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Blockchain: qué es y para qué sirve

Bitcoin es la criptomoneda más popular.

Amelia abrió la leche en polvo y se dispuso a preparar el biberón de su pequeño bebé, mientras él la observaba con admiración desde el fondo de la cocina. Primero el agua tibia, no muy caliente, y, a continuación, la leche. Después de agitarlo bien para conseguir un líquido homogéneo, Amelia cogió a Hugo en sus brazos y, en ese momento, recibió un mensaje en su teléfono móvil. “El lote de leche en polvo para lactantes que usted ha comprado en nuestro establecimiento debe ser retirado debido a un brote de salmonelosis. La trazabilidad fiable y transparente de este producto en las etapas de producción, transformación y distribución, indica que su lote está afectado y no puede ser consumido”. Amelia no sabe nada de blockchain, pero hoy esta tecnología ha protegido la salud de su ser más querido. 

Puede parecer una tecnología complicada, pero su idea principal es realmente bastante simple. Lo que encontramos detrás de esta innovación, quizás una de las más importantes de la era de internet, es un registro de datos que funciona como un gran libro de cuentas o ledger compartido entre varios usuarios o nodos en el que se almacena información de una manera segura y confiable. En este libro se van registrando bloques de datos que se van conectando entre sí de manera cronológica creando una especie de cadena. Los bloques tienen una capacidad limitada de almacenamiento y, cuando se llenan, se encadenan al anterior formando una cadena de datos conocida como blockchain.

Cada bloque está conectado a su predecesor por un código único llamado hash. Este código se crea mediante una función matemática que convierte la información digital en una cadena de números y letras, y es fundamental para prevenir ciberataques. Si el bloque se edita de alguna manera, el código hash también cambia. Por lo tanto un usuario no puede eliminar o alterar ningún registro, es decir, la cadena solo puede crecer en tamaño. Además, a cada bloque de la cadena se le asigna una marca de tiempo exacta cuando se agrega a la cadena.

La principal seguridad de esta tecnología se debe a la descentralización: cada uno de los nodos contiene una copia de este libro de cuentas, y deben verificar y validar por “consenso”, cada una de las transacciones realizadas. Si un hacker quiere alterar la cadena de bloques no le serviría con modificar su propia copia única, pues ya no se alinearía con la copia de todos los demás, y la versión de la cadena del pirata informático se descartaría automáticamente. De forma gráfica y sencilla, el proceso se parecería a una multitudinaria partida de dominó, en la cual uno de los jugadores pretendiera intercambiar una de las fichas que están sobre la mesa por otra ficha que está en su poder. La ficha no encajaría, y el resto de jugadores no darían por válida la jugada.

Realmente la tecnología Blockchain no es algo muy novedoso, ya fue desarrollada en 1991 por Stuart Haber y W. Scott Stornetta, dos investigadores que querían implementar un sistema donde las marcas de tiempo de los documentos electrónicos no pudieran ser manipuladas. Pero el auge de las criptomonedas, con un sistema de dinero electrónico peer-to-peer, una red entre pares sin un tercero de confianza que consigue hacer confiables transacciones entre dos partes que no se conocen, ni confían, entre sí, ha puesto ahora el foco en las posibilidades de esta innovadora tecnología, y ya se empiezan a vislumbrar otras aplicaciones en el mundo real.

Bitcoin es la criptomoneda más popular.

  • ¿SABÍAS QUE?

    En todo el mundo existen más de 7.000 criptomonedas. Todas ellas están basadas en una tecnología blockchain bastante segura, pero esta seguridad no se debe confundir con la volatilidad del valor de estas monedas virtuales. Algunas han tenido un crecimiento muy rápido, en ocasiones acompañadas de una publicidad muy agresiva para atraer inversores, pero poco después han desaparecido con la misma velocidad, dejando atrapados a pequeños ahorradores, normalmente jóvenes y sin conocimientos financieros, que no han podido vender lo que habían comprado. Bitcoin, que lidera el mercado, tiene una volatilidad tan alta que en una semana puede duplicar su valor o caer a la mitad. Estas inversiones son muy arriesgadas, pues no cuentan con las mismas propiedades que el dinero ni con el respaldo de un banco central, y nunca se debería invertir en ellas más de lo que uno esté dispuesto a perder.

Como hemos visto en nuestra historia inicial, podemos utilizar esta tecnología para la trazabilidad y transparencia de los alimentos. Mediante el uso de un simple código QR y un smartphone, los consumidores pueden escanear un producto en el punto de venta y recibir un historial completo del viaje del alimento desde el productor hasta nuestra cocina. IBM está impulsando esta innovación con su aplicación Food Trust. Las ventajas de esta trazabilidad digital son enormes para cualquier producto del mercado que esté sujeto a requisitos de seguridad o medioambientales.

Blockchain también tiene el potencial de ayudar a todo el ecosistema de la salud, con un registro inmutable de la atención médica y el historial de cada paciente, al mismo tiempo que soporta la privacidad personal y el cumplimiento normativo. La cadena de suministro de medicamentos también podría mejorar, como están demostrando Pfizer y Genetech en su proyecto conjunto MediLedger.

Esta tecnología incluso podría usarse para facilitar un sistema de votación moderno. Esta opción reduciría el fraude electoral, el recuento de votos sería más ágil y fiable, y aumentaría la participación de los votantes, como se probó en unas elecciones en West Virginia, en EE.UU. Este estado permitió a los votantes emitir su voto a través de una aplicación móvil habilitada con blockchain, y el experimento fue todo un éxito.

Como hemos visto blockchain se está haciendo más y más importante. Pero lo relevante de esta tecnología no es el concepto en sí del encadenamiento de bloques de información digital, sino lo que realmente se puede llegar a conseguir con la tecnología descentralizada, especialmente en lo referente a los sistemas ligados a los núcleos de poder. ¿Demasiado idealista?; si un humano hubiera visto un dinosaurio hace millones de años, pensaría que nada podía acabar con semejante criatura de la naturaleza. Y hoy en día, la verdad, ya se ven pocos dinosaurios. Algo me dice que se aproxima un meteorito hacia la Tierra, cargado de unos y ceros.

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