumpida su construcción en varias ocasiones, entre ellas durante el asedio de la villa por el Duque de Lancaster en el año 1385. En el siglo XVII el castillo fue abandonado. 

Vista del castillo de Ribadavia

La leyenda

El primer Conde de Sarmiento, Bernardino Pérez Sarmiento, se había casado con María Pimentel que, no obstante, se enteró poco tiempo después de su boda que su marido aun seguía casado con Teresa de Zuñiga, por lo que el matrimonio era nulo, hecho que denunció frente ante los Reyes Católicos más bien con muy poco éxito porque, al cabo, María sufrió los severos castigos de don Bernardino, quien más de una vez la encerró en la torre del castillo. La razón de fondo, según algunas versiones, era que el de Sarmiento quería así hacerse con la propiedad de las tierras de doña María, que eran muy productivas y extensas.

Castillo de Os Andrade

Fue levantado sobre una antigua fortificación del siglo XII o XIII por orden del señor de los Andrade, Fernán Pérez, el Bueno. Los terrenos donde se erigió pertenecían a los monjes de Sobrado, quienes no permitían aquí su construcción. Tras dos años, el conflicto se solventó con el pago de 10.000 maravedís mensuales a los monjes, con lo que Fernán pudo finalizar su obra en 1377. La fase original del castillo no duró más de cien años, pues en 1467 y a causa de la siguiente revuelta irmandiña fue destruido completamente. Poco después volvió a ser reconstruido. 

La leyenda

Durante la primera revuelta popular irmandiña, la fortaleza fue atacada por Alonso de Lanzós, quién resultó capturado por Nuno Freire. Este mandó cortar una mano a Lanzós y encerrarlo durante cien días en una oscura mazmorra. Después, procedió a enterralo vivo en uno de los muros del castillo.

Castillo de Santa Cruz (Oleiros, A Coruña)

Las obras de construcción se iniciaron en 1594 o 1595, siendo capitán general de Galicia Diego das Mariñas.En el siglo XVIII se completó con nuevos baluartes, pabellones y antepechos, con Martín Cermeño como capitán general. Después de perder su valor estratégico y ser abandonado, el castillo fue comprado por José Quiroga Pérez de Deza, marido de Emilia Pardo Bazán, para construir una residencia estival.

Castillo de Santa Cruz salvador rodríguez

Castillo de San Felipe (Ferrol)

En el año 1557 comienza la construcción del castillo, auspiciada por Felipe II, del que toma su nombre. Con todo, el edificio que hoy se conserva es del XVIII, cuando fue remodelado. Las obras mayores del castillo fueron rematada. Esta imponente fortaleza jugó un papel crucial en la defensa por tierra frente al ataque inglés por parte de las fuerzas del general Pulteney en agosto de 1800, en los que han pasado a la historia como “Dos días de gloria”.

Castillo de San Felipe, Ferrol

Castillo de Moeche (San Xurxo, Coruña)

Construido en el siglo XIV por el linaje de los Andrade. En el año 1431 los irmandiños llegaron desde Ferrol bajo el mando del hidalgo Roi Xordo, en busca del antes citado Nuño Freire de Andrade “El Malo”, hasta el castillo de Moeche, pero éste ya había escapado. Enfurecidos, los sublevados derribaron el castillo.

En 1468 fue reconstruido de nuevo por Pedro Álvarez de Osorio, Conde de Lemos, obligando física y económicamente a aquellos que lo habían destruido a recuperarlo.

Castillo de Os Andrade

La leyenda

Una de las más conocidas es la del romance amoroso entre la hija de un señor feudal y un plebeyo. El señor feudal, enterado de idilio, mandó atravesar el corazón del plebeyo. La hija nunca más quiso salir del castillo y murió entre sus muros a los pocos años.

Castillo de Monterrei

Aunque las primeras noticias del lugar provienen de las poblaciones asentadas en el valle a principios del siglo X y sobre el castillo, en el año 950 , en su configuración primaria actual fue reedificado en el siglo XII por Alfonso Henríquez, nieto del rey Alfonso VI de León y Castilla, que en 1139 sería coronado como primer rey de Portugal, pero pasaría rápidamente al reino de León y Castilla, con la firma del Tratado de Tui en 1137, renunciando Alfonso Henríquez a las posesiones de Galicia. En 1366 el castillo adquirió importancia y fue el refugio de Pedro I el Cruel en la guerra civil que le enfrentó a su hermanastro Enrique de Trastámara. En 1506 tuvo lugar un enigmático encuentro entre Felipe el Hermoso y el Cardenal Cisneros.

Castillo de Monterrei, Ourense

Castillo de Vimianzo

Construido entre finales del siglo XII y principios del XIII por los Mariño de Lobeira. De la primitiva fortaleza sólo quedan los restos de lo que pudo ser una torre del homenaje, en el actual patio de armas. A comienzos del siglo XV pasa a manos de la familia Moscoso, y desde entonces fue objeto de encarnizadas disputas por parte del Arzobispo de Santiago y los Moscoso, dos de los poderes más importantes de la Galicia medieval. En 1467 se producen las Guerras Irmandiñas en las que el pueblo, cansado de las opresiones económicas de los señores feudales, toma esta forteleza, aunque la rebelión no duró mucho tiempo. El Arzobispo de Santiago Alonso II de Fonseca se apodera del castillo en el año 1472, para su reconstrucción después de las revueltas. Pero unos años más tarde Lope Sánchez de Moscoso vuelve a Galicia para recuperar su propiedad, que pertenecerá a esta familia hasta el siglo XIX.  

Castillo de Vimianzo, A Coruña

MONTERREI Y LA LEYENDA DE LA REINA LOBA

Se cuenta que, en la actual provincia de Ourense, vivió una poderosa reina, tan cruel y despiadada, que todos la conocían como “La Reina Loba”. Rodeada de una corte tan sanguinaria y cruel como ella, sus servidores arrasaban e incendiaban casas y cosechas, y asesinaban de la manera más cruenta a familias enteras para obligarlas a pagar sus tributos.En este clima de terror vivía toda la comarca, cuando le llegó el turno de entregar los alimentos al pueblo de Figueirós, cuyos vecinos decidieron rebelarse y armarse con lo que pudieron. Una noche, marcharon hacia el castillo de la salvaje mujer.Sigilosamente, los vecinos de Figueirós treparon murallas y abrieron puertas sorprendiendo a los sicarios de La Loba.Un breve, pero encarnizado combate, dio la victoria a los lugareños, que se lanzaron escaleras arriba en busca de La Loba. Ésta, alertada con el ruido del combate, se había refugiado en la torre más alta, pero ninguna puerta era lo bastante segura para resistir a los asaltantes. Cuando vio ceder la puerta y no queriendo caer en manos de aquel tumulto enloquecido, La Loba corrió hacia la muralla y se arrojó al vacío, muriendo destrozada contra las rocas.Con su muerte, acabó el suplicio de los habitantes de la comarca, que recordaron durante siglos, con romances y canciones, el valor de los vecinos de Figueirós.

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