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El estilo Feijóo triunfa en Andalucía

Ignorar a Vox sin chocar con ellos, dar autonomía a los barones y vender moderación, claves en un éxito que marca el auge del PP

Feijóo, apoyado en la pared, sigue el recuento en Andalucía con la dirección del PP. | // TAREK/E. P.

Tras la primera jornada del congreso autonómico del PP gallego que el mes pasado encumbró a Alfonso Rueda como nuevo líder del partido tras asumir también la Presidencia de la Xunta en relevo de Alberto Núñez Feijóo, uno de los más estrechos colaboradores de este sonreía cuando se le preguntaba en privado por las perspectivas en el nuevo reto asumido por su jefe: alcanzar la Moncloa desbancando al socialista Pedro Sánchez. “Está hecho”, parecía decir sin abrir la boca.

En el estrecho círculo de confianza de Feijóo se olían vientos de cambio de ciclo, una situación que tras la abrumadora mayoría absoluta del PP en Andalucía del domingo parecen arreciar en estos momentos, contribuyendo a empujar al dirigente gallego hacia la Presidencia del Gobierno tras las elecciones generales de 2024.

“Existe un claro cambio de ciclo político en donde Andalucía no ha sido la causa, sino un síntoma más de una tendencia”, resume Paulo Carlos López, profesor de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidade de Santiago (USC).

Aunque cada elección autonómica cuenta con claves regionales, el resultado del 19-J no solo es interpretado a nivel nacional, sino que reproduce una tendencia vista en Madrid y Castilla y León. Más allá del castigo al PSOE por la gestión de la pandemia, por su desgaste o por los roces en su coalición con Unidas Podemos, López percibe factores que apuntan un nuevo momento político.

“En primer lugar, la renovación de élites y el nuevo liderazgo de Feijóo al frente del PP, un liderazgo creíble con vocación de mayorías, cuestión que no tenía Pablo Casado; la desactivación parcial del conflicto catalán, principal motor del auge de Vox, que ha tenido que buscar otros temas clásicos de la extrema derecha europea, como por ejemplo la inmigración, no tan efectistas a corto plazo; y finalmente, un claro desgaste lento, pero constante del PSOE y de Pedro Sánchez. Y en el caso de Andalucía se ha sumado Juanma Moreno Bonilla, capaz de sumar voluntades desde la centralidad política”, enumera el docente.

Bastos: “Dar autonomía a los barones es muy buena estrategia porque cada uno conoce su territorio”,

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El también profesor de Ciencias Políticas Miguel Anxo Bastos coincide no solo con la percepción del cambio de ciclo, sino en el efecto Feijóo, insistiendo en su supuesta moderación, alejándose de la agresividad de Isabel Díaz Ayuso. “El estilo de Moreno es el estilo de Feijóo, llevarse todo el voto de Ciudadanos, pero no asustar al socialismo. Es algo como un socialismo más moderado. Ofreció pactos al PSOE constantemente, es una estrategia algo maquiavélica, pero la política es así”, declara el profesor, que además destaca la decisión de Feijóo de “no ir a chupar cámara a Sevilla”. Aplaude su decisión de dar autonomía a los barones para que el PP actúe con un discurso cercano a Vox en Madrid e ignorando a los de Abascal, aunque sin enfrentarse a ellos, “por si acaso”, en Andalucía. “Es muy buena estrategia porque cada uno conoce su territorio”, apunta antes de diferenciar esa línea de la de Vox. “Apostaron por llevar a Andalucía debates de Madrid”, resume.

Moreno no solo siguió el discurso feijooísta de la moderación, sino también abrazó su presidencialismo, situando la marca Juanma por encima del PP. “Es una victoria de la conexión con el territorio”, cree Pablo Vázquez, doctor en Comunicación Política y director de Atalaya Comunicación. “Hay muchas conexiones entre la última campaña de Feijóo en Galicia y la de Moreno, pero creo que hay dos puntos críticos. Uno es centralizar toda la atención en el candidato, alejándose del partido incluso a nivel visual [Moreno llegó a adoptar el color verde de la bandera andaluza en lugar del azul del PP] y el segundo es esa independencia sobre el partido que lo respalda”, añade,

En la cresta

Ante esta tendencia surge la pregunta de si un PP “en la cresta de la ola”, según Bastos, perjudica las expectativas de BNG y PSdeG en Galicia para las autonómicas de 2024. La izquierda confiaba en que la sustitución de Feijóo por Rueda como candidato aumentase sus opciones de tumbar al PP, con mayoría absoluta desde 2009.

Para Paulo Carlos López, la “ventana de oportunidad” de la izquierda tras ese relevo “parece cada vez más pequeña porque es contracíclica”, con un PSOE en caída, un BNG con dificultades para superar el 25% de voto y una izquierda “rupturista” cada vez más condenada a una posición marginal.

Bastos cree que a Rueda le beneficia ese auge del PP y el tirón que pueda tener una posible victoria de Feijóo en las generales, aunque matiza su efecto en unas municipales en las que “se vota al alcalde, a Caballero, a Bugallo o a Inés Rey”.

Por su parte, Pablo Vázquez desliga el efecto andaluz de la dinámica gallega, recordando el “enorme peso institucional” de BNG y PSdeG en Galicia, con seis de las siete ciudades y tres de cuatro diputaciones, al tiempo que recuerda que Rueda presenta un déficit: un grado de conocimiento del 50%. “Una de las lagunas que se achacan a Juan Espadas [candidato del PSOE en Andalucía] era esa falta de conocimiento”, cierra.

Declaraciones de Ayuso

La victoria de Moreno sirvió a Feijóo para atribuir el éxito electoral a la “política seria, estable, responsable y moderada”, interpretado en clave de distanciamiento del estilo más agresivo y cercano a Vox de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. La dirigente madrileña atribuyó ese análisis a una “campaña de la izquierda” que quiere “buscar divisiones en el PP. “Ahora toca volver a mirarme a mí a ver si de esta manera buscamos algunas divisiones dentro del PP”, declaró Ayuso a la prensa, que aseguró que ella “no ha perdido ningunas elecciones, quienes se han hundido son la izquierda al completo porque su programa y su proyecto es un fracaso”, en alusión a Andalucía.

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