Ley de Memoria Histórica

La cruz del Ribalta ya es historia en Castellón

Tras cinco años de trámites no exentos de polémica, el consistorio ha trasladado el símbolo a la explanada de la iglesia de Santo Tomás de Villanueva, en la zona de Rafalafena

Retiran la cruz franquista del parque Ribalta de Castellón.

Paloma Aguilar

Rafael Fabián - Paloma Aguilar

La cruz del Ribalta de Castellón ha sido finalmente retirada este miércoles 4 de enero de 2023. Pese que fue este martes cuando se iniciaron los primeros trabajos en el recinto, así como el vallado del mismo, lo cierto es que el camino hasta llegar al traslado de este monumento no ha sido precisamente breve ni exento de obstáculos hasta llegar a cumplir con el compromiso del equipo de gobierno del actual Ayuntamiento de Castellón liderado por la alcaldesa Amparo Marco.

Imagen de la cruz en 1944.

Imagen de la cruz en 1944. / E.P.M.

La cruz del Ribalta o cruz de los caídos llevaba en pie 79 años en la capital de la Plana y ha sido retirada en cumplimiento de la ley 14/2017 de 10 de noviembre de memoria democrática y para la convivencia de la Comunitat Valenciana que obliga al Ayuntamiento a la retirada de los "vestigios franquistas". Tras cinco años de trámites no exentos de polémica, el consistorio ha trasladado el símbolo a la explanada de la iglesia de Santo Tomás de Villanueva, en la zona de Rafalafena.

La cruz de hormigón, obra de Maristany, se inauguró el 29 de octubre de 1944 con las flechas de Falange y la inscripción 'Caídos por Dios y por España. Presentes!'. En el pleno municipal del 31 de mayo de 1979, la corporación municipal resignificó la cruz y se dedicó a las víctimas de la violencia. Hoy, no consta ninguna leyenda.

Un hombre intenta encadenarse a la Cruz del Ribalta para impedir su retirada.

Agencia ATLAS / Foto: EFE

Desde que en 2007 el gobierno aprobara la ley de memoria histórica y la Generalitat valenciana la de memoria democrática en 2017, se daba luz verde a la retirada de vestigios franquistas. En Castellón destaca la cruz que se quitará este miércoles de suelo público y el cambio de seis calles -este proceso ya ha concluido- cumpliendo, de esta forma, con la ley tanto estatal como autonómica. Una decisión que ha causado malestar en parte de la ciudadanía, así como en asociaciones y partidos políticos contrarios a este decreto.  

Cruz con la leyenda a las víctimas de la violencia, a finales de los años 70.

Cruz con la leyenda a las víctimas de la violencia, a finales de los años 70. / E. P. M.

Mientras el socialista José Luis López, remarcaba que la actuación obedece al cumplimiento de las leyes; la concejala de Memoria Democrática, Verònica Ruiz (Compromís), destacó que se trata de «un monumento de exaltación al franquismo». Por su parte, el portavoz adjunto del PP, Sergio Toledo, afirmó que se trata de una acción "de sectarismo político"; desde Vox comentaron, en redes sociales, que "no son demócratas, son talibanes" y el presidente de la Fundación Francisco Franco, Juan Chicharro, mostró su preocupación "por la puesta de perfil de la jerarquía eclesiástica".