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En perspectiva

Lord Byron en su lecho de muerte- Joseph-Denis Odevaere 1826, Groeninge Museum, Brujas

Lord Byron en su lecho de muerte- Joseph-Denis Odevaere 1826, Groeninge Museum, Brujas

Necesitamos perspectiva. Alejarnos del 2020 para poder observar su paisaje con la distancia adecuada, y decidir entonces si realmente ha sido tan desastroso como nos ha parecido. Al fin y al cabo, si están ustedes leyendo estas líneas, eso significa que han sobrevivido al Año de la Rata del horóscopo chino, al covid, a aludes, inundaciones, terremotos, calimas, atentados terroristas y enfrentamientos armados, que les aseguro que se han sucedido a lo largo del año por todo el globo terráqueo. Por sobrevivir, han sobrevivido hasta a las reuniones navideñas y a la familia, que no es poco, aunque fuese con restricciones.

Tal vez hayan sufrido una agonía que para muchos es peor que la muerte: la pérdida de alguien amado, el dolor diario de ver cómo lo pasa mal alguien que les importa; perder el trabajo, quedarse sin expectativas. Ver cómo los gobiernos se atascan, se rehacen, nos mienten, pierden y ganan la partida todo el tiempo, sin que sepamos muy bien hacia dónde y en favor de quién caminan.

Apliquemos la perspectiva y, si me permiten, hasta la relatividad de Einstein, porque los sucesos con frecuencia son relativos y dependientes del estado de movimiento del observador. A cambio del confinamiento hemos revisado nuestras pautas vitales, y parece que la “España vacía” ha visto cómo algunos visitantes encontraban en ella la felicidad de forma indefinida, por obra y gracia de un teletrabajo que parece haber llegado para quedarse. También hemos dado un paso más en el conocimiento de nuestro propio medio, reconociendo que en la naturaleza y su cuidado está con frecuencia el sentido de las cosas. Muchos han descubierto que los libros son seres vivos y amigos, no viejas reliquias aburridas en los estantes, y han reencontrado el placer de perderse en ellos, buscándolos hasta con desesperación, hartos de los impactos y giros constantes de lo audiovisual.

Hemos apreciado a los creadores, que nos entretienen y dan pautas para entender qué demonios pintamos aquí

Y hemos apreciado por su valor a los creadores, a los artistas, a aquellos que nos entretienen y dan pautas para entender qué demonios pintamos aquí y hacia dónde navegamos, porque también nos hacen soñar y nos inspiran: cine, arte, música, literatura. ¡Ah, que solos estaríamos sin ellos!

Ahora, y aún entre mareas de tristeza, de dolor y evocación hacia aquella vida sin mascarillas ni limitaciones en nuestros viajes y exploraciones del mundo, parece que se atisba una tenue luz. Un rayo suave que lo ilumina todo y que viene de no sé dónde, también de nuestra propia oscuridad. Piénsenlo: si hasta Tom Hanks ha podido superar el covid y sigue sonriendo y derrochando su tremenda vitalidad y buena energía por ahí, ¿cómo vamos nosotros a dejar de caminar?

Hay otra acepción para la perspectiva, que es la de en perspectiva: que está en proyecto o con posibilidades de futuro. Eso es lo que nos queda, superar los naufragios y atravesar todos estos mares sin bajar las velas. Como dijo Lord Byron en su Diario de Londres (1813-1814), “A lo máximo que puedo aspirar es a que alguien diga de mí: puede, si quiere”. Yo sé que ustedes pueden. Avanti.

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