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Babah se va a la guerra

Los primeros combates entre el Frente Polisario y Marruecos desde el alto el fuego de 1991 tienen con el alma en vilo a “padres” gallegos de niños saharauis. Algunos de esos críos son ahora jóvenes, como Babah, que se alistan para luchar por el territorio del que fueron expulsados

Babah  se va a la guerra

Babah se va a la guerra Cedida

Hace unos años, el pequeño Babah jugaba con otros niños en la playa de Arealonga, en Chapela. Ahora, a punto de cumplir los 18, se prepara para tomar las armas en las filas del Frente Polisario en plena escalada de tensión con Marruecos. Babah es uno de los miles de niños saharauis que desde 1991 han pasado el verano en Galicia, acogidos por unas 300 familias, que ahora muestran su preocupación por los ecos de guerra que llegan desde el Sáhara.

Niños saharauis en el campamento de Tinduf Tania Cascudo

Todo comenzó el pasado 6 de noviembre, coincidiendo con el 45 aniversario de la Marcha Verde, cuando manifestantes saharauis cortaron el paso que existe entre Marruecos y Mauritania en la zona desmilitarizada de Guerguerat. Marruecos movilizó a su Ejército para despejar la zona, algo que el Frente Polisario consideró como una ruptura del alto el fuego firmado en 1991. A partir de ese momento se han producido algunos enfrentamientos armados, al parecer con víctimas mortales.

Campamento de refugiados de Tinduf Tania Cascudo

Los vigueses Patricia Amoedo y Alfonso Rodríguez llevan nueve años acogiendo a niños saharauis, todos de la misma familia. El verano del año pasado convirtieron su casa de A Cacharela, junto a la playa de Arealonga, en un hogar de familia numerosa, pues además de sus dos hijos, de 6 y 4 años, convivieron con ellos tres hermanos saharauis: los chicos Babah y Abdalahi y la niña Aichatu, que entonces tenían 16, 15 y 11 años, respectivamente.

Los hermanos Bababah con Patricia y Alfonso Marta G. Brea

"Hace unos días me llamó Abdalahi y me dijo que su hermano Babah se marchó para alistarse en el Ejército y no sabe dónde está, y que él tiene pensado hacer lo mismo cuando la edad se lo permita"

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Babah vino por primera vez a Galicia cuando tenía 10 años, y ha pasado cinco veranos en Vigo. “Hace unos días me llamó Abdalahi –comenta Patricia Amoedo– y me dijo que su hermano Babah se marchó para alistarse en el Ejército y no sabe dónde está, y que él tiene pensado hacer lo mismo cuando la edad se lo permita; de momento sigue en los campamentos de Argelia, pero está haciendo ya instrucción militar”.

Reconoce Patricia que tanto ella como su marido lo están pasando mal, “porque Babah y Abdalahi son como una parte de nuestra familia. Curiosamente, su verdadera familia, allá en los campamentos de Tinduf, lo vive con más tranquilidad, como algo normal, porque se van todos los jóvenes dispuestos a combatir por su territorio, ocupado por Marruecos”.

Emilio Portela y su mujer, Elena, llevan acogiendo niños saharauis desde hace veinte años. “Como ahora tengo tiempo –apunta Milucho–, me encargo de gestionar el programa Vacaciones en Paz como secretario de la asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps), que desarrolla esta iniciativa a petición del gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Ahora están prácticamente en guerra con Marruecos".

"Dos primos de los niños que acogimos se han ido estos días a combatir; sabe Dios cómo acabará eso”

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Emilio Portela, con una excursión de niños saharauis en una excursión a Cíes Cedida

Tras señalar que habla todas las semanas con la familia de los niños que han acogido, y también con el Gobierno saharaui, Emilio Portela comenta que lleva veinte años viajando a los campamentos de Tinduf, en el sur de Argelia, y ahora

"Están en una situación lamentable"

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"Aunque hace un tiempo habían mejorado algo sus condiciones de vida, en estos momentos no tienen nada, están en mínimos de todo. Antes había unos almacenes grandes para imprevistos, pero ya no queda nada”.

Campamento de Tinduf

Lamenta también el secretario de Sogaps la escasa información sobre este conflicto: “Ha habido enfrentamientos armados, con algunas víctimas mortales, y en España apenas se informa de ello. Ningún gobierno español se ha mojado para defender a los saharauis, lo que es muy grave teniendo en cuenta que era una provincia española. Le dan la doble nacionalidad a los judíos sefardíes, y los saharauis, que eran españoles, tardan años y años para conseguirla, si se la dan”, se lamenta.

Francisco Javier Rial y Patricia Fernández Castro forman otro de los matrimonios vigueses que participa en el programa Vacaciones en Paz. Padres de un niño de dos años, “desde hace once años venimos acogiendo en nuestra casa a niñas saharauis, en estos últimos a las hermanas Sumaia y Buzeina Farrah Sidi”, comenta Fran, que expresa su preocupación por el cariz que están tomando los acontecimientos en el Sáhara.

Francisco Javier Rial con una de las hermanas

“Estamos muy preocupados. El mundo de la política los ha dejado solos –explica Fran Rial–, y en cierto modo entiendo que hayan explotado de esta forma, aunque para mí no es la ideal. No hay un pueblo o una cultura en el mundo que haya luchado tanto tiempo por una causa tan justa y de una manera tan pacífica, aguantando lo que han aguantado. Yo, por mi edad, si fuese de ese pueblo habría nacido en una jaima en el campamento de refugiados”.

¿Cómo reaccionaríamos nosotros si llevásemos así 45 años, en medio de la nada? De hecho, le llaman ‘hamada’, que significa infierno en su idioma"

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Por eso se enciende Francisco al mencionar que alguien en las redes sociales ha comparado al Frente Polisario con el Daesh, acusándolo de estar armando a los niños: “Es una aberración, una barbaridad… Si por algo se caracteriza esta gente es por la protección a sus niños. "

"No tienen nada, pero sus hijos están por encima de todo. Y los niños tienen muy claro que vienen a España de vacaciones, pero que sus familias están allá”.

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Babah se va a la guerra

Sumaia y Buzeina son ya de la familia, pues la primera “empezó a venir a Galicia con 8 o 9 años y ahora ya tiene 16; esperamos traer también en el futuro a una hermana más pequeña”, refiere Fran Rial. “Para su familia de los campamentos –añade– nosotros somos los padres de España de las niñas”. Por eso les duele tanto la situación del pueblo saharaui. “Oír decir a una niña como Sumaia que están dispuestos a dar la vida por las próximas generaciones es algo que te estremece el corazón”.

Teresa Reyes es una de las veteranas en la acogida de niños saharauis en Galicia. Vive en Arcade y en el verano de 1995 se inició en esta aventura solidaria al recibir en su casa a una niña, Jadiyetu, que ahora tien 30 años y ya es madre, “por lo que ya soy abuela de alguno de los niños de allá”, comenta orgullosa. “Yo siempre he traído a niños de la misma familia. Estuve un tiempo sin poder acoger y desde hace cuatro años he vuelto a hacerlo: ahora vienen los sobrinos de aquella primera niña, Said y Salek”.

Apunta Teresa que está en contacto todo el año con ellos por whatsapp o por videollamadas, y estos días ha hablado con la familia de Salek y se ha enterado de que tanto su padre, que es militar, como sus dos hermanos mayores han marcharon para la guerra, como dicen ellos”. Explica Teresa que las mujeres se quedan en los campamentos de Argelia con los niños pequeños, mientras que los hombres son movilizados a otras zonas del Sáhara. “Las mujeres de la familia –señala– me decían que no me preocupara, que todo iba a salir bien, y que los niños pequeños siguen yendo a la escuela… Pero lo cierto es que la tensión va en aumento”.

En opinión de Teresa Reyes, el conflicto del Frente Polisario con Marruecos no tiene arreglo, y lamenta la falta de apoyo de España al pueblo saharaui:

“Si ahora, con este Gobierno tan de izquierdas y no hacen nada, apaga y vámonos. España no se implicó nada, los dejó allí, y allí quedaron”.

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