El Gobierno logró ayer aprobar con un amplio apoyo la revalorización del 0,9% de las pensiones en 2020 y se comprometió a garantizar por ley el mantenimiento de su poder adquisitivo en el futuro.

El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, se estrenó en el Pleno del Congreso que abrió la decimocuarta legislatura con la convalidación de tres decretos ley económicos: el de actualización de las pensiones, el de subida del 2% del salario de los empleados públicos para este año y el que prorroga el Impuesto de Patrimonio y actualiza los valores catastrales.

Los tres recibieron apoyo suficiente, aunque el de pensiones y el de empleados públicos tuvieron los votos favorables de todos los partidos a excepción de las abstenciones de Vox, el BNG y la CUP.

Frente al decreto de las pensiones el BNG y la CUP argumentaron que es insuficiente, mientras que Vox dijo que es irresponsable subir esta prestación teniendo en cuenta el déficit que arrastra la Seguridad Social desde hace años.

Escrivá garantizó que llevará a cabo políticas de inclusión de los colectivos más vulnerables como los pensionistas, porque dijo que las pensiones y el bienestar social son la garantía de un crecimiento económico inclusivo. "Es la forma más eficaz de conseguir que nadie se quede atrás", incidió.

El ministro reiteró el compromiso del Gobierno de subir por encima del 0,9% las pensiones mínimas y las no contributivas, pero insistió en que se hará en el contexto de los Presupuestos de 2020 cuando se vea el margen disponible, después de que desde algunos grupos le hayan afeado que no se hiciera en este decreto ley.

También insistió en que subir la pensión con el IPC es objetivo "absolutamente prioritario" de su ministerio y que es paso previo a los retos de futuro a los que se enfrenta el sistema de pensiones.

"Estamos decididos a reforzar su solvencia pero dando certidumbre a pensionistas y trabajadores", subrayó.

Para ello apeló al diálogo y al espíritu de consenso con el que nació el Pacto de Toledo hace 25 años, ya que "no hay nada más poderoso que los consensos para reducir la incertidumbre".