31 de julio de 2020
31.07.2020
Faro de Vigo

El juez de vigilancia penitenciaria mantiene la semilibertad de Bassa y Forcadell pese al fiscal

Dos juzgados dictan resoluciones dispares sobre los presos del 1-O - El fiscal destaca que los reos siguen sin reconocer el delito

31.07.2020 | 01:10
Rull habla con los periodistas antes de volver a la cárcel.

El juez de vigilancia penitenciaria número 1 de Cataluña acordó ayer mantener el tercer grado penitenciario o de semilibertad de la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y la exconsejera Dolors Bassa, para quien la Fiscalía había solicitado la suspensión inmediata de la medida otorgada por la Generalitat el pasado día 14. Las dos solo irán a la prisión a dormir. En cambio, otro juzgado, el número 5, acordó la vuelta al centro penitenciario de Josep Rull y Jordi Turull. Es la misma decisión que el juez tomó el martes respecto al exvicepresidente Oriol Junqueras, los exconsejeros Joaquim Forn y Raül Romeva y los líderes independentistas Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

La Fiscalía de Barcelona recurrió ayer el tercer grado de los exconsejeros Turull, Rull y Bassa, a la vez que solicitó que suspendiera esta medida mientras se resolvía el fondo del asunto. Los recursos tomaron caminos diferentes. Los de los dos primeros dirigentes independentistas fueron al juzgado número 5 y el de Bassa al mismo que tramita el de Forcadell. Esta es la razón de que las decisiones sean distintas.

La discrepancia entre ellos se basa en la interpretación que cada uno hace de la resolución del Supremo sobre la anulación de la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario (que les permitía salir de la cárcel para trabajar y hacer voluntariado) y que sostenía que la mera presentación del recurso del fiscal suponía la suspensión inmediata de la medida acordada y no solo cuando se interponía ante el alto tribunal. Uno de los jueces se ha acogido a este criterio pero el otro no.

No es habitual que los jueces de vigilancia decidan la suspensión del tercer grado. Sin embargo, cuando el caso llegue al Supremo, que dictó la sentencia del procés, la sola presentación del recurso por parte de la Fiscalía, y sin entrar en el contenido, supondrá la anulación de la semilibertad de los presos del 1-O que aún puedan ir a dormir a la cárcel y los fines de semana estar en casa, Forcadell y Bassa.

La Fiscalía esgrime en los recursos presentados ayer (Turull, Rull y Bassa) argumentos similares a los que utilizó en los casos de Junqueras, Romeva, Forn, Cuixart y Sànchez. Es decir, su progresión a tercer grado es "incompatible con la necesaria realización de los fines retributivos y de prevención general y especial de la pena", no habiéndose producido tampoco la evolución en el tratamiento para acordar el tercer grado.

El ministerio público expone que los dirigentes independentistas continúan "reconociendo los hechos y sus consecuencias pero no el delito", lo mismo que hacían al inicio del cumplimiento de la pena, y tampoco "se ha producido el necesario acercamiento progresivo con el exterior", ya que no han cumplido todavía una cuarta parte de la condena.

Los recursos alegan que no se puede olvidar "el bien jurídico atacado", el "orden público y el adecuado funcionamiento de los servicios e instituciones públicas", por lo que la conducta por la que se les condenó "fue muy grave, no solo en términos jurídicos", sino por "repercusión social e institucional".

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