Otro testigo, el empresario Joaquim Franquesa, contó que la Generalitat le prometió a él y a Vicenç Nos -en una reunión con Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Marta Rovira para ofrecerles un sistema de votación electrónica para el 1-O, que no fructificó- que un tercero les pagaría el servicio porque tenían las cuentas bloqueadas. "¿Quién era esa tercera parte? Eso ya no lo sé", dijo el testigo.

También testificó Teresa Guix, una diseñadora gráfica que realizó la web 'Pacte pel referèndum', que afirmó que emitió una factura en mayo de 2017 a la Generalitat por 2.700 euros, pero que, tras ser citada por la Guardia Civil, remitió una factura negativa porque pensó que "era mejor anularla" por "prudencia" y para "no tener ningún problema".