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Libertad sin ira

Manifestación en repulsa del asesinato de Miguel Ángel Blanco

Manifestación en repulsa del asesinato de Miguel Ángel Blanco

Hay extrañas razones por las cuales una canción, sin pretenderlo sus propios compositores, se convierte en himno popular. Sí es cierto, en cambio, que en determinadas coyunturas históricas, tal que la de la Transición española y sus años previos, los de agonía de la dictadura, proliferó este fenómeno, reflejado en piezas como “Diguem no” de Raimon, “La estaca” de Lluis Llach, “A cántaros” de Pablo Guerrero, “Canto a la libertad” de Labordeta, “O can de palleiro” de Bibiano…en fin, la lista está bastante bien surtida. Pero ningún caso tan peculiar como el de “Libertad sin ira” de Jarcha, una canción que era, en palabras de sus autores, una más de las que iban a constituir el cuarto álbum de este grupo andaluz, y que se enarboló como himno no una, sino dos veces, en la crónica de la España de anteayer.

Antes de ser grabada, “Libertad sin ira” se interpretó en público en varios recitales celebrados entre finales de 1975 y mediados de 1976, lo cual provocó que el tema fuese prohibido por la censura y el grupo “fichado” por las fuerzas de orden. La mayoría de esos conciertos tuvieron como marco algún tipo de movilización contra el régimen, y una de ellas sucedió en Galicia cuando, durante un festival organizado por obreros de la construcción en huelga, éstos pidieron a los componentes de Jarcha que leyesen un manifiesto reivindicativo, que no pudieron llegar a concluir, debido a la irrupción de la policía, que cargó contra los asistentes a aquel acto*.

A todo esto, a alguien de los fundadores del Diario 16 debieron llegarle los ecos de la canción, al punto de que la editorial del rotativo y la productora de Jarcha llegaron a un acuerdo de compra-venta de sus derechos de difusión como banda sonora del lanzamiento del periódico, que publicó su primer número el 18 de octubre de 1976. “Libertad sin ira”, hasta aquel entonces solo conocida en círculos digamos minoritarios, llegó al gran público y muy pronto se la identificó como bandera de los nuevos aires de libertad que soplaban en España. Esa fue la primera vez.

La segunda tuvo como marco el asesinato de Miguel Ángel Blanco por ETA, acaecido el 13 de julio de 1997, tras ser secuestrado tres días antes. Aquello fue el principio del fin del grupo terrorista vasco, y lo fue porque la respuesta social de la sociedad española en repulsa del atentado alcanzó proporciones nunca antes vistas. Se convocaron manifestaciones en toda España y, si hubo una canción que se escuchó en casi todas ellas, esa fue “Libertad sin ira”.

Manifestación durante la Transición en Alicante

*Agradecería sobremanera que, si algún lector/a, conoce la fecha y la ciudad en que se celebró aquel festival, me lo comunicase en el correo suplementos@farodevigo.es. Sería muy interesante saberlo.

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