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Black Sunday

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Hoy es 20 de noviembre, tricentésimo vigésimo cuarto día del año (uno más en los bisiestos). Las efemérides de la fecha, como las de cualquier fecha, son muchas. En el año 284, por ejemplo, Diocleciano es elegido emperador de Roma y tal día como hoy nacieron personajes tan dispares como Bo Derek o el escritor americano Don Delillo. Las muertes también son de su padre y de su madre: en 1910 palmó León Tolstoi y en 1936 cae José Antonio Primo de Rivera. Y, bueno, un 20 de noviembre terminó la crisis de los misiles en Cuba (cuando el planeta estuvo a punto de irse al carajo) y en Paraguay se funda el Club Atlético 3 de Febrero, un hecho de extraordinaria relevancia histórica, sin duda, pero un nombre incongruente donde los haya.

Decíamos lo de que cualquier fecha está cargada de efemérides porque los humanos tenemos un cierto sentido mágico de los números, aunque no signifiquen absolutamente nada. ¿Por qué es bonito un capicúa en un billete de la lotería y no el 00.001? Misterio misterioso: hay exactamente las mismas posibilidades de que toque uno u otro. Así, para los españoles, al menos para los de cierta edad (y para los demás está la avalancha mediática), el 20 de noviembre siempre será el día de la muerte del general Franco en 1975 antes que el de la victoria por mayoría absoluta de Mariano Rajoy en 2011. Y, por supuesto, una fecha señalada muy por encima de la de la muerte de Buenaventura Durruti también en el 36, como Primo de Rivera, para gran desconsuelo de los anarquistas que ven así eclipsada la figura del mítico revolucionario. Es lo que tiene morirse al lado de un gigante, como le ha pasado a Francisco Nieva, autor teatral español de mucho prestigio y categoría, muriéndose no el mismo día, pero sí al mismo tiempo del anuncio de la muerte de Leonard Cohen.

Un 20 de noviembre más -y van 41- desde que el personaje más relevante del siglo XX español, Francisco Franco Bahamonde, muriera tranquilamente en su cama de hospital. Bueno, tranquilamente no: las pasó canutas, que el hombre no podía morirse así como así, que llevaba casi cuarenta años de Caudillo y Generalísimo de la Una, Grande y Libre que era España y había que dejar todo atado y bien atado antes de dejar huérfanos a todos los españoles, rojos incluidos. Irónicamente, desde el primer infarto el 15 de octubre, día de Santa Teresa de Jesús, hasta el 20-N, Franco sufrió casi un día de agonía por cada uno de los años que tuteló (una manera de hablar) a la España declarada Reserva Espiritual de Occidente por él mismo. La magia de los números de nuevo. Con él no nos hubieran invadido Halloween ni el Black Friday ese de las narices que acecha para esta semana.

Aunque sólo sea para llevar la contraria, en la redacción de estas Noticias del Submundo hemos decidido hacernos socios del Club Atlético 3 de Febrero y miembros del Club de Fans de Durruti.

@JulianSiniestro

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