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El pergamino errante

El manuscrito medieval con las cantigas de Martín Códax, que podrá verse en Vigo el próximo año, ha tenido una azarosa vida desde que fue descubierto por Vindel en 1914

Lámina interior del ejemplar de Pedro Vindel de 1915 que se encuentra en Vigo.

Lámina interior del ejemplar de Pedro Vindel de 1915 que se encuentra en Vigo.

El Pergamino Vindel, que recoge las siete cantigas de Martín Códax, trovador del mar de Vigo, será sin duda la joya de la exposición "Os tesouros da cidade", que acogerá el Museo MARCO vigués del 6 de octubre de 2017 al 4 de marzo de 2018. El documento, de finales del siglo XIII o comienzos del XIV, fue descubierto en Madrid por el librero anticuario Pedro Vindel en 1914. El pergamino formaba parte de las tapas que encuadernaban un volumen de Cicerón, "De Officiis".

La primera noticia del descubrimiento la dio el propio Vindel, en febrero de 1914, en la revista "Arte Español". Al año siguiente, el librero publicó la primera edición facsímil del manuscrito de Martín Códax. Dos años más tarde, en 1917, se ve en la necesidad de vender el pergamino. Se reúne entonces con Emilia Pardo Bazán, que realiza gestiones con el millonario norteamericano A.M. Huntington a fin de que el manuscrito no saliese de España, según explica el escritor y catedrático de Lengua y Literatura gallegas Xosé Ramón Pena.

En Vigo también surgieron voces que reclamaban su adquisición para que permaneciese en la ciudad mencionada en las cantigas de Martín Códax. El 23 de febrero de 1917 Faro de Vigo publicaba un artículo titulado "Una gloria viguesa: Martín Codax", en el que se abogaba por la compra del pergamino: "Esos trozos de pergamino que hoy posee el Sr. Vindel y que contienen el genuino Martín Codax, debieran, creemos nosotros, venir a la posesión de Vigo, para aquí guardarlos y conservarlos". El artículo está firmado con las iniciales A.R.E., que corresponden a Avelino Rodríguez Elías.

Comparaba el que más tarde sería Cronista oficial de la ciudad de Vigo la posible adquisición del pergamino con la entonces reciente venta a Alemania de "La Adoración de los Magos", un cuadro del pintor Van der Goes que se encontraba en los Escolapios de Monforte. "Para adquirir los trozos del genuino Codax -argumenta-, no es necesario una millonada, ni mucho menos, como costó la famosa Adoración de Monforte".

Añade que "Martín Codax es una gloria viguesa, cuyo alto valor atestiguan los estudios que en todo tiempo y en todos los países cultos de Europa han merecido sus lindísimas cantigas". Concluye su artículo Rodríguez Elías con un claro llamamiento: "Adquiramos el genuino Codax recientemente descubierto, y tendremos un verdadero monumento que muchos sabios vendrán a estudiar".

Las gestiones de la condesa de Pardo Bazán no dieron resultado y el documento fue comprado por 6.000 pesetas por el diplomático y musicólogo español Rafael Mitjana, quien lo depositó en su biblioteca de Uppsala (Suecia), donde permaneció durante algunos años. A su muerte, en 1921, la biblioteca pasó a su viuda y posteriormente fue vendida por sus herederos, perdiéndose su rastro durante bastantes años. Después de varias vicisitudes, el pergamino fue adquirido por el bibliófilo Otto Haas tras ser puesto a la venta en Londres por su colega Albi Rosenthal, y finalmente comprado por la Pierpont Morgan Library de Nueva York, donde se conserva desde 1977, bajo la signatura M. 979.

La importancia del pergamino la explica así el catedrático Xosé Ramón Pena, autor del libro Xograres do mar de Vigo": "É un dos dous únicos documentos musicais con cancións profanas da literatura galego-portuguesa medieval, xunto co Pergamino Sharrer, que apareceu en 1990 en Lisboa e que recolle tamén sete cantigas, nese caso do rei Don Denís de Portugal. De toda a tradición profana galego-portuguesa -máis de 1.600 cantigas-, as únicas con música son seis das sete de Martín Códax e as sete de Don Denís".

En ambos casos se trata de hojas sueltas. Aunque en algún momento se dijo que el Pergamino Vindel formaba parte de un rollo, lo cierto es que se trataba de una hoja volante, "Liderbläter" en alemán.

Las cantigas de Martín Códax, aunque sin las notaciones musicales, aparecen también en el Cancionero de la Biblioteca Nacional (CBN), en Lisboa, y en el Cancionero de la Biblioteca Vaticana (CV).

Un ejemplar del vindel 1915, en la escola de artes e Oficios

  • En la biblioteca de la Escola Municipal de Artes e Oficios de Vigo se conserva uno de los escasísimos ejemplares de la edición que realizó Pedro Vindel. El ejemplar, que se encontraba descatalogado, fue localizado por el catedrático Xosé Ramón Pena a principios de los años 90 de una forma casual. Datado en Madrid en 1915, mide 26 cm. de alto, tiene 12 páginas y dos hojas de lámina plegadas, donde se reproduce el pergamino original. En la portada interior se lee: "Martín Codax / Las siete canciones de amor, poema musical del siglo XII". Debajo aparece: "Publícase en facsímil, ahora por primera vez, con algunas notas recopiladas por Pedro Vindel / (Va acompañado de nueve fotograbados)". Tras una introducción del propio Vindel dando cuenta de su descubrimiento, el ejemplar incluye las 7 cantigas de Codax; en una página figuran los versos y en la otra un fotograbado del pergamino. En la contraportada del ejemplar se lee lo siguiente: "Tirada de muy pocos ejemplares, para distribución privada, y sólo se ponen a la venta DIEZ, al precio de veinticinco pesetas".

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