El independentismo catalán 'persigue' al presidente del Gobierno hasta su gira báltica. Este miércoles, Pedro Sánchez, llegó a su segunda parada, en Letonia, y en su primer acto oficial, una ofrenda floral en el Monumento a la Libertad junto al primer ministro del país, Arturs Krišjānis Kariņš, un par de personas desplegaron, a sus espaldas, una estelada. El hombre y la mujer que se colaron en la foto no dijeron nada, pero si mantuvieron extendida la enseña independentista durante los cinco minutos que duró el acto al aire libre. Justo en el día en que el líder de ERC, Oriol Junqueras, se reunía en Waterloo con el 'expresident' Carles Puigdemont por primera vez casi cuatro años después de que se vieran de manera presencial. El 'exvicepresident' y otros de los presos del 1-O indultados visitaron el martes la Eurocámara en Estrasburgo, y el propósito, dijo el jefe de los republicanos, era explicar que la "represión" del Estado "continúa" pese a la medida de gracia.

Sánchez fue preguntado por la foto de Waterloo que corría paralela a su breve comparecencia con Kariņš, posterior a su reunión bilateral en la Oficina del Gabinete de Ministros en la capital letona. El presidente no citó a Junqueras ni a Puigdemont, pero sí se dirigió al Govern, su interlocutor en la mesa de diálogo, para que no se quede "anclado" en 2017, en el otoño en el que explotó el 'procés' y se sucedieron la aprobación de las leyes de desconexión, el referéndum del 1-O, la declaración unilateral de independencia y la fuga del 'expresident'.

El Gobierno viene manteniendo que una cosa son las palabras y otra los hechos. Ya ocurrió cuando los indultados salieron de prisión: subrayó que las "proclamas" de los que estaban presos no ponen en riesgo la apuesta firme del Ejecutivo por el diálogo. "La posición del Gobierno es clara: nosotros tenemos una 'Agenda del reencuentro' y lo que queremos es superar 2017 y también por eso hemos tomado las medidas de gracia y queremos mirar hacia delante".

Sánchez viaja a Letonia y continúa su gira por los países bálticos Agencia ATLAS | Foto: EFE

Sánchez sostuvo que el independentismo debe "aprender también" de sus propios errores y abrir un proceso de diálogo con la Cataluña no independentista. Diálogo, insistió, que considera "clave". Pero el Govern no cede a esa demanda del Ejecutivo y considera que para eso está el Parlament, donde están representadas todas las fuerzas que consiguieron escaño en las elecciones del 14-F. Pese a ese rechazo, el presidente persiste: "Nos necesitamos todos, contamos con todos".

El objetivo del Gobierno es también arrancar a ERC del bucle, llevarla a la discusión de "cosas urgentes e importantes para la ciudadanía catalana": la vacunación, la evolución del covid, la salida de los ertes... "Y en ese sentido, lo único que puedo decir es que el Govern tiene todo el apoyo del Gobierno de España para superar juntos un drama, el del covid-19, y construir entre todos un futuro común, que es lo que se merecen los catalanes y el conjunto de la sociedad española. No nos merecemos seguir anclados en el año 2017. Miremos hacia delante, superemos un desgarro muy importante", el del otoño del 'procés', concluyó.

Imagen de la 'estelada' mostrada durante el acto de Pedro Sánchez en Letonia. EFE

"Límites de la legalidad"

El contexto del encuentro con Kariņš también era significativo. Precisamente fue un parlamentario socialista letón de la Asamblea del Consejo de Europa, Boriss Cilevičs, el ponente de la resolución que el organismo votó a finales del pasado junio en la que se comparaba la situación de España y Turquía y que defendía que las penas para los políticos catalanes eran desproporcionadas. El primer ministro fue preguntado por la posición de su Gabinete sobre la cuestión catalana y mantuvo una total prudencia, consciente de que los procesos "internos" de los países pueden interpretarse de forma "diferente" desde fuera. Catalunya, dijo, es una carpeta "interna de España", Letonia "respeta la actitud" del Ejecutivo español y considera que es un tema a resolver de puertas para dentro. "Como primer ministro de otro Gobierno no pienso dar recomendaciones sobre cómo solucionar el problema", despachó.

Sánchez ayer martes, y desde Tallin (Estonia), avisó al independentismo de que el Gobierno ya estudia el decreto ley del Govern que crea un fondo de 10 millones de euros para cubrir las fianzas de los independentistas a los que el Tribunal de Cuentas mantiene encausados por presunta responsabilidad contable en la promoción exterior del 'procés'. La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, desde Málaga, apuntaló este miércoles la misma idea: si la norma "no está con arreglo a la ley, no podrá ocurrir" y el Ejecutivo, siguiendo las indicaciones de la Abogacía del Estado, lo impugnará. La Generalitat, apuntó, como el resto de ejecutivos autonómicos, "sabe que todos tenemos que trabajar en los límites de la legalidad", y "eso no es optativo, es obligatorio". El Govern "lo sabe y desde que Sánchez preside el Gobierno de España la Generalitat no ha traspasado ni una sola línea y ahora tampoco va a ocurrir", remachó, informa Europa Press.