Joaquim Torra, Carles Puigdemont y Artur Mas protagonizaron ayer en Perpiñán una imagen de unidad contra el Estado por los casos judiciales en relación al independentismo. Los expresidentes de la Generalitat apelaron a los derechos humanos y, a final de su comparecencia en la ciudad francesa, leyeron un manifiesto conjunto para denunciar las "irregularidades" de los procesos judiciales y en defensa del derecho a la autodeterminación, el diálogo y la mediación internacional. Los tres obviaron sus diferencias políticas en el acto, al que quisieron dar relieve institucional.

"¿Es ético que Cataluña tenga tres presidentes perseguidos, presos políticos y centenares de personas perseguidas por la justicia y España tenga a su rey emérito fugado, este sí fugado, y bien protegido? Es absolutamente inmoral", dijo Mas al inicio de su intervención. "¿Es inteligente que la única respuesta del Estado al reto democrático catalán sea la brigada judicial?", se preguntó, para responderse: "Es estúpido contestar por la vía judicial. Es la política, estúpidos, no la represión judicial. No se puede permitir esta España si queremos una buena Europa".

Por su parte, Puigdemont se refirió a la visita, ayer, del rey Felipe VI a Barcelona para cargar contra la monarquía, "reinstaurada por Franco".