Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La marca Galicia del 23-F

Galicia jugó un papel propio en el golpe de Estado. Desde A Coruña se fraguó una parte de la conspiración y, por otro lado, entre los protagonistas de aquellos días, tanto en uno como en el otro bando, destacan varias personalidades gallegas o vinculadas a esta tierra

La marca Galicia del 23-F

La marca Galicia del 23-F

No sería descabellada una versión que apuntase que fue en Galicia donde nació y murió el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. De hecho, existen varias pistas que así pudieran corroborarlo y, en este sentido, la figura del general Luis Torres Rojas ocupa un lugar preferente. Al frente de “la Brunete” entre 1975 y 1980, en 1979 se gestó desde esta división acorazada una operación cuya finalidad era dar un golpe de estado para modificar el rumbo democrático de la política española. Se trataba de una más de las operaciones golpistas, y en ella era Luis Torres Rojas, militar de ideología falangista y devoto de la figura del dictador Franco (rasgos que nunca ocultó, más bien al contrario), quien tenía el mayor protagonismo. Cesado por el Gobierno, fue trasladado a A Coruña para desempeñar el cargo de Gobernador Militar, algo que no debió sentarle excesivamente bien. Cuenta el periodista coruñés, Santiago Romero que, con su llegada a Galicia, Torres “convirtió a la ciudad herculina en meta de peregrinaje para numerosos personajes implicados en las diversas tramas golpistas en marcha”.

  • Luis Torres Rojas

Por su parte, el semanario Cambio 16 también alertó de que militares y civiles de extrema derecha, implicados por los servicios de inteligencia en conjuras contra el orden democrático, se reunían periódicamente en A Coruña bajo la tutela de un Torres Rojas que, desobedeciendo las órdenes, “abandonó -refiere Romero- su destino forzoso en A Coruña el día del golpe para intentar sublevar a la División Acorazada Brunete, pero volvió esa misma noche a la ciudad gallega cuando consideró que la trama había fracasado”.

  • Alfonso Armada Comyn

De Torres Rojas se especula con que encarnase a la “autoridad, por supuesto militar” a la que aludió Antonio Tejero que se esperaba en el Congreso mientras mantenía secuestrados a los diputados. Es decir, el Elefante Blanco, otro de cuyos militares candidatos fue el general Alfonso Armada Comyn, ex Jefe de la Secretaría del rey Juan Carlos, que en aquellos días acababa de asumir el cargo de segundo jefe del Estado Mayor del Ejército Español. En la teoría de que el de 23-F fue, al cabo, el resultado de la confluencia de varios golpes, es aceptado comúnmente que Alfonso Armada formaba parte del sector que pretendía constituir, bajo su presidencia interina, un gobierno de concentración formado por diputados de UCD, Alianza Popular e incluso el PSOE, dejando fuera a los nacionalistas e ilegalizando el PCE. “Estabilizada la situación”, Armada dejaría la presidencia, que pasaría a ser ejercida por aquel que ganase las elecciones convocadas.

Armada siempre dijo que se pasó el 23-F enclaustrado en su pazo de Santa Cruz de Ribadulla “a la espera de acontecimientos”. En el juicio lo negó todo, y en ese todo incluyó la presunta implicación inicial del Rey en este plan, jamás probada pero sí sospechada en alguns círculos. Si sabía algo, Armada calló hasta su muerte.

LOS QUE PARARON EL GOLPE

Frente a estos dos militares, que participarían en la conspiración, emergen las figuras de otros dos, ambos gallegos de cuna, cuyo papel resultó fundamental para detener el golpe: el general José Gabeiras y el teniente coronel Quintana Lacaci, ambos, por cierto, ex compañeros de Armada y Torres Rojas en la División Azul.

José Gabeiras Montero (Ferrol, 1916 - Madrid, 2 de enero de 2005) era el Jefe del Estado Mayor del Ejército el día en que se produjo el golpe . El ferrolano, junto con el rey Juan Carlos I, su consejero, Sabino Fernández Campo y el Director de la Seguridad del Estado en aquellos tiempos, Francisco Laína, configuraron el cuarteto que diseñó la estrategia que derivó en el fracaso del 23-F. En ese cuarteto, Gabeiras lideró a los servicios de inteligencia que desarmaron las conexiones y los ánimos de los golpistas.

  • José Gabeiras Montero

Todo parece indicar que Guillermo Quintana Lacaci ((Ferrol, 6 de julio de 1916-Madrid, 29 de enero de 1984) era considerado por los conspiradores como “uno de los nuestros”, pero su actuación sorprendió a propios y extraños.

En aquella altura, Lacaci era el Capitán General de Madrid y recibió la llamada de su superior, el general José Juste (el que precisamente había sustituido a Torres Rojas como jefe de la Brunete) anunciándole que se disponía a ocupar Madrid por orden del general Milans del Bosch. De manera inesperada para Juste, el ferrolano reaccionó ordenándole que mantuviese acuartelada la división, y haciendo que regresasen aquellas unidades que ya hubiesen salido a la calle o se dispusiesen a hacerlo.​ Juste acató la orden y a partir de ese momento dio marcha atrás.

  • Guillermo Quintana Lacaco

Horas después, informado de los hechos, el capitán general también ordenó que el general Luis Torres Rojas, que como dijimos anteriormente se había desplazado desde Galicia a la sede de la Brunete, abandonara inmediatamente Madrid. Lacaci falleció víctima de un atentado de ETA cometido el 29 de enero de 1984. Lo mataron a la salida de la iglesia donde había ido a misa y en presencia de su esposa.

Esta “marca Galicia” del golpe del 23 de febrero estaría incompleta si en ella no figurase Leopoldo Calvo Sotelo quien, tras el golpe, y como estaba previsto antes, accedió a la presidencia del Gobierno sucediendo a Adolfo Suárez. Aunque nacido en Madrid, su familia era gallega y, durante gran parte de su vida, residió en la casa familiar de Ribadeo. Nombrado por el rey Juan Carlos marqués de la ría del mismo nombre, era sobrino de José Calvo Sotelo (Tui, 6 de mayo de 1893-Madrid, 13 de julio de 1936), asesinado de un tiro en la cabeza por el pistolero socialista Luis Cuenca, en vísperas del golpe de Estado encabezado por Francisco Franco el 18 de julio de 1936.

Leopoldo Calvo Sotelo jura su cargo como presidente del Gobierno

Compartir el artículo

stats