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Consejos de ahorro sin perder el confort en el hogar

Consejos de ahorro sin perder el confort en el hogar

Abaratar la factura en calefacción es posible mediante sencillas prácticas en los hábitos

13-11-2015TuentiMeneame
Si no se purgan los radiadores, la presencia de burbujas de aire dificulta la transmisión de calor. // Iñaki Abella.

REDACCIÓN [VIGO] El gasto de calefacción en el hogar puede llegar a suponer un 15% del consumo energético total, según datos del Instituto para la Diversificacion y Ahorro de la Energía (IDAE). Es importante, por tanto, tomar medidas que, con un coste muy bajo o directamente nulo, pueden llegar a reducir el gasto entre el 10 y el 40%.
En invierno, una temperatura entre 15 y 17 ºC en los dormitorios y de 20 ºC en el resto de la vivienda es suficiente para mantener el confort en todo el hogar. Por encima de esta medida, el consumo aumenta entre un 6 y un 9%, mientras que por cada grado de menos se reduce la factura entre un 5 y un 10%, además de evitar hasta 300 kilos de emisiones de CO2 por hogar y año.
En este sentido, es posible ahorrar entre un 8 y un 13% de energía colocando válvulas termostáticas en radiadores o termostatos programables, soluciones asequibles y fáciles de instalar.
Se recomienda, además, apagar la calefacción por la noche y no encenderla hasta después de ventilar la casa (nunca con el sistema encendido). Cerrar las persianas y las cortinas durante las horas nocturas evitará importantes pérdidas de calor, mientras que alfombras, moqueta o suelo de madera mejoran el aislamiento.
Una casa mal aislada puede perder hasta el 50% del calor, por lo que se aconseja valorar la posibilidad de instalar algún tipo de aislamiento térmico en las paredes y en el techo. La colocación de burletes adhesivos en puertas y ventanas reduce la filtración de aire y supone un ahorro entre un 5 y un 10% del consumo energético en calefacción, y la instalación de dobles ventanas o doble acristalamento con puente térmico permite ahorrar hasta un 20% de la energía que se necesita para calentar la vivienda. En este sentido, son mejores las ventanas abatibles o practicables que las de carril, ya que estas últimas tienen más filtraciones.
Para ahorrar energía, también es necesario revisar el sistema de calefacción antes de que empiecen los meses fríos, ya que realizar un mantenimiento periódico por personal cualificado supondrá un ahorro de energía de hasta un 15% y evitará posibles averías.
Asimismo, hay que revisar las unidades terminales y, si es el caso, purgar los radiadores ya que la presencia de burbujas de aire en el circuito dificulta la transmisión de calor desde el agua caliente al exterior.
Por otra parte, y a persar de que las prestaciones se pueden adaptar a cada vivienda gracias a los sistemas de regulación y control, actualmente la calefacción central colectiva está perdiendo presencia a favor de los sistemas individuales cuando presenta importantes ventajas. Así, disponer de calderas grandes permite acceder a tarifas más económicas para los combustibles. Además, el coste de la instalación colectiva es inferior a la suma de los costes de las instalaciones individuales.