El Gobierno de España llevará a cabo con "sigilo" la exhumación de los restos de Franco y su reinhumación para evitar que se conviertan en "un espectáculo", y velará por que se produzca "con la mayor diligencia posible" y dentro de un "protocolo de seguridad".

Así lo adelantó ayer el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, recalcando que la resolución del Supremo que establece la exhumación de Franco del Valle de los Caídos y su traslado a un panteón del cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, es "un hito" porque supone que "un dictador no sea exaltado de modo alguno y repose donde tenga que reposar y su familia decida, con la dignidad de todo ser humano".

La sentencia del Supremo es "una victoria de la democracia y la democracia no se nutre de espectáculos, sino de seriedad y de ejecutar lo que viene acordado conforme a la Ley".

Por eso, incidió el Ministro, hay que "dejar a todo el mundo trabajar" para definir los detalles del proceso, pero "se hará con el suficiente sigilo" y "sin interferir en el resto de la vida", ya que lo que ahora hará el Gobierno en funciones es "trabajar para cumplir el mandato del Parlamento".