Pedro Sánchez ha exigido a Pablo Casado que le apoye en la grave crisis diplomática desatada con Marruecos esta semana, al permitir las fuerzas del país alauí la entrada de miles de personas de manera irregular a Ceuta. El presidente del Gobierno considera que el líder del PP utiliza cualquier "calamidad" para intentar "derribar al Gobierno de España". "Pero no lo van a lograr", ha continuado. "No solo es desleal con el Gobierno sino que lo es con el interés general de los españoles. España está sufriendo un desafío de un tercer país que es Marruecos", le ha dicho en la sesión de control al Gobierno.

Casado ha reiterado que el Ejecutivo tiene el apoyo de su partido ante esta situación, pero a renglón seguido ha lamentado que lo ocurrido sea "la crónica de una crisis anunciada" debido a los errores diplomáticos del Gobierno. Ha citado el hecho de que Sánchez no viajara a Rabat en su primer viaje oficial tras ser reelegido, como era tradición; no protestara ante la decisión de Donald Trump, en diciembre, de reconocer la autoridad de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, y decidiera acoger al líder del Frente Polisario Brahim Gali con una identidad falsa en un hospital de Logroño sin informar a ese país. Por eso ha pedido a Sánchez que rectifique al tiempo que ha asegurado que "el caos" del Gobierno es la mayor debilidad de España en el exterior. "Ha demostrado que le queda grande el Gobierno. No ha sabido gestionar ni la crisis sanitaria, ni la crisis económica, ni la crisis territorial, ni la crisis internacional", ha añadido antes de asegurar que hay más lealtad en la oposición que en el Consejo de Ministros.

"Falta de respeto" a la Unión Europea

Según Sánchez, en la conversación que ambos tuvieron por teléfono este martes Casado le mostró su "apoyo", un respaldo que no ha visto, ha apuntado, en el Congreso hoy ni en las declaraciones públicas. El presidente del Gobierno considera que el PP está "utilizando esta calamidad", una "crisis inédita" con el país vecino, como hizo "con la pandemia. Sánchez le ha pedido que se ponga "al lado del Gobierno" para defender la integridad territorial y dar "sosiego a los compatriotas" de Ceuta y Melilla. "Queremos saber de qué lado está la oposición", ha insistido el presidente antes de volver a poner el foco en el "desafío" de Marruecos y destacar que "la falta de control de Marruecos" de los flujos migratorios "no es una falta de respeto a España sino a toda la Unión Europea".

Ceuta también ha sido la protagonista del cara a cara de Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos. La líder naranja, con un tono muy diferente al de Casado, le ha pedido información sobre esta crisis. En su respuesta, Sánchez ha avisado de que esta "no es una crisis migratoria". "Es de otro tipo y como tal hay que abordarla", ha señalado. En este punto, ha agradecido la tarea que están haciendo los cuerpos y las fuerzas de seguridad en las ciudades autónomas y ha tenido palabras de reconocimiento para el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Arrimadas a Sánchez: “Tienen que corregir errores evidentes en política exterior” Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE