Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El coste de no tener Gobierno

No tener Ejecutivo prolonga la incertidumbre, enemiga de la confianza necesaria para captar inversiones

Nadia Calviño. // FDV

Nadia Calviño. // FDV

El no Gobierno tiene un coste, aunque es muy difícil de calcular. De mano quedan aparcadas las decisiones sobre el futuro de las pensiones, sobre la financiación de los servicios sociales, sobre la revisión del salario mínimo interprofesional, sobre las ayudas para hacer competitiva la gran industria electrointensiva o sobre la revisión de las transferencias a las comunidades autónomas que, como Galicia, tienen encima la espada de Damocles del envejecimiento poblacional.

Además, la falta de un acuerdo para formar Gobierno prolonga la incertidumbre, que es la enemiga de la confianza que se necesita para invertir.

Los economistas coinciden en destacar que una de las consecuencias más temidas de no tener un nuevo Ejecutivo en España es la amenaza de una bajada de las expectativas de inversión empresarial por la incertidumbre, lo que puede afectar de forma negativa a la creación de empleo y al incremento del producto interior bruto (PIB) de España, y todo ello a pesar de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los principales servicios de estudio (los de la Comisión Europea, los del Banco de España, los del BBVA o los del panel de analistas de Funcas) están revisando al alza las previsiones de crecimiento para España, que el Gobierno en funciones mantiene en el 2,2% para este año, aunque la ministra de Economía, la gallega Nadia Calviño, ya anticipó la intención de subirla sin precisar en cuantas décimas. Además, esa prolongación de la incertidumbre sobre la formación de Gobierno puede tener efectos sobre la renta variable y sobre la renta fija (con la elevación de la prima de riesgo de país).

"Los mercados demandan estabilidad política y ortodoxia económica, y desde ese punto de vista un no Gobierno es malo, pero para ellos peor sería un mal Gobierno", reflexiona Francisco González, catedrático de Economía Financiera, teniendo en cuenta que en las combinaciones de posibles gobiernos entran partidos situados en los extremos y alejados de esa ortodoxia económica.

"Lo ideal es que haya Gobierno, que sea estable y que pueda tomar decisiones", añade González, quien apunta que "es muy difícil cuantificar el impacto negativo que puede tener la falta de Gobierno porque tampoco sabemos cuál sería la situación económica de España si en los últimos años hubiéramos tenido ese gobierno estable con capacidad para tomar decisiones; no conocemos el coste de oportunidad".

De momento, España crece por encima de la media de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional ha revisado alza la previsión para 2019 (hasta el 2,3%), mientras que ha rebajado la de la economía global. Pero está por ver el efecto que tendría una prolongación de la inacción política. Sectores económicos claves para la economía asturiana como la gran industria llevan tiempo esperando una decisión sobre los precios de la electricidad que les permita ser competitivos a escala internacional. ¿Hasta cuándo pueden esperar?

Compartir el artículo

stats