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PP y Vox pactan de nuevo el Gobierno de Aragón con el foco en la "prioridad nacional"

PP y Vox pactan de nuevo el Gobierno de Aragón con el foco en la "prioridad nacional"

PP y Vox alcanzan un acuerdo para formar el nuevo Gobierno de Aragón

Laura Trives

Laura Carnicero / Sergio H. Vañgañón

Era la prioridad para Vox y ha sido la prioridad compartida en el anuncio del pacto de Gobierno que marcará -si aguanta- los próximos cuatro años de Ejecutivo aragonés. La "prioridad nacional" en el acceso a las ayudas inspira un pacto de Gobierno que repite la coalición fallida del acuerdo de 2023 pero que ahora aspira a lograr "estabilidad" para la comunidad autónoma, con la aprobación de cuatro presupuestos en los próximos cuatro años y con un reparto de fuerzas en el Consejo de Gobierno que refleja numéricamente el resultado de las urnas el pasado 8 de febrero. Ni la vivienda, ni la fiscalidad, ni el empleo han centrado el primer análisis del pacto de los líderes que lo han firmado hoy en Aragón.

El presidente de Aragón en funciones y líder del PP Aragón, Jorge Azcón, y el líder de Vox en la comunidad, Alejandro Nolasco, han comparecido juntos en el pasillo de acceso al hemiciclo de las Cortes de Aragón para anunciar el nuevo acuerdo de Gobierno que deja en manos de la ultraderecha tres consejerías (una de ellas con rango de vicepresidencia), el senador autonómico que hasta ahora ostentaba Vox y la vicepresidencia del Parlamento aragonés. Durante los poco menos de 20 minutos de comparecencia pública para explicar el nuevo acuerdo, tanto Azcón como Nolasco han incidido en esa parte que habla de la "prioridad nacional", dejando de lado otras cuestiones relevantes de un pacto que ha tardado casi tres meses en firmarse.

El nuevo Gobierno de Aragón volverá a tener 10 miembros, como el actual, con nueve consejeros más el presidente Azcón, pero Vox gana peso en su estructura. Tendrá una vicepresidencia, previsiblemente vinculada a las áreas de Desregulación, Bienestar Social y Familia (que ahora ostentaba la popular Carmen Susín), además de las consejerías de Medio Ambiente y Turismo (que llevaba el popular Manuel Blasco), y Agricultura, Ganadería y Alimentación (que ya ostentaron los ultra en 2023, y que volvió a manos del PP, con Javier Rincón, cuando rompieron el pacto en 2024). Además, Vox tendrá también el senador autonómico, lo que le acerca a ostentar grupo propio en la Cámara Alta, y contará con la vicepresidencia de las Cortes que hasta ahora estaba en manos del PP.

En una comparecencia que difiere notablemente a la que sirvió para sellar el pacto en 2023, Azcón y Nolasco han comparecido juntos en una jornada marcada por la intensa agenda previa a la celebración del Día de Aragón. Con este acuerdo, el presidente en funciones consigue llegar al día más importante de la comunidad con los deberes hechos, la negociación cerrada, y la certeza de que podrá ser investido de nuevo como presidente, lo que le convertirá en el primer político del PP en repetir en el cargo. Esa "prioridad nacional" ha sido el leitmotif de los primeros discursos de los nuevos socios, pero con matices entre las interpretaciones que ambos hacen de un concepto que sigue dando que hablar desde que se presentó, por primera vez, con el pacto en Extremadura.

"Es un acuerdo fruto del resultado de las urnas. Para dar estabilidad y para poder formar un gobierno en Aragón que no solo responda a lo que los aragoneses han querido las urnas, sino que sirva para resolver los problemas de los aragoneses", ha defendido Azcón en sus primeras palabras.

"Estamos contentos con el resultado, hay asuntos que nos gustan especialmente como ha sido conseguir esa prioridad nacional en el acceso a los servicios públicos, que me parece una muy buena noticia", ha expresado Nolasco, en línea con lo que ocurrió hace unos días en Extremadura. Una respuesta "natural" basada en el resultado en las urnas, en las que el líder de la ultraderecha en Aragón ha vuelto a denunciar las "zancadillas de Génova" frente a la voluntad de Azcón de alcanzar un acuerdo.

"Este acuerdo es coherente: siempre he defendido que tenía que incluirse en las competencias del Gobierno de Aragón, que cumpliera el principio de legalidad y que fuera íntegramente asumido por los dos partidos que lo forman", ha defendido Azcón, que ha recalcado que el acuerdo será "transparente y que será la hoja de ruta del Gobierno los próximos cuatro años".

Respecto a la "prioridad nacional", han quedado patentes ya desde el primer momento las dos lecturas que cada socio hace al respecto. Para Azcón, este concepto ya se está aplicando en buena parte de las ayudas sociales que presta el Ejecutivo aragonés. Para Nolasco, se puede incidir más en este ámbito y así, ha dicho, se hará.

"Mi prioridad absoluta son los aragoneses: este debate tiene dos partes, una parte política, y un debate que tiene que ver con la legalidad. La prioridad nacional va a ser compatible con la legalidad: ningún acuerdo que se lleve al Consejo de Gobierno del Gobierno de Aragón irá sin informe de los servicios jurídicos de la casa", ha defendido Azcón, que enseguida ha encontrado la vía de escape de la crítica al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para sortear las preguntas de los periodistas sobre las discrepancias de los socios en esta materia.

"En un día en el que Sánchez se ha referido a Cataluña y España como dos estados, en un día como hoy en el que en Lleida se aprueba la prohibición del burka, los aragoneses van a entender mucho mejor el principio de prioridad nacional", ha dicho el presidente aragonés. "El concepto político de la prioridad nacional, es un concepto que, adecuado a la realidad, es evidente que va a regir los principios de este próximo Gobierno", ha añadido Azcón, que después ha incidido en cuestiones como el "arraigo", la "residencia legal" o el empadronamiento prolongado en la comunidad autónoma.

En busca de la confianza perdida

Ni Azcón ni Nolasco han dado por hecho que el pacto vaya a durar cuatro años, como se proponen en el minuto uno del nuevo acuerdo. La herida está reciente. Hace un año y medio que Vox dinamitó el acuerdo que firmaron en 2023 y rompieron relaciones y desde entonces los dardos cruzados han sido constantes, aún a sabiendas de que se necesitaban mutuamente si querían gobernar en las comunidades autónomas. Con los presupuestos prorrogados desde la salida de Vox del Ejecutivo en 2024, ahora toca rehacer la confianza perdida.

Algo más confiado se ha mostrado Azcón, que Nolasco. "Yo creo que hay que confiar en que la palabra que estamos dando se va a cumplir. Con un reparto de los departamentos proporcional, que cumple con el mínimo común de ambos acuerdos, hay que creer en la palabra de los dos partidos para asegurar que esta será una legislatura completa", ha dicho el presidente.

El líder de Vox se ha mostrado más escéptico sobre la duración del acuerdo y se ha encomendado a la "fe, la esperanza y la caridad" para intentar llevarlo "a buen puerto". "¿Saber qué va a pasar? De aquí a un año, a dos años, a tres años o a cuatro años, pues yo no tengo una bola de cristal para saberlo", ha acabado reconociendo.

Con matices desde el minuto uno del nuevo acuerdo de Gobierno PP-Vox, la legislatura podrá echar a andar en Aragón a partir de la próxima semana, cuando está previsto que se celebre el debate de investidura y la toma de posesión del presidente Azcón y de los consejeros.

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