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Comunidad Valenciana

El Botànic ya negocia el impuesto a los ricos valencianos

Compromís y Unides Podem llevan a la primera reunión de la comisión que diseñará los presupuestos autonómicos la petición de elevar la presión fiscal a las rentas más altas

Debate de Política general en las Cortes. MIGUEL ÁNGEL MONTESINOS

La negociación para los presupuestos de la Generalitat Valenciana de 2023 ya está en marcha. Este lunes por la tarde ha tenido lugar la primera reunión de la comisión política encargada de diseñar las cuentas autonómicas del próximo ejercicio, una cita que no estaba en la agenda oficial y de la que apenas han trascendido detalles, pero que llega marcada por el debate fiscal abierto en el seno del Consell después de que Ximo Puig anunciara una bajada de impuestos para combatir la inflación durante el Debate de Política General que resulta insuficiente para sus socios de gobierno.

Una semana después, la letra pequeña del ajuste tributario sigue siendo una incógnita. Solo hay dos certezas: que modificará todos los tramos y los tipos de la escala autonómica del IRPF y que reducirá la recaudación de la Generalitat en unos 150 millones de euros el próximo año. El resto, tanto el nivel de ingresos máximo al que beneficiará la rebaja como el posible incremento de la presión fiscal a las rentas más altas, sigue en el aire por las dudas de Compromís y Unides Podem.

Los socios del PSPV entienden que aminorar los ingresos públicos en un contexto de crisis económica rompe con la narrativa de un gobierno progresista, por lo que están centrando sus esfuerzos en introducir ajustes que conviertan la propuesta de Puig en una reforma fiscal neutra. Es decir, buscan fórmulas que incrementen la aportación "de los que más tienen" por valor de esos 150 millones de euros que se dejarán de ingresar con el alivio a las rentas medias y bajas.

¿Una subida de impuestos retroactiva?

Para ello, Compromís ha planteado dos vías: limitar la rebaja del IRPF a las rentas por debajo de los 50.000 euros anuales (la propuesta socialista pone el umbral en los 60.000 euros) y crear un nuevo escalón en el tramo de contribuyentes cuyos ingresos se sitúan entre los 150.000 y 200.000 euros.

Desde Unides Podem, por su parte, dejan claro que el objetivo es "no perder recaudación". Para lograrlo, como reconocían fuentes del partido antes de la cita, los morados abogan por incrementar la presión fiscal sobre los ricos, ya sea por la senda del IRPF autonómico como a través de otros tributos como Sucesiones o Actos Jurídicos Documentados.

Sin embargo, la aspiración de los socios del PSPV de que la reforma no reduzca la recaudación de las arcas valencianas es un imposible para el año actual. La ley solo permite aplicar con efectos retroactivos aquellas modificaciones que beneficien al contribuyente, por lo que una eventual subida de impuestos a los ricos solo se podría materializar de cara a 2023.

Puig rechaza cambios profundos

Horas antes de la primera reunión, el president Ximo Puig había insistido en que el marco que fijó en el debate "se mantiene". No quiso concretar hasta dónde está dispuesto a ceder, si bien defendió en un mensaje velado a los socios que "en fiscalidad hay que intentar improvisar poco".

Desde la Conselleria de Hacienda se han limitado a informar de que la cita ha sido una "primera reunión de trabajo para acercar posturas sobre la elaboración de los próximos presupuestos de la Comunitat Valenciana". 

El líder de este departamento, Arcadi España, preside este año la comisión política. Es una de las pocas novedades de los equipos negociadores diseñados por PSPV, Compromís y Unides Podem. Por parte de los socialistas repiten Andreu Ferrer, Alfred Boix y Eva Martínez; los valencianistas tampoco modifican a sus representantes y asistirán Francesc Gamero e Iván Castañón, mientras que en Unides Podem repite Cristian Veses y entra Marc Aparici en sustitución de César Lledó.

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